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La iglesia parroquial de Lascuarre, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción se sitúa en la parte alta del pueblo.

Es de estilo gótico aragonés del siglo XVI y combina elementos góticos y renacentistas.

Los muros laterales muestran cuatro contrafuertes, dos de ellos en los ángulos. En el mismo muro, más hacia el ábside, está la sacristía, iluminada con una ventana rectangular que da al sur. También al sur, sobre las capillas se abren una ventana de medio punto y un óculo.

Se compone de una sola nave cubierta con bóvedas de crucería y la encabeza un ábside poligonal, sostenido por contrafuertes. En él se abren dos  ventanas abocinadas de medio punto. En el muro central, detrás del altar, probablemente hubo una ventana similar. Otra de estas ventanas, ya en el muro sur, ha sido mutilada para abrir una ventana con cristalera mucho más grande.

A cada lado de la nave se abren cuatro capillas separadas por pilastras. Todas se cubren con sencillas bóvedas de crucería cuyos nervios arrancan de ménsulas con decoración geométrica, rostros de angelotes, animales o calaveras.

La capilla más cercana a los pies del muro de la epístola tiene la bóveda más compleja, aunque han desaparecido las claves.

Las capillas del muro de la epístola tienen todas sencillas ventanas, excepto la más cercana a la cabecera, que tiene una hornacina en el centro que quizás fue anteriormente ventana.

En el muro del evangelio únicamente tiene ventana la segunda capilla más cercana a los pies.

Al sur del presbiterio está la sacristía que ha sido repetidamente ampliada y reformada.

Enfrente hay aún otra capilla, en este caso cubierta con bóveda de cañón.

Entre esta capilla y la primera de la nave se halla la pila bautismal cuadrangular de estilo renacentista, ubicada anteriormente en una de las capillas próximas a la entrada.

El muro norte antes quedaba oculto por los restos de la abadía y otras construcciones. Actualmente la zona ha sido saneada y ha quedado un espacio público que rodea la iglesia por ese lado.

Al oeste está la puerta, protegida por un pórtico de acceso. El pórtico se cubre con una bóveda estrellada con decoración floral en las claves.

La puerta es de arco de medio punto con una cartela en la clave. El intradós está decorado con paneles florales. Las jambas muestran en su cara frontal seis rostros alados cada una. En la cara interior de cada jamba hay un rostro similar sobre una armadura y un casco. La puerta está enmarcada por dos columnas estriadas de capitel corintio a cada lado y bajo un frontón triangular.

En el pedestal de las columnas interiores hay grabadas calaveras y debajo cráteras. Todo simbología muy propia del período renacentista.

Entre las columnas hay unas hornacinas, de las cuales la de la izquierda alberga una estatua de San Pedro y la de la derecha una de San Martín, ambas recientes. Sobre San Pedro se lee: “VICE IBONO MAIV RIZ y sobre el obispo: “DEVM TIMETE IP Z”.

En el dintel que sostiene el frontón se lee: “SaMaVirGEMADREDeDiosRoGadPornos” (Santa María Virgen Madre de Dios rogad por nosotros).

La inscripción continua a izquierda y derecha, leyéndose a la izquierda: “Principio 1552”, fecha de inicio de las obras, y a la derecha: “E(F)nDela Obra” con algúna letra o símbolo ya perdidos, que debe indicar la fecha finalización (alguien leyó hace años 56).

Sobre el pórtico hay un rosetón, que ilumina el coro.

El coro se levanta a los pies sobre un arco rebajado, quedando debajo suyo una  capilla de cada lado. La barandilla es de madera.

Sobre la segunda pilastra del muro del evangelio está el púlpito de madera con dosel. Es accesible por una escalera que parte de la capilla más cercana al presbiterio.

Preside la iglesia un retablo barroco con columnas salomónicas reconstruido con los restos del retablo original (1683) que sobrevivieron a la destrucción de 1936 y los añadidos necesarios para completarlo. Son originales la mazonería del piso superior con sus columnas salomónicas, el ático con el medallón con San Martín y el escudo de la villa, y el tabernáculo que ahora encierra el sagrario.

Al noroeste está el campanario de torre con escalera de caracol de acceso, que se inicia a la izquierda de la entrada. Lo componen dos cuerpos separados por una amplia cornisa. El primer cuerpo es cuadrangular y el segundo octogonal con ventanas de medio punto. Las ventanas que albergan campanas son la norte y la noroeste. Sobre las ventanas de medio punto una terraza da la vuelta al campanario y sobre ella se abren cuatro ventanas cuadrangulares. En los ángulos del campanario hay semitorres cilíndricas, de las cuales la que alberga la escalera, situada al sudoeste sube hasta arriba. Cubre el campanario un tejado piramidal de construcción reciente rematado por una veleta. La parte más baja del primer cuerpo del campanario es de sillarejo alargado, la más alta y el cuerpo octogonal de sillares grandes bien trabajados. El interior del primer cuerpo se ilumina con diversas ventanas aspilleradas situadas en el muro oeste.

Una galería de ventanas en ladrillo, muy propia del renacimiento aragonés de esta zona, recorre el ábside y los muros laterales.

El aparejo es de sillería bien trabajada y dispuesta en perfectas hiladas. Un zócalo recorre la base en las zonas donde se puede apreciar.

En la segunda capilla sur contando desde la entrada hay un Cristo antiguo, donado por una vecina.

Se conserva también en la iglesia un sillar con una cruz patada procedente de la ermita de la Piedad, antigua iglesia del convento de Trinitarios, situado a escasa distancia del pueblo.

Las primeras noticias sobre Lascuarre, su castillo y sus iglesias son del siglo XI. La primera sobre su conquista en 1023 por Sancho el Mayor y su cesión al monasterio de Tavérnoles. Generalmente todos cuantos comentan esta fecha con el “corta y pega” dan por hecho que Sancho el Mayor ya había arrebatado Lascuarre a los musulmanes, pero en realidad lo que hacía era prometer cederlo cuando lo tomase, lo que debía entrar en sus previsiones. En 1040, en el acta de consagración de la iglesia de San Saturnino de Tabérnoles, sí se cita Lascuarre con sus tres iglesias, Santa María, San Pedro y San Martín. San Pedro no sabemos dónde estaba, san Martín suponemos que es la actual capilla del cementerio y Santa María el antecedente de ésta, pero estamos en el mundo de las especulaciones porque no parece lógico que hubiese dos iglesias tan cercanas y ambas vinculadas al castillo, si es que el castillo musulmán estaba en el mismo lugar que el de época bajo medieval del que nos han llegado sus restos. La fecha de 1040 sigue siendo dudosa ante el hecho de que Ubieto Arteta señala que la reconquista de Lascuarre tuvo lugar años más tarde y la aproxima a 1062. Por otra parte las fechas del acta de consagración son contradictorias al principio y al final y los diversos autores están de acuerdo en que son notorios los errores del copista. Además documentos erróneos como el que sitúa la muerte de Gonzalo en Lascuarre acaban de añadir confusionismo a todo esto.

Lo cierto es que nada en el edificio actual recuerda ni esa época ni los posteriores siglos medievales. Es muy posible que los fragmentos de sillarejo que hay en los muros procedan de un edificio anterior, pero que ese edificio fuese una anterior iglesia o el castillo es pura especulación.

La construcción actual se atribuye a Jacques de Anduxes, que en aquella época era vecino de la localidad. Este Anduxes había intervenido en la Virgen de la Peña de Graus, hasta que fue sustituido por Joan Tellet. Supongo que de ahí parte el error que he visto en alguna publicación de que fuera éste último el maestro de obras en Lascuarre. También he leído la atribución a Antonio Orsin, cuyo nombre figura en al portada de la iglesia de Laguarres. Ahí la confusión vuelve a ser fruto del “corta y pega” confundiendo los nombres de las localidades. Lo real es que es manifiesta la intensa intervención en la comarca en el siglo XVI de un equipo formado por autóctonos y gente venida de allende de los Pirineos, que conocían el tratado de arquitectura de Sebastano Serlio.

Al norte de la iglesia estaba la casa-abadía, en ruinas hacía años, cuya verja en el balcón con las armas de la baronía de Castro separaba anteriormente el presbiterio de la nave de la iglesia.

Se creía que procedía de aquí la tabla central de un retablo pintada al óleo en el último tercio del siglo XV por el círculo de Martín Bernat (1455-1505). En ella se representa a san Nicolás de Bari con san Martín de Tours y san Esteban. Se halla en el Museo Diocesano de Lérida donde ingresó en 1897. Hoy se cree que es originaria de Nachá.

Lo que sí hay en el Museo de Lérida procedente de Lascuarre es una campanilla fechada en 1577.

Bibliografía:

CASTÁN, Adolfo: Torres y Castillos del alto Aragón, Huesca, 2004, p. 313.

CASTILLÓN CORTADA, Francisco: “Visita pastoral a Santa María de Lascuarre (1)” en Diario del AltoAragón, 1 de marzo de 2015, p. 67-68.

CASTILLÓN CORTADA, Francisco: “Visita pastoral a Santa María de Lascuarre”  (2) en Diario del AltoAragón,  15 de marzo de 2015, p. 77.

CASTILLÓN CORTADA, Francisco: “Visita pastoral a Santa María de Lascuarre (3)” en Diario del AltoAragón, 29 de marzo de 2015, p. 69.

CASTILLÓN CORTADA, Francisco: “Visita pastoral a Santa María de Lascuarre (4)” en Diario del AltoAragón, 12 de abril de 2015, p. 69.

Catalunya Romànica, vol. VI, L’Alt Urgell, Andorra, Barcelona, 1992, p. 114-121.

Catalunya Romànica, vol. XVI, La Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 85-86.

Guía de la Mancomunidad Valle del Isábena, Zaragoza, 2008, p. 68.

IBÁÑEZ FERNÁNDEZ Javier: Renacimiento a la francesa en el Quinientos aragonés, Rev. Artigrama, núm. 22, 2007, 473-511

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Sacra, desde el período gótico (siglo XIII) hasta la actualidad, vol. 2/2, Diputación General de Aragón, Zaragoza, 2003, p. 315-321.

MORTE GARCÍA. Carmen: “El Renacimiento en la comarca de la Ribagorza, en Comarca de la Ribagorza, p. 177-188.

 

La iglesia de los Santos Apóstoles, situada en una tranquila plazoleta del centro de Florencia, es uno de los principales monumentos románicos de la ciudad.

1067. Santos Apóstoles

Está situada en la plaza del Limbo, llamada así porque en este lugar estaba el cementerio de los niños que morían sin haber sido bautizados.

Fue construida en el siglo XI, aunque una placa sobre una de las puertas laterales nos quiera convencer de que fue fundada por el mismo Carlomagno y su paladín Roldán.

P1020588a

La fachada de ladrillo también es del siglo XI, pero la portada en mármol blanco y gris es de 1512, obra de Benedetto da Rovezzano

Poratda

El interior es de tres naves separadas por columnas de mármol verde de Prato. El techo de madera es del siglo XIV y el pavimento fue restaurado en el XVI y ahora alberga muchas tumbas de ciudadanos ilustres.

1069. Santos Apóstoles

1075. Santos Apóstoles

Los capiteles son diferentes y algunos de ellos se supone proceden de las antiguas termas romanas situadas en las cercanías.

P1020595

Sólo tiene un ábside semicircular.

1072. Santos Apóstoles

Las naves laterales acaban planas.

Nave de la epístola

Nave sur

Nave del evangelio

Nave norte

El ábside es visible exteriormente desde un callejón lateral.

1078. Santos Apóstoles

Al igual que el campanario, construido por Baccio d’Agnolo en el siglo XVI.

1079. Santos Apóstoles

Como cualquier iglesia florentina contiene importantes obras de arte, sobre todo de época renacentista, como el tabérnaculo de cerámica vidriada, obra de Giovanni della Robbia, que preside la capilla de la cabecera de la nave norte.

1074. Santos Apóstoles. altar de Andrea della Robbia

O Esta pintura de la Ascensión, de Vasari, situada en una capilla de la nave sur.

1070. Santos Apóstoles. Inmaculada Concepción. Vasari

 

FLORENCIA

Hemos estado muchas veces en Florencia, a veces en visitas de dos o tres días, otras alojados en las afueras o en los alrededores, otras con niños, pero teníamos ganas de pasar una semana completa en un hotel del centro sin agobios de ningún tipo y eso hicimos esta vez.

 Un hotel tranquilo.

1. Hotel

Con habitaciones amplias, cómodas y limpias.

02 Hotel. Habitación

Y casi al lado de la plaza de San Marcos, donde iniciamos nuestro paseo por Florencia tan pronto dejamos el equipaje.

003. Plaza de San Marcos

Y en poco más de cinco minutos a la piazza del Duomo.

010. Duomo, Campanile y Batisterio,

La plaza de la República, otro de los centros neurálgicos de la ciudad, en obras, algo inevitable en grandes ciudades.

014. Piazza della Repubblica

Seguimos hacia el río, parando en la plaza de la Santa Trinidad. Con la iglesia del mismo nombre, la columna de la Justicia

016. Piazza Santa Trinita

y sus palacios.

018. Piazza Santa Trinita. Palazzo Spini Ferone

Cruzamos el puente vecino, desde donde se dispone de excelentes vistas sobre el puente Veccchio

021. El Puente Vecchio desde el puente Santa Trinita

Y también sobre el puente de la Carraia, aguas abajo.

023. El Puente alla Carraia desde el puente Santa Trinita

Como había ganas de pasear nos adentramos en el Oltrarno, por su calle Maggio.

024. Oltrarno. Via Maggio

Y luego por el burgo San Jacobo con sus altos torreones.

026. Oltrarno. Via Borgo San Iacopo

030. Oltrarno. Borgo San Iacopo

Y su mirador desde donde se disfruta de todo el encanto del Arno y el Ponte Vecchio.

028. Desde el Borgo San Iacopo

Ya atardecía y el puente se podía cruzar -¡cosa rara!- sin excesivas aglomeraciones.

034. Ponte Vecchio

En la plaza de la Señoría hicimos un alto.

038. Palazzo della Signoria

Sobre todo para deleitarnos un rato con ese extraordinario museo al aire libre que es la Loggia de los Lanzi.

El rapto de las sabinas de Giambologna

046. Loggia de los Lanzi. Rapto de las Sabinas de Giambologna

O el Perseo de Cellini, entre otras, bien merecen ser contemplados con tranquilidad.

047. Loggia de los Lanzi. El Perseo de Cellini

Seguimos callejeando entre torres, iglesias y palacios.

051. Piazza Santa Elisabetta

Hasta llegar de nuevo al conjunto de Duomo, Baptisterio y Campanile, esa imagen florentina que nunca se olvida.

056. Duomo, Batisterio y Campanile

Por San Lorenzo fuimos regresando hacia el hotel.

057. San Lorenzo

Pero aún antes de buscar restaurante para la cena andamos un poquito más para pasar por la plaza de la Annunziata, ese excelente ejemplo de armonía renacentista.

061. Piazza della Santíssima Annunziata

Decidimos empezar el día siguiente por el conjunto de la plaza del Duomo. Para ello bajamos por vía Cavour pasando por el palacio Medici-Riccardi, prototipo de palacio renacentista florentino, obra de Michelozzo, aunque el interior fuese profundamente modificado en época barroca.

064. Palazzo Medici-Riccardi

Su sillares almohadillados, más rústicos en la planta baja y más pulimentados en las plantas superiores, sus ventanas geminadas en los pisos

064b. Palazzo Medici-Riccardi

y sus ventanas arrodilladas en la planta baja, diseñadas por Miguel Ángel, sirvieron de modelo a muchos otro edificios.

064c. Ventana

Y al baptisterio de San Juan., muestra relevante del románico florentino. Es obra de entre los siglos XI y XIII y se levantó sobre ruinas de edificios de época romana. Hasta el siglo XIX todos los florentinos debían ser bautizados aquí.

Una combinación geométrica de mármoles blanco y gris-verde cubre toda la fachada con arquitrabes separando los pisos, de los cuales el último, de construcción posterior, oculta la cúpula.

065c. Batisterio

066. Batisterio

En el lado oeste se le añadió en 1202 un ábside rectangular. En los otros tres lados hay enormes puertas con paneles en bronce. De ellas, la más antigua, la sur es obra de Andrea Pisano (actualmente esta en restauración). Las otras dos son de Lorenzo Ghiberti.

Ambas han sido sustituidas por copias y los originales trasladados al museo de la Opera del Duomo. La puerta sur esta constituida por veintiocho paneles lobulados.

067. Batisterio. Puerta norte. Obra de Ghiberti

La puerta este, denominada por Miguel Ángel puerta del Paraíso, consta de diez paneles rectangulares con escenas del antiguo Testamento.

069. Batisterio. Puerta del Paraiso. Obra de Ghiberti. Detalle

En el interior tiene también las paredes revestidas con mármoles de colores.

Tenemos la bóveda y el arco de acceso al ábside decorados con mosaicos.

071. Batisterio. Bóveda del ábside

Lo mismo en la cúpula, aunque éstos son algo posteriores. Son de inspiración bizantina y se disponen concéntricamente.

072. Batisterio. Bóveda

Preside las escenas un Cristo en Majestad.

075. Batisterio. Bóveda

La pila bautismal estaba en el centro, pero fue sustituida en el siglo XVI por la actual, que es del siglo XIV y se situó a un lado.

081. Batisterio. Pila bautismal

Diversas obras artísticas relevantes completan el mobiliario del Baptisterio, entre ellas algunos notables sepulcros romanos.

085. Batisterio. Sarcófago romano de la Fioraia

Echamos un vistazo a la fachada del Duomo, obra de finales del siglo XIX pues la original fue destruidfa en el siglo XVI por parecerles anticuada. Una constante -que aún dura- en la historia del arte.

088. Duomo

El Campanile es denominado de Giotto, pero en realidad éste realizó el proyecto en 1334, pero falleció cuando sólo había acabado la base. Andrea Pisano continuó la obra y realizó el siguiente piso con nichos para las estatuas. Francesco Talenti ejecutó los tres picos superiores y lo finalizó en 1359.

Los originales de las estatuas y paneles decorativos de los primeros pisos se guardan en el museo de la Opera del Duomo. Los hay de Andrea Pisano, de Luca della Robbia, de Donatello y otros.

090. Campanile

Frente al Campanile está la Loggia del Bigallo, pequeño palacete del siglo XIV, que albergó diversas instituciones benéficas creadas por San Pedro Mártir.

098. Loggia del Bigallo

Dimos la vuelta al Duomo para acceder al edificio que alberga el Museo de la Opera del Duomo.

100. Duomo

El museo de la Operra del Duomo es una institución que nació al par que la catedral y aquí se establecieron muchos obreros y artistas que trabajaron en ella. Hoy es museo que alberga originales de las obras que decoran Duomo, Baptisterio y Campanile y otras que en principio también estaban dedicadas a ello y que por diversas causas no se instalaron en el lugar previsto.

Ha sido reformado y constituye una visita imprescindible.

La estatua del papa Bonifacio VIII, rodeada por dos profetas, obra de Arnolfo di Cambio, autor del proyecto del Duomo y de la iglesia de Santa Cruz. Es de hacia 1300. Debajo hay un sarcófago romano del siglo II.

102. Museo della Opera del Duomo. Papa Bonifacio VIII y profetas. Hacia 1300. Arnolfo di Cambio y colaboradores. Debajo, sarcófago de los esposos con Castor y Polux. siglo II.

También es de Arnolfo di Cambio este extraordinario rebaño procedente de una Anunciación a los Pastores.

104. Museo della Opera del Duomo. Rebaño de ovejas y bueyes, procedente de una Anunciación a los pastores. Arnolfo di Cambio. 1296-1300

Y esta Virgen, denominada de los ojos de cristal, acompañada de Santa Reparata y San Zenobio, primeros patronos de la ciudad.

115. Museo della Opera del Duomo. Virgen de los ojos de cristal, Santa Reparata y San Zenobio. Arnolfo di Cambio. 1300-1310

Los originales de las dos puertas ya restauradas del Baptisterio se exhiben en la misma sal que las obras anteriores y pueden admirarse en perfectas condiciones.

105. Museo della Opera del Duomo. Puerta norte del Batisterio Ghiberti. 1403-1424

111. Museo della Opera del Duomo. Puerta del Paraiso del Batisterio. Detalle. Ghiberti. 1425-1452

Así como cada uno de los paneles.

114. Museo della Opera del Duomo. Puerta del Paraiso del Batisterio. Detalle. Detalle. Ghiberti. 1425-1452.

De Andrea Sansovino es el grupo del Bautismo de Cristo, que estaba situado tras la puerta del Paraíso del Baptisterio, donde ha sido sustituido por una copia.

117. Museo della Opera del Duomo. Bautismo de Cristo. Andrea Sansovino. 1502-1505

Para el interior del Baptisterio realizó Donatello esta Magdalena penitente.

121. Museo della Opera del Duomo. María Magdalena. Donatello. Mediados del XV

Del mismo lugar procede el altar de plata de San Juan. En su realización entre 1367 y 1483 intervinieron, entre otros, Michelozzo, Cenni y Verrocchio y otros.


138. Museo della Opera del Duomo. Altar de plata de San Juan. Obra de mIchelozzo, Cenni, Veerrocchio y otros.1367.1483. Procede del Batisterio

El relicario que guarda las cadenas de San Pedro es obra de un taller florentino de la primera mitad del XV.

125. Museo della Opera del Duomo. Relicario de las cadenas de San Pedro. Taller florentino. Primera mitad del XV.

En el museo pueden verse todas las placas que decoraban la parte inferior del Campanile (también sustituidas por copias).

En ésta de Andrea Pisano Dios crea a Eva a partir de una costilla de Adán.

126. Museo della Opera del Duomo. Personificación del planeta Júpiter. Taller de Andrea Pisano. 1334-1343

En ésta, también del taller de Andrea Pisano, Noé experimenta las consecuencias del exceso etílico.

127. Museo della Opera del Duomo. Borrachera de Noé. Andrea Pisano y ayudantes. 1343-1348

De las estatuas del Campanile quizás la más popular sea la del profeta Habacuc denominada “Il Zuccone” (algo asi como Calabazón) debido a su calva, obra de Donatello.

129. Museo della Opera del Duomo. abacuc, conocido como Zuccone. Donatello. 1434-1436

Sobre la puerta de entrada a las sacristías del Duomo estaban situados estos coros de mármol.

El de Luca della Robbia.

133. Museo della Opera del Duomo. Coro de Luca della Robbia. 1431-1438

Y el de Donatello.

135. Museo della Opera del Duomo. Coro de Donatello. 1433-1439

También hay pintura en el museo como esta Virgen de Giotto.

142. Museo della Opera del Duomo. La Virgen de San Giorgio alla Costa. Giotto. 1288-1295

Y otras obras maestras como la Piedad Bandini de Miguel Ángel.

143. Museo della Opera del Duomo. Piedad. Michelangelo Buonarroti. 1547-1555

Desde la terraza del museo se dispone de las vistas más cercanas a la cúpula del Duomo.

145. La cúpula del Duomo desde el Museo della Opera del Duomo

Del museo al Duomo. La primera de las colas que hay que hacer en Florencia. Una espera de media hora es prácticamente inevitable.

150. La siempre larga cola de acceso al Duomo.

Y la plaza un bullicio incesante con gente por todas partes. El turismo en Florencia puede llegar a morir de éxito.

152. Y la plaza siempre llena

Al entrar en la catedral lo primero que hicimos fue descender a contemplar los restos de Santa Reparata.

Ésta era la basílica anterior al actual edificio y ocupaba la zona oeste del mismo.

153. Duomo. Restos de Santa Restituta

Originaria del siglo IV, en las excavaciones pueden verse restos de diferentes épocas.

157. Duomo. Restos de Santa Restituta

159. Duomo. Restos de Santa Restituta

La enorme catedral consta de tres naves y transepto. Su grandiosidad contrasta con lo austero de la decoración.

Su construcción la inició Arnolfo di Cambio en 1296 y los trabajos se prolongaron en estilo gótico hasta el siglo XV. Ya en el Renacimiento, entre 1418 y 1436, Brunelleschi levantó la cúpula, aún hoy admiración del mundo

161. Duomo. Nave central

El presbiterio es de mármol y de forma octogonal.

162. Duomo. Ábside central

Sobre el altar cuelga un crucifijo de Benedetto da Maiano, de finales del XV.

163. Duomo. Crucifijo de Benedetto da Maiano sobre el altar mayor

La cúpula, suspendida en el aire, fue la maravilla arquitectónica de la época. Está completamente recubierta por los frescos de Giorgio Vasari y Federico Zuccari, de entre 1572 y 1579.

165. Duomo. Cúpula

A los pies, en el interior de la fachada, hay un reloj pintado por Paolo Uccello y un mosaico que representa la Coronación de la Virgen, atribuido a Gaddo Gaddi. Las tres vidrieras circulares siguen diseños de Ghiberti.

167. Duomo. Contrafachada

El pavimento en mármoles de colores reproduce motivos laberínticos.

172. Duomo. Paviomento con laberinto

En el muro norte destaca un fresco de Domenico di Michelino que representa a Dante y su mundo, en el cual se pueden ver la cúpula del Duomo y la torre del palacio de la señoría.

169. Duomo. Dante y sus mundos. Fresco de Domenico de Michelino. 1465

Más hacia los pies están otros dos frescos, los denominados “monumentos”, dedicados a dos “condotieros”. Uno pintado por Andrea del Castagno.

170. Duomo. Monumento al condottiero Niccolo da Tolentino. Freco de Andrea del Castagno. 1456

Y el otro por Paolo Uccello.

171. Duomo. Monumento al condottiero Giovanni Acuto. Fresco de Paolo Uccello. 1436

Del Duomo a la Santa Croce, a través de calles de la más tradicional Florencia.

175. Via Ghibellina

177. Via dell'Aqua

La amplia plaza de la Santa Cruz en época medieval albergaba torneos caballerescos y más tarde partidos del “calcio fiorentino”, antecedente italiano del fútbol. En la actualidad aún se celebran aquí tres partidos cada año.

184. Piazza Santa Croce

La iglesia franciscana de la Santa Croce fue construida en estilo gótico por Arnolfo di cambio. Sin embargo la fachada es una reconstrucción neogótica de mediados del siglo XIX.

179. Piazza Santa Croce

El interior es de tres naves con amplio transepto y está encabezado por un ábside poligonal. La nave central está cubierta por un artesonado.

186. Santa Croce. Interior

188. Santa Croce. Interior. Transepto y cabecera

La iglesia constituye un excepcional panteón funerario. En ella están enterrados muchos hombres ilustres.

Aquí, entre otros, están el sepulcro de Galileo.

191. Santa Croce. Tumba de Galileo

El de Miguel Ángel.

192. Santa Croce. Tumba de Miguel Ángel

El cenotafio dedicado a Dante pues en Rávena se siguen negando a devolver los restos del poeta a su Florencia natal de donde tuvo que huir.

194. Santa Croce. Cenotafio de Dante

El de Maquiavelo.

195. Santa Croce. Tumba de Maquiavelo

O el de Rossini.

198. Santa Croce. Tumba de Rossini

Al sur de la iglesia, en el primer claustro, se halla la capilla Pazzi, diseñada por Brunelleschi y prototipo de la arquitectura renacentista.

201. Santa Croce. Capilla Pazzi (2)

El pórtico de entrada se divide en cinco tramos. El dintel de acceso descansa sobre seis columnas de orden corintio. La bóveda de cañón está dividida en casetones y en el centro de ella se levanta una cúpula sobre pechinas.

202. Santa Croce. Capilla Pazzi

El interior es de escasas dimensiones, pero grandioso y armónico.

203. Santa Croce. Capilla Pazzi

Tampoco aquí quiso Brunelleschi renunciar a la cúpula. Los medallones que decoran la capilla son de Luca della Robbia, pero los cuatro de las pechinas de la cúpula se atribuyen al propio Brunelleschi.

204. Santa Croce. Capilla Pazzi

No acaban aquí los tesoros de la Santa Croce. En la parte musealizada podemos ver otras joyas artísticas como la capilla Medici de Michelozzo.

206. Santa Croce. Capilla Medici. Obra de Michelozzo

En ella hay un excepcional retablo de Luca della Robbia.

207. Santa Croce. Capilla Medici. Retablo de Andrea della Robbia

Y un cuadro de Bronzino representando el descenso al Limbo.

208. Santa Croce. Capilla Medici. Descenso al Limbo. Bronzino. 1552

En la sacristía se halla el famoso Crucifijo de Cimabue que resultó profundamente dañado en la inundación del Arno de 1966, que tanto daño hizo al patrimonio artístico de la ciudad.

211. Santa Croce. Sacristía. Crucifijo de Cimabue. Muy dañado en la inundación de 1966

Y estos frescos.

212. Santa Croce. Sacristía. Frescos

A comer ya a las tantas y a seguir callejeando.

Plaza San Firenze.

225. Piazza San Firenze

Pasamos por la casa-museo de Dante.

227. Museo Casa de Dante

Y antes de que cerrasen, Carmina se animó a subir al campanile.

Entre tanto un servidor decidió esperarla, sentado en una terracita, contemplando  la catedral

231. Duomo

y tomándose uno de los soberbios helados italianos.

230. Helado esperando a Carmina que subía al Campanile

Desde el campanile se dominan extraordinarias vistas. Sobre la cúpula.

237. Desde el Campanile

Y sobre toda Florencia.

235. Desde el Campanile

245. Desde el Campanile

247. Desde el Campanile


251. Desde el Campanile

Luego, más paseo.

El palacio Antinori.

265. Palacio Antinori

Y la iglesia de San Miguel y Gaetano. De antiguos orígenes, pero cuyo actual aspecto barroco es obra de Buontalenti.

268. San Michele e Gaetano

269. San Michele e Gaetano

Y más calles.

271

hasta la plaza de Santa María Novella.

272. Piazza Santa Maria Novella

Y, pasando por San Lorenzo, a cenar en sus inmediaciones y a descansar.

277. San Lorenzo. Sacristía Nueva

A desayunar pronto y a hacer cola. Tocaba el plato fuerte museístico de Florencia, los Uffizi.

Como casi siempre a pasar por el Duomo.

282. Duomo

La via dei Caizaiuoli, probablemente la principal calle de la ciudad.

283. Via dei Caizaiuoli

Orsanmichele.

284. Orsanmichele

Y la plaza de la Señoría.

286. Piazza della Signoria

La copia del David de Miguel Ángel y el grupo de Hércules y Caco, éste original de Baccio Bandinelli enmarcan la entrada al palacio.

289. Entrada al Palazzo della Signoria

En los Uffizi aún no era hora de abrir, pero ya había cola.

290. Cola en los Uffizi

Los Uffizi es considerado el museo más antiguo de Europa y una de las mejores pinacotecas del mundo.

Pero no sólo la pintura ocupa en él un lugar destacado. la escultura desde la antigüedad está profusamente representada.

Sarcófagos romanos.

292. Uffizi. Sarcófago romano. Fecra e Hipólito. Siglo III

Copias romanas en mármol de los desaparecidos bronces originales griegos.

294. Uffizi. Leda y el cisne. Siglo II

295. Uffizi. Sátiro. Copia romana de los siglos II-III de un original griego en bronce del siglo II a. C.

Desde el tramo transversal que une las dos grandes alas del edificio se goza de espléndidas vistas sobre la ciudad.

298. Vistas desde los Uffizi

En el ala oeste aún no habían llegado las multitudes.

301. Los Uffizi

Al final la copia del Laocoonte realizada por Baccio Bandinelli.

303. Los Uffizi. Copia del Laocoonte del Vaticano

Luego Lucas Cranach con Adán y Eva.

307. Los Uffizi. Adán. Lucas Cranach el Viejo. 1458-1459

308. Los Uffizi. Eva. Lucas Cranach el Viejo. 1458-1459

También de su taller son los retratos de Martín Lutero y su esposa.

309. Los Uffizi. Martín Lutero y su mujer. Taller de Lucas Cranach el Viejo. 1458-1459

Recientemente terminó la remodelación de la sala denominada de Níobe. La iluminación lograda pone de relieve la excepcionalidad de este conjunto de esculturas, aunque se expongan descontextualizadas. Son copias romanas de un grupo original griego desaparecido. Fueron en 1583.

Níobe era hija de Tántalo y esposa del rey de Tebas. Tenía catorce hijos y osó menospreciar a la diosa Latona, que únicamente tenía dos, Apolo y Artemisa. Latona enfurecida los envió a los dos a matar a los hijos de Níobe lo que hicieron a flechazos.

La escultura de Níobe, destrozada por el dolor y dirigiendo la mirada suplicante al cielo, ocupa el centro de la sala. Sus hijos aparecen heridos o intentando huir con gestos dramáticos.

310. Los Uffizi. Sala de Niobe

311. Los Uffizi. Sala de Niobe

Es imposible describir una mínima parte del contenido del museo. haré pues una selección más o menos ajustada a mis gustos personales.

Esta representación de la Sagrada Familia, conocida como tondo (pintura circular) Doni, es la única pintura sobre tabla de Miguel Ángel

313. Los Uffizi. Tondo Doni. Miguel Ángel

Adoración de los Magos de Ghirlandaio

317. Los Uffizi. Adoración de los Magos. Ghirlandaio. 1487

Tríptico de Andrea Mantegna con La Ascensión, la Epifanía, y la Circuncisión. La mayoría de los críticos consideran que las diferencias entre las tres tablas hacen imposible que fuesen concebidas originariamente como tríptico.

323. Los Uffizi. Epifanía, Circuncisión, Ascensión. A. Mantegna. 1463-1464

La galería de los Uffizi no sería la misma sin las obras de Botticelli. Olvidado durante siglos, desde finales del siglo XIX este pintor es para muchos la mejor expresión del primer Renacimiento.

En esta Adoración de los Magos se supone que en el personaje de derecha que mira al espectador plasmó su autorretrato.

326. Los Uffizi. Adoración de los Magos. Botticelli. 1475

Virgen con ángeles y santos.

327. Los Uffizi. virgen con el Niño, ángles y santos. Botticelli. 1487-1488

Palas y el centauro.

329. Los Uffizi. Palas y el centauro. Botticelli. 1482-1485

La Anunciación.

331. Los Uffizi. Anunciación. Botticelli. 1489-1490

Y sus dos obras más populares. El Nacimiento de Venus.

330. Los Uffizi. Nacimiento de Venus. Botticelli.

Y La Primavera.

332. Los Uffizi. La Primavera. botticelli

La batalla de San Romano es obra de Paolo Uccello y formaba parte de un tríptico. Uccello, aún sumergido en el gótico internacional, hizo profundos esfuerzos por introducir en sus obras la perspectiva.

333. Los Uffizi. batalla de San Romano. paolo Uccello. 1435-1440

Santa Ana Triple con ángeles de Masolino. El tema de la Santa Genealogía, popularmente conocido como Santa Ana Triple, son representaciones de Santa Ana, la Virgen y el Niño. En este caso se trata de una pintura, pero es más frecuente la representación escultórica de este tema.

334. Los Uffizi. Santa Ana Triple con ángeles. Masolino. 1424-1425

Adoración de los Magos de Gentile da Fabriano. Esta obra es la más famosa del autor, máximo exponente del gótico internacional en Italia.

336. Los Uffizi. Adoración de los Magos. Gentile da Fabriano. 1423

Retratos de los Duques de Urbino de Piero della Francesca.

337. Los Uffizi. Duques de Urbino. Piero della Francesca. 1472-1475

La Majestad de Ognisanti de Giotto. Expuesta junto a obras de Duccio di Buoninsegna y de Cimabue permite ver las profundas innovaciones de la pintura de Giotto respecto a las otras.

338. Los Uffizi. Majestad de Ognisanti. Giotto. 1306-1310

La Anunciación de Simone Martini

339. Los Uffizi. anunciación. Simone Martini. 1333

La Virgen del jilguero de Rafael.

345. Los Uffizi. Virgen del jilguero. Rafael. 1505-1506

La Virgen del cuello largo de Parmigianino. La obra maestra del manierismo.

347. Los Uffizi. Virgen del cuello largo. Parmigianino. 1534-1540

Flora  de Tiziano.

348. Los Uffizi. Flora. Tiziano. 1515-1520

Venus de Urbino de Tiziano. El erotismo del desnudo de esta obra rompe con la tradición renacentista en que la desnudez corresponde a diosas o seres míticos. Aquí se trata de una mujer real.

352. Los Uffizi. Venus de Urbino.Tiziano. 1538

Bautismo de Cristo de Andrea del Sarto.

349. Los Uffizi. Bautismo de Crsto. Andrea del Sarto

La Anunciación de Leonardo da Vinci. Obra que había sido atribuida anteriormente a Ghirlandaio o a Verrocchio.

350. Los Uffizi. Anunciación. Leonardo. 1472

Judit decapitando a Holofernes de Artemisa Gentileschi. Fue ésta la primera mujer en convertirse en pintora de relieve. Fue violada por su preceptor lo que unido a los humillantes interrogatorios a que la sometieron en el juicio explicaría para muchos historiadores del arte la preferencia de Artemisa por este tema.

355. Los Uffizi. Artemisa Gentileschi

Medusa de Caravaggio.

357. Los Uffizi. Medusa. Caravaggio. 1595-1598

Baco de Caravaggio. Un ejemplo de como tomaba Caravaggio los modelos de personajes de la calle.

359. Los Uffizi. Baco. Caravaggio. 1597-1598

Era casi mediodía. Cruzamos el Ponte Vecchio.

363. Ponte Vecchio

Y nos dirigimos a reservar mesa en la Trattoria Casalinga. Toda una institución en el Oltrarno y donde habíamos estado hacía más de treinta años.

367. Trattoria Casalinga

Mientras esperábamos la hora para la que nos habían reservado mesa aprovechamos para visitar la iglesia de Santo Spirito, situada a unos pasos.

Su austera fachada no hace suponer lo que vamos a encontrar en su interior.

370. Santo Spirito

Sus tres naves con la central cubierta con artesonado son un ejemplo de la maestría en el dominio de la armonía y las proporciones de Brunelleschi, de quien es considerada la última de sus grandes obras.

371. Santo Spirito

A Casalinga a comer y a ver otro tesoro del Oltrarno, Santa María del Carmine.

Como sólo se puede acceder al interior en pequeños grupos en el claustro estuvimos un rato haciendo la digestión.

381. Sta, Mª del Carmine. Claustro

El principal interés de esta iglesia radica en la capilla Brancacci, salvada del incendio que en 1771 destruyó casi por completo el edificio.

Los frescos que la decoran son obra de Masaccio y de su alumno Masolino. En ellos se va abandonando el lenguaje gótico y fueron considerados modelo por los pintores renacentistas

400. Sta, Mª del Carmine. Capilla Brancacci

Hay escenas del Antiguo Testamento.

383. Sta, Mª del Carmine. Capilla Brancacci

Y otras dedicadas a la vida de San Pedro.

389. Sta, Mª del Carmine. Capilla Brancacci

390. Sta, Mª del Carmine. Capilla Brancacci

Hasta que anocheció otro paseo por los lugares mágicos de Florencia.

408. Campanile

413. Duomo y Campanile

419. Piazza San Lorenzo

Y a cenar en otro de los restaurantes florentinos más populares.

428. Saliendo de la Trattoria Za Za

El “ossobuco con fagioli” acompañado de un buen chianti era para recordar.

427. Trattoria Za Za

Empezamos el sábado en la Academia. Como está muy cerca del hotel y solemos madrugar, fuimos los primeros.

Fuimos directo al David de Miguel Ángel antes de que se llenase el lugar de gente.

Este gran bloque de mármol había estado arrinconado muchos años hasta que Miguel Ángel decidió emplearlo y obtuvo el resultado que vemos.

444. Accademia. David

Miguel Ángel realizó esta escultura para ser contemplada desde cualquier punto de vista

438. Accademia. David

La estatua estuvo ubicada en la plaza de la Señoría hasta que en 1910 fue sustituida por una copia y trasladada aquí.

445. Accademia. David

En la sala que precede a la cúpula bajo la cual está el David podemos ver los “prisioneros” de Miguel Ángel. Fueron concebidos para al tumba de Julio II y al no realizarse quedaron inacabados -como ocurre en tantas obras del maestro-. Aquí podemos ver dos y captar perfectamente como se están liberando de la piedra (la materia) que aprisiona su forma (la idea), reflejo de la filosofía neoplatónica dominante en aquel momento.

448. Accademia. Uno de los prisioneros de Miguel Ángel 1

451. Accademia. Uno de los prisioneros de Miguel Ángel 2

A su lado está la Piedad Palestrina, cuya atribución a Miguel Ángel es más que discutida dada la falta de documentación.

447. Accademia. Piedad de Palestrina

No acaban con éstas las obras artísticas que alberga la galería. Coloco únicamente un par de ellas, ambas aún plenamente góticas, para no hacerlo interminable.

 San Martín partiendo su capa de Lorenzo di Bicci.

456. Accademia. San Martín. Lorenzo di Bicci. 1380-1385

Crucifijo de Bernardo Daddi.

454. Accademia. Crucifijo. Bernardo Daddi. Mediados del XIV

Muy cerca de la Academia está el Museo Arqueológico. No es de los lugares más visitados de Florencia y sin embargo su contenido es auténticamente excepcional.

Tras pasar la entrada nos encontramos con una exposición didáctica con una selección de objetos de sus diversos apartados.

Como este sarcófago romano con grifos.

460. Museo arqueológico. Sarcófago romano. posiblemente relacionado con cultos órfico-pitagóricos. Alrededor año 100

Este vaso griego de figuras negras con escenas de amor cortesano.

461. Museo arqueológico. Nestoris con escenas de amor cortesano. Pintor de Roccanova. 360-340 a. C.

Estas momias de gato egipcias.

467. Museo arqueológico. Momias de animales, en este caso cánidos. Entre 672-332 a. C., época en que se difundió esta práctica.

Estos incensarios etruscos.

472. Museo arqueológico. Incensarios. Populonia. Tumba de los Flabelli. VII-VI a. C.

O este león funerario etrusco esculpido en tosca.

476. Museo arqueológico. León funerario etrusco en toba. 350 a. C.

Pasamos luego a la fantástica sección etrusca.

Con la Madre Matutina, imagen de una antigua deidad etrusca que posteriormente en el panteón romano se fusionó con la Aurora griega.

479. Madre Matutina..

La Quimera de Arezzo, el mejor bronce etrusco llegado hasta nosotros.

480. Museo arqueológico. La Quimera de Arezzo

La colección de urnas y sarcófagos es inmensa.

486. Museo arqueológico. Urnas etruscas

487. Museo arqueológico. Sarcófago etrusco

488. Museo arqueológico. Sarcófago etrusco

También la de cerámicas.

494. Museo arqueológico. Colección cerámica etrusca

494b. Museo arqueológico.

494c. Museo arqueológico. Kernos etrusco. De Orvieto. 350 a. C.

La sección egipcia es la mayor colección existente en Italia del país de los faraones después del museo Egipcio de Turín.

Mujer moliendo el grano para hacer cerveza. V dinastía (2465-2323 a. C.).

495. Museo arqueológico. Mujer moliendo el grano para hacer cerveza. V dinastía (2465-2323 a. C.)

Estela funeraria. XI dinastía (2135-1994 a. C.)

496. Museo arqueológico. Estela funeraria. XI dinastía (2135-1994 a. C.)

Tríada formada por un escriba y sus dos mujeres. 1550-1291 a. C.

499. Museo arqueológico. Un escriba y sus dos mujeres. 1550-1291 a. C.

El faraón Seti I y la diosa Hathor. Pintura procedente de la tumba del faraón (1289-1279 a. C.).

500. Museo Arqueológico. Tumba del faraón Seti I. El faraón y la diosa Hathor (1289-1279 a. C.)

Hay una buena colección de sarcófagos.

504. Museo arqueológico.

508. Museo arqueológico. Sarcófago de una cantante de Amón del escondrijo de Bab el Gasus. XXI dinastía (1069-945 a. C.)

512. Museo arqueológico.

De figuras y pequeños objetos procedentes del mundo egipcio hay infinidad.

509. Museo arqueológico.

Algunos de los contenidos del museo que se ven en la planta superior.

A título de ejemplo, la Minerva de Arezzo. Principios del siglo IV a. C.

524. Museo arqueológico. Minerva de Arezzo. 300-280 a. C.

La crátera llamada vaso François, para muchos considerado la mejor muestra de la cerámica ática de figuras negras.

525. Museo arqueológico. Vaso François. 565 a. C.

El Sarcófago de las Amazonas. Obra etrusca del IV a. C. Constituye un raro ejemplo de pintura al temple sobre mármol.

531. Museo arqueológico. Sarcófago de las Amazonas. Raro ejemplo de pintura al temple sobre mármol. IV a. C.

532. Museo arqueológico. Sarcófago de las Amazonas. Raro ejemplo de pintura al temple sobre mármol. IV a. C.

La cabeza de caballo en bronce del período helenístico, que fue tomada como modelo por Doantello y Verrocchio para sus obras ecuestres.

540. Museo arqueológico. Cabeza de caballo Medici-Riccarfdi. 350-320 a. C.

A corta distancia teníamos San Marcos y el convento adjunto, que contiene una colección excepcional de obras del Beato Angélico.

548. San Marcos

549. Convento de San Marcos. Claustro.

Muchos frescos de Fra Angélico en el claustro y dependencias adjuntas y también obras traídas de diferentes conventos.

El Descendimiento de la Cruz, obra en la que también colaboró Lorenzo Monaco.

 

551. Convento de San Marcos. Descendimiento de la Cruz. beato Angélico

El tabernáculo de los tejedores de lino con una marco de mármol diseñado por Ghiberti.

553. Convento de San Marcos. Tabernáculo de los tejedores de lino. Beato Angélico. 1435-1436

Al subir al primer piso nos sentimos deslumbrados al ver en lo alto de la escalera una de las mejores Anunciaciones del maestro.

554. Convento de San Marcos. La anunciación. Beeato Angélico

En el piso las celdas de los monjes muestran todas pinturas realizadas por él y sus ayudantes.

556. Convento de San Marcos. Celdas

557. Convento de San Marcos. Celdas

Savonarola estuvo en San Marcos y allí se conservan las celdas que ocupaba y enseres de su pertenencia.

562. Convento de San Marcos. Celdas. Homenaje a Savonarola

Una obra magnífica es la biblioteca, diseñada por Michelozzo, que intentó imitar la armonía y equilibrio que Brunelleschi había conseguido en Santo Espirito o San Lorenzo.

La colección de libros que atesoró esta biblioteca fue excepcional y era frecuentada por humanistas como Pico della Mirandola.

568. Convento de San Marcos. Biblioteca. Obra de Michelozzo

A comer otra vez en las cercanías del mercado de San Lorenzo.

569. Mercado de San Lorenzo

Ese día tocó pasta con boletus.

571. Comiendo en Vieccho Mercato

Un buen paseo para digerir. Primero hasta la plaza de Santa María Novella

575. Santa María Novella

Enfrente de la iglesia, en el lado opuesto de la plaza, está el antiguo Hospital de San Paolo, otra obra maestra de Michelozzo, decorado con medallones de Andrea della Robbia.

579. Loggia di San Paolo

578. Loggia di San Paolo

Proseguimos el paseo por la orilla del Arno, desde el puente alla Carrraia al de Santa Trinidad.

582. El Arno

Y luego al Ponte Vecchio.

583. El Arno

En dirección opuesta disfrutábamos de una puesta de sol de esas que se recuerdan.

584. El Arno

Por el centro nos detuvimos en el Mercato Nuovo.

 

600. Piazza del Mercato Nuovo

Aún no habíamos pasado estos días por la fuente del Porcellino. Este jabalí de bronce fue realizado por Pietro tacca en 1633 copiando un jabalí de mármol de época romana, copia a su vez de un original griego desaparecido.

Es muy popular entre los florentinos y aún más por los turistas, que colocan monedas en la boca del animal tras haberle frotado el hocico. Esto vale para tener suerte, para volver de nuevo a Florencia, para hacerse la foto o para cualquier otra ocurrencia turística.

612. Fuente del Porcellino

Al llegar a la plaza de la República ya se encendían las luces. Kilómetros habíamos hecho unos cuantos, pues a buscar la cena ya camino del hotel.

602. Piazza della Reppublica

El día siguiente era domingo. Las calles a primera hora vacías.

603. Las calles en domingo a primera hora

Nadie en la plaza de la República.

609. Piazza della Reppublica

610. Via Roma

Pero ya estaba abierto el café Gilli. Buen café y además como resistirse a acompañarlo de alguno de los muchos “atractivos” que se ven en sus vitrinas y escaparates.

608. Piazza della Reppublica. Café Gilli

El ponte Vecchio ofrecía esta inusual imagen.

613. Ponte Vecchio sin gente

El Oltrarno también sin gente. Via de Guicciardini

616. Via de Guicciardini

Plaza de Santa Felicita.

617. Piazza Santa Felicita

El palacio Pitti -nuestro objetivo- y su plaza ofrecían este aspecto.

618. Palazzo Pitti

Aunque las obras durasen dos siglos el aspecto que ofrece el palacio es unitario.

Fue sede de los duques y por un breve período del primer rey de Italia, Víctor Manuel II.

619. Palazzo Pitti

620. Piazza Pitti

Entramos en palacio sin hacer cola.

622. Palazzo Pitti

No hay dependencia de las visitables que no esté completamente acondicionada para resaltar el ambiente palaciego.

623. Palazzo Pitti

623a. Palazzo Pitti

Lo primero que visitamos fue la galería de vestidos. Allí se muestran diversas creaciones y obras únicas de los grandes diseñadores del silgo XX.

625. Palazzo Pitti. Galería del Vestido

626. Palazzo Pitti. Galería del Vestido

628. Palazzo Pitti. Galería del Vestido

También hay salas dedicadas a los restos conservados de vestuario de la época medícea.

629. Palazzo Pitti. Galería del Vestido

Y complementos como sombreros y zapatos muy exclusivos o pertenecientes a personajes conocidos.

634. Palazzo Pitti. Galería del Vestido

Antes de dirigirnos a la Galería Palatina echamos un vistazo al patio y los jardines de Boboli.

636 Palazzo Pitti

La Galería constituye un inmenso museo. Pero no agrupando las obras por autores, épocas o temáticas, sino que están distribuidas por las diversas salas del palacio según el gusto de quienes las coleccionaban.

Además los frescos y molduras que decoran muros y techos o el mobiliario y objetos decorativos complementan la exposición.

639. Palazzo Pitti. Galería Palatina.

La colección de pinturas renacentistas y barrocas es excepcional. La selección de las fotografías es absolutamente arbitraria y personal.

Virgen con el Niño de Artemisa Gentileschi.

638. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Virgen con el Niño. Artemisa Gentileschi

Tondo de la Virgen con el Niño de Filippo Lippi

643. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Virgen con el Niño. Filippo Lippi

La Sagrada Familia, llamada de la empanada, de Rafael.

646. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Sagradaa Familia, llamada de la empanada. Rafael

Algunas salas no contienen cuadros sino que se muestran tal como eran y se usaban en el palacio. Baño de Napoleón.

647. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Baño de Napoleón

Eros durmiente de Caravaggio.

649. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Eros durmiente. Caravaggio

Retrato de mujer llamada La Velada de Rafael. Rechaza en este cuadro Rafael los fuertes contrastes cromáticos tan frecuentes en sus contemporáneos. La modelo ha sido identificada como la Fornarina, que fue amante de Rafael.

654. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Retrato de mujer llamada La Velada. Rafael

Las tres edades del hombre de Giorgione. Un tema muy común, pero que en este caso se presta a múltiples interpretaciones como suele ocurrir en el autor de “La Tempestad”

655. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Las tres edades del hombre. Giorgione

Virgen del Gran Duque de Rafael. Se la denomina así por haber pertenecido a Fernando III, Gran Duque de Toscana.

656. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Virgen llamada del Gran Duque. Rafael

Virgen de la silla de Rafael.

659. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Virgen de la silla. Rafael

La colección es predominantemente de pintura italiana, pero también hay otras obras. En este caso de pintura española, Virgen con el Niño de Murillo

660. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Virgen con el Niño. Murillo

La Magdalena de Tiziano. Aunque Tiziano tiene otras versiones del tema, ésta es la más conocida.

663. Palazzo Pitti. Galería Palatina. La Magdalena. Tiziano

Cleopatra de Guido Reni. El autor es el principal representante del clasicismo de principios del XVII, que fue muy admirado durante el siglo siguiente. Aquí representa a Cleopatra mordida por la serpiente, la mítica e irreal versión de la muerte de la faraona.

664. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Cleopatra. Guido Reni

Retrato del Papa Julio II de Tiziano. Se trata de una copia del conocido retrato que realizó Rafael por encargo del propio Papa, gran mecenas de las artes, que al mismo tiempo había encomendado la capilla Sixtina a Miguel Ángel.

665. Palazzo Pitti. Galería Palatina. Retrato del Papa Julio II. Tiziano

Seguimos recorriendo los Apartamentos Reales.

667. Palazzo Pitti. Galería Palatina.

678. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici.

La capilla.

670. Palazzo Pitti. Galería Palatina.

Hasta los reclinatorios son una preciosidad.

672. Palazzo Pitti. Galería Palatina.

Pasamos al Museo degli Argenti, en el que entre otras colecciones, se halla el Tesoro de los Médici.

En él se pude ver todo lo imaginable. Muestras de arte oriental

674. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Arte oriental

Tallas y filigranas en marfil.

683. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Marfil. Santa Teresa. Arte flamenco. Finales del XVII

Miniaturas en oro y piedras preciosas.

685. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Miniaturasl

Camafeos en ónice y otras piedras.

686. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Camafeos

Pequeñas esculturas que combinan el nácar con los metales preciosos.

690. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici.

692. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. XVI-XVII

Relicarios como éste de un taller florentino de principios del siglo XII, donde supongo que las reliquias contenidas pasaban completamente a un segundo plano dada la belleza del continente.

693. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Relicario. Taller florentino. 1590-1623

Hasta lo objetos cuyo destino es ayudar a las tareas higiénicas más íntimas y sin público son joyas. Un bidé.

695. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Bidé

Y un orinal.

696. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Orinal

Me llamaron mucho la atención estas figuras del XVII al estilo Archimboldo, llamadas así por estar formadas con conchas, frutos, semillas, … tal como hacía sus rostros Giuseppe Arcimboldo

700. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Figuras al estilo Archimboldo. Finales del XVII

También hay obras de orfebres del siglo XX como este Huevo del Pecado de Gianmaria Buccellati realizado en oro, malaquita, cristal de roca y lapislázuli.

701. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici. Huevo del pecado. Oro, malaqiuita, cristal de roca y lapislátzuli. Gianmaria Buccellati

Vitrinas y vitrinas van llenando las salas.

707. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici.

Cristalerías, copas, vajillas, … Para pasar varios día si uno quiere verlo todo con detalle.

710. Palazzo Pitti. Tesoro de los Medici.

Desde el palacio Pitti nos subimos al piazzale Michelangelo. Lo hicimos en taxi por razones de tiempo, pero también de cansancio, que empezaba a hacer mella. Fue el único taxi que cogimos en ocho días, exceptuando lógicamente los de ida y venida del aeropuerto.

El piazzale Michelangelo es el mejor lugar para contemplar Florencia en su totalidad.

716. Desde el Piazzale Michelangelo

724. Desde el Piazzale Michelangelo

El Duomo dominando la ciudad visto con teleobjetivo.

718. Desde el Piazzale Michelangelo

En la cima de la colina está San Miniato del Monte. A ella subimos por el camino, no por la escalinata.

Lo primero que encontramos fue el campanario adosado al norte de la iglesia. Fue construido a principios del siglo XVI según diseño del famoso arquitecto Baccio di Agnolo.

731. Campanario de San Miniato

Detrás del campanario está el cementerio, del siglo XIX, con muchas tumbas y mausoleos algunos de ellos francamente interesantes.

734. San Miniato. Cementerio

750. San Miniato. Cementerio

735. San Miniato. Cementerio

753. San Miniato. Cementerio

Es desde el cementerio desde donde se puede contemplar la cabecera de San Miniato.

761. San Miniato. Campanario y ábside

San Miniato es el máximo exponente del románico en Florencia. La iglesia es del siglo XI, pero desde muy antiguo se veneraba aquí a San Miniato, considerado el primer mártir florentino,decapitado durante la persecución de Decio.

La fachada, que combina mármoles blancos y verdes, aparece dividida en cinco cuerpos, pero en realidad sólo hay tres puertas que corresponden a las tres naves interiores. El frontón que la culmina recuerda los edificios de la antigüedad clásica.

769. San Miniato del Monte

El interior, como he dicho, es de tres naves, separadas por columnas cuyos capiteles proceden de obras romanas.

775. San Miniato. Nave central 1

Es una maravilla el taraceado del pavimento.

779. San Miniato. Pavimento

En el que destaca el fragmento del zodíaco.

780. San Miniato. Pavimento. Zodíaco

La iglesia está a tres niveles. Bajo la zona del presbiterio está la cripta.

781. San Miniato. Cripta

783. San Miniato. Cripta

El presbiterio en sí está bastante sobreelevado sobre la nave y se accede a él por sendas escaleras que parten de las naves laterales.

Esta dividido en cinco partes separadas por semicolumnas que sostienen arcos de medio punto. Sobre el altar hay un crucifijo atribuido a Luca della Robbia.

786. San Miniato. Ábside

En la bóveda luce un mosaico del siglo XIII con el Pantocrátor entre la Virgen y San Miniato, y los símbolos de los evangelistas.

787. San Miniato. Ábside

En la nave norte se abre la capilla del cardenal de Portugal, uno de las mejores obras renacentistas de la ciudad.

778. Capilla del cardenal de Portugal

Al salir de San Miniato y empezar a descender por la escalinata hay también excelentes vistas de la ciudad.

793. Desde San Miniato

Descendimos primero la escalinata y luego la vía del Monte alle Croci con tramos escalonados y otros de fuerte pendiente. Cuando ya llegábamos a las murallas  agradecíamos haber subido en taxi.

797 Via del Monte alle Croci

Cualquier rincón en Florencia guarda un tesoro.  Pasamos por Santa Lucia dei Magnoli, el tímpano de cuya portada lo ocupa una luneta vidriada de Benedetto Buglione representando la santa entre dos ángeles.

804. Via San Niccolo. Santa Lucia dei Magnoli

Otros detalles no tendrán demasiado valor artístico, pero sí histórico. Esta hornacina conmemora el lugar donde estuvo por primera vez en Florencia San Francisco.

805. Via San Niccolo. Santa Lugar donde estuvo por primera vez en Florencia San Francisco

Poco más adelante paramos a comer porque la hora ya lo exigía. Menos mal que en las ciudades turísticas los horarios son más que dilatados.

Y a dejar el Oltrarno para cruzar hacia la otra orilla.

807. Vistas sobre el Arno

El punte Vecchio ya no estaba vacío como por la mañana, pero seguía notándose que era domingo pues el movimiento no era como los días laborables.

808. Ponte Vecchio

Tras tantas veces de pasar por delante y comer en los alrededores tocaba visitar San Lorenzo. Primero al claustro de los Canónigos.

810. San Lorenzo. Claustro de los Canónigos

Y luego el tesoro con algunas piezas interesantes como este crucifijo de Michelozzo.

813. San Lorenzo. Tesoro.Crucifijo. Michelozzo. 1444

En el mismo lugar, situado bajo la iglesia, puede verse el sepulcro de Come de Médici.

814. San Lorenzo. Tesoro. Sepulcro de Cosme de Medici

y luego a la iglesia. Es una obra maestra de Brunelleschi, de tres naves perfectamente proporcionadas, cubierta la central con artesonado y las laterales con bóvedas vaídas

816. San Lorenzo

La contrafachada es obra de Miguel Ángel.

824. San Lorenzo. Contrafachada.

Antes de llegar al transepto se hallan, uno a cada lado, los dos púlpitos de bronce con escenas del Nuevo Testamento, obra de Donatello y sus ayudantes.

821. San Lorenzo. Púlpito del lado del evangelio. Donatello

La cúpula sobre pechinas queda centrada perfectamente entre la nave, el presbiterio y el transepto.

822. San Lorenzo. Bóveda

En el lado norte se halla la Sacristía vieja, obra también de Brunelleschi, decorada por Donatello.

825. San Lorenzo. Sacristía Vieja

Sobre la estructura cúbica de la sacristía se levanta la bóveda en la que está representado el cielo de Florencia el 4 de julio de 1442 según las últimas indagaciones, pero sigue sin saberse qué acontecimiento se quería conmemorar.

827. San Lorenzo. Sacristía Vieja. Bóveda

Fuimos al hotel a descansar un rato y nuevo paseo nocturno por la ciudad.

Palacio de la Señoría bajo la luz de la Luna.

834. Piazza della Signoria

Y algo imprescindible en Florencia a lo que es imposible resistirse aunque uno aún haya de cenar o lo haya hecho. ¡Un helado!

838

839

Aún echamos un vistazo nocturno a Ognisanti y sus esculturas.

840. Orsanmichele

841. Orsanmichele

Y a cenar y dormir.

El lunes nos tocaba las capillas Medíceas y la Sacristía Nueva.

850. San Lorenzo. Capillas Mediceas

849. San Lorenzo. Sacristía Nueva

Como siempre intentando ser los primeros llegamos muy pronto. Decidimos aprovechar para ver el interior del mercado de San Lorenzo.

Aún no había clientes y era una delicia ver los puestos. Panaderías.

842. Mercado de San Lorenzo

Carnicerías.

843. Mercado de San Lorenzo

Quesos y jamones.

844. Mercado de San Lorenzo

Y otros productos típicos. Limoncellos y grapas junto a pimientos, tomates y boletus secos.

846. Mercado de San Lorenzo

En el mercadillo exterior aún estaban montando.

847. Mercadillo de San Lorenzo

Como aún había tiempo nos dimos un paseo por la popular vía del Giglio hasta Santa María Novella donde iríamos después.

851. Via del Giglio

Y a las ocho en punto a la puerta de las Capillas Mediceas.

En la primera planta está la capilla de los Príncipes. Fue concebida por Cosme I  y la mandó realizar Fernando I a principios del siglo XVII. Las obras duraron años y se siguieron completando y haciendo remodelaciones hasta entrado el siglo XX.

Es de planta octogonal. Sus muros están completamente recubiertos de mármoles y piedras semipreciosas de tonalidades más bien oscuras.

855. Capillas Mediceas. Capilla de los Príncipes

Está cubierta por una cúpula decorada con frescos de Pietro Benvenuti en 1828.

856. Capillas Mediceas. Capilla de los Príncipes. Bóveda

En los diversos lados del octógono están los sepulcros de los grandes Duques de Toscana. Encima hay hornacinas que debían contener las estatuas de cada uno de ellos, pero sólo se realizaron dos.

857. Capillas Mediceas. Capilla de los Príncipes

863. Capillas Mediceas. Capilla de los Príncipes

Detrás del altar hay un pasillo a cada lado, que suelen pasar desapercibidos, donde se guardan tejidos y otros objetos como si de un pequeño museo se tratara.

Como la mitra de León X, de principios del XVI.

865. Capillas Mediceas. Capilla de los Príncipes. Mitra de León X. 1r cuarto del XVI

Vale la pena contemplar también los mármoles del pavimento.

867. Capillas Mediceas. Capilla de los Príncipes. Pavimento

Un corredor enlaza la Capilla de los Príncipes con la Sacristía Nueva. Esta sacristía la promovieron como capilla funeraria de los Medicis el Papa León X y el cardenal Julio de Médici, futuro Clemente VII. Encomendaron el proyecto a Miguel Ángel y fue finalizado por Vasari.

No todos los sepulcros proyectados se realizaron.

El proyecto inicial contaba con cuatro tumbas destinadas a guardar los restos de Lorenzo el Magnífico; su hermano Giuliano de Médici -asesinado en la catedral en la conjura de los Pazzi-; Lorenzo, el duque de Urbino, y Giuliano, duque de Nemours. Pero sólo se completaron dos, esculpidas íntegramente por Miguel Ángel.

A la izquierda del altar se encuentra la de Lorenzo, duque de Urbino, a quien Maquiavelo dedicó “El Príncipe”. Le acompañan las figuras del Crepúsculo y la Aurora.

869. Capillas Medíceas. Sacrsitía Nueva. Tumba de Lorenzo, Duque de Urbino, destinatario del Príncipe de Maquiavelo. L Aurora y el crepúsculo rodean a Lorenzo. Miguel Ángel. 1531-1

Enfrente se encuentra la tumba de Giuliano, el triunfo de la vida, representado como miltar con su coraza y su bastón de mando. A sus pies se encuentran representadas las alegorías de la Noche y el Día.

873. Capillas Medíceas. Sacristía Nueva. Tumba de Giuliano, duque de Nemours, hermano de León X. Rodeado por el Día y la Noche. Miguel Ángel. 1531-1532

Enfrente del altar están los restos de Lorenzo el Magnífico y su hermano Giuliano, cuyas tumbas no llegaron a realizarse. Encima está la imagen de la Virgen con el Niño rodeada por los santos Cosme y Damián, protectores de los Médici. Estas esculturas son también obra de Miguel Ángel.

868. Capillas Medíceas. Sacrsitía Nueva. sepulcro de Lorenzo el Magnífico. La Virgen con el Niño con los santos Cosme y Damián. La Virgen es de Miguel Ángel

En el altar los dos grandes candelabros siguen diseño de Miguel Ángel y el crucifijo es de Giambologna.

876. Capillas Medíceas. Sacristía Nueva. Altar. Los dos grandes candelabros siguen diseño de Miguel Ángel y el crucifijo es de Giambologna

La cúpula la terminó Miguel Ángel antes de marchar definitivamente de Florencia.

878. Capillas Medíceas. Sacristía Nueva. Cúpula

Y a Santa María Novella. Después de pasar tantas veces por delante, había que ver el interior.

Santa María Novella representó en Florencia para los dominicos lo que la santa Croce para los franciscanos. La construcción se inició en 1278, siendo todos sus primeros directores frailes de la orden.

De la fachada se hizo cargo Alberti en 1458, que introdujo en ella el nuevo lenguaje renacentista con proporciones rigurosamente exactas y simétricas. Se inspiró en la combinación de mármoles de colores propia del románico toscano e ideó las volutas al lado del frontón que disimulan la diferencia de altura entre la nave central y las laterales.

880. Santa María Novella

Para la visita hay que entrar a través del cementerio degli Avelli (de las tumbas).

881. Santa María Novella. Cementerio de los Avelli

El interior, plenamente gótico, nos muestra una planta de cruz latina con tres naves.

884. Santa María Novella. Interior

En medio de la nave central cuelga el gran crucifijo de Giotto.

888. Santa María Novella. Crucifijo de Giotto. 1288

La capilla Tornabuoni en el centro está decorada con frescos de Ghirlandaio, que realizó sobre otros anteriores de Orcagna.

890. Santa María Novella. Presbiterio

893. Santa Maria Novella. Presbiterio. Frescos

894. Santa Maria Novella. Presbiterio. Frescos

El crucifijo que preside la capilla es de Giambologna.

892. Santa María Novella. Presbiterio. Crucifijo de Giambologna. Principios del XVI

La capilla de Filippo Strozzi alberga frescos de Filippino Lippi y el sepulcro de mármol negro de Filippo Strozzi con una notable escultura de Benedetto da Maiano.

899. Santa Maria Novella. Capilla de Filippo Strozzi

En la capilla Gondi se halla el crucifijo de Brunelleschi, única escultura en madera del artista.

902. Santa María Novella. Capilla Gondi

904. Santa María Novella. Capilla Gondi. Crucifijo de madera de Brunelleschi

En la sacristía tenemos este lavabo  de Giovanni della Robbia.

906. Santa María Novella. Sacristía. Lavabo. Giovanni della Robbia. 1499

En la luneta de la contrafachada hay una Natividad pintada por Botticelli.

909. Santa Maria Novella. Luneta en la contrafachada. Natividad. Botticelli. 1475

El púlpito es de Pietro del Ticcia, según proyecto de Brunelleschi.

910. Santa Maria Novella. Púlpito. Pietro del Ticcia según proyecto de Brunelleschi

Entre tantas riquezas artísticas probablemente la más conocida del interior de la iglesia sea el fresco de la Trinidad de Masaccio con una conseguida perspectiva desde abajo de la escena, que sirvió de inspiración a muchos pintores renacentistas..

883. Santa María Novella. La Trinidad. 1424-1425

Pasamos al claustro verde.

913. Santa María Novella. Claustro Verde

Desde allí al claustro de  los Muertos con sus capillas.

917. Santa María Novella. Capillas del claustro de los muertos

A la capilla de los Españoles, antigua sala capitular, pintada al fresco en el siglo XIV por Andrea Buonaiuto y sus colaboradores.

921. Santa María Novella. Capilla de los Españoles

Y al dormitorio de los monjes.

931. Santa María Novella. Refectorio

Entramos en el antiguo refectorio y otras salas están hoy destinadas a museo y luego ya accedimos al claustro Grande, que no hace mucho no era accesible.

932. Santa María Novella. Claustro grande

Los frescos de sus muros, del siglo XVI, están dedicados básicamente a hechos y milagros de la vida de los dominicos más populares.

Pese a que no siempre las relaciones con los franciscanos fueron cordiales, siempre se procuraba señalar el hermanamiento entre ambas órdenes. en uno de los frescos aparece el abrazo entre Santo Domingo y San Francisco.

934. Santa María Novella. Claustro grande. Encuentro entre Santo Domingo y San Francisco. Santi di Tito. Hacia 1580

Otro paseo por Florecia. Via Tornabuoni.

940. Via Tornabuoni

Plaza de Santa Trinita.

942. Piazza Santa Trinita

Via Neri. Aquí también había cola, pero no para ir a ningún museo o iglesia, sino para comer y beber algo en el que tal vez sea el local más conocido de Florencia por sus buenos precios, All’Antico Vinaio.

946. Via Neri

Como nosotros ya no estamos para muchas colas y comer de pie pasamos de largo y nos acercamos hasta uno de los muchos restaurantes cercanos a la Santa Croce. Ese día total nos tocó pizza, pero sentados.

947. Santa Croce

Por la tarde regresamos al centro por San Firenze.

948. Piazza San Firenze

Y nos acercamos también a Orsanmichele. Era San Jorge y paramos a fotografiar la copia del famoso San Jorge de Donatello, del cual al día siguiente veríamos el original.

951. Orsanmichele

Llegamos hasta la plaza de la Santísima Annunziata. Se estaba montando en ella una pequeña feria alimentaria.

952. Piazza Santissima Annunziata

Fuimos a la iglesia. La fachada fue añadida en 1601 imitando el vecino Hospital de los Inocentes.

953. Santissima Annunziata

En el interior destaca la exuberante decoración barroca que enmascara la obra original de Michelozzo y Alberti, aún presente en el presbiterio (la Rotonda) rodeado de capillas.

954. Santissima Annunziata. Presbiterio

958. Santissima Annunziata

De entre las numerosas obras de arte que contiene la iglesia destaca esta Piedad de Baccio Bandinelli.

957. Santissima Annunziata

En la misma plaza el Hospital de los Inocentes fue creado en el siglo XV para acoger a los niños abandonados, un auténtico problema en la época. Se puede considerar el primer orfelinato europeo.

Fue diseñado por Brunelleschi y finalizado por Francesco della Luna. El pórtico es una alargada sucesión de espacios cúbicos cubiertos con cúpulas semiesféricas.

966. Istituto degli Innocenti

Las enjutas de los arcos están decoradas tondos de terracota vidriada de Andrea della Robbia. Todos presentan niños fajados, tal como se supone eran entregados.

967. Istituto degli Innocenti

En un extremos del pórtico se conserva el torno donde eran entregados los niños.

969. Istituto degli Innocenti

Regresamos al centro por calles menos conocidas. La plaza Brunelleschi con su rotonda de Santa María de los Ángeles, proyectada por Brunelleschi.

971. Piazza Brunelleschi

La via dei Servi, donde dos chicas cantando ópera no lo hacían nada mal.

972. Via dei Servi

De nuevo en las calles más céntricas nos llamó la atención este pequeño comercio capaz de transportarte a otra época.

974. Borgo Santi Apostoli

Y a la que sería la última visita del día. La Santísima Trinidad. Con fachada renacentista e interior gótico conserva restos del edificio anterior románico.

944. Santa Trinita

978. Santa Trinita

Donde esto es más visible es en la cripta, que antes era difícilmente visitable. Actualmente, bien restaurada, se puede admirar su estructura y sus capiteles.

979. Santa Trinita. Cripta

En la iglesia superior hay frescos y tablas de Ghirlandaio y Lorenzo Monaco, entre otros.

Anunciación de Lorenzo Monaco.

987. Santa Trinita. Anunciación. Lorenzo Monaco

Y fin del recorrido diario. Regreso por la via Tornabuoni y sus tiendas. Y a cenar y a descansar.

989. Via Tornabuoni

Se acababan los días y aún nos quedaba uno de los mejores museos florentinos, el Bargello. Instalado en el palacio con tan desagradable nombre (bargello = esbirro) este museo de rico y variado contenido alberga una de las colecciones escultóricas más importantes del mundo.

993. Museo del Bargello

Bajo los soportales del patio ya hay notables muestras de lo que hallaremos en el interior.

999. Museo del Bargello

La coronación de Fernando I de Aragón rodeado por seis músicos de Benedetto da Maiano. 1490

1001. Museo del Bargello. Coronación de Fernando I de Aragón y seis músicos. Benedetto da Maiano. 1490

El giagantesco Océano de Giambologna, procedente de los jardines de Boboli.

1002. Museo del Bargello. Océano. Giambologna

En la gran sala de la planta baja hay cuatro obras de Miguel Ángel.

El inacabado -como tantas otras obras del artista- tondo Pitti.

1005. Museo del Bargello. Tondo Pitti. Miguel Ángel. 1505

Baco, una de sus primeras obras romanas. Está hecha para ser contemplada desde cualquier ángulo, por eso el sátiro que medio se oculta tras el dios está realizado con el más mínimo detalle.

1006. Museo del Bargello. Baco. Miguel Ángel. 1496-1497

Bruto, el único busto que realizó a lo largo de su vida.

1018. Museo del Bargello. Bruto. Miguel Ángel. 1539

Y David-Apolo. Al no estar acabados todos los detalles continúa la duda sobre quien es el representado. En la parte de atrás no se sabe si quería hacer una aljaba o una honda y lo que hay bajo el pie podría ser una piedra o la cabeza de un Goliat

1019. Museo del Bargello. David-Apolo. Miguel Ángel. 1530-1532

Sin movernos de esta sala se pueden contemplar otras obras de excepción como el Mercurio volante de Giambologna, un bronce de acrobática postura e inestable equilibrio.

1008. Museo del Bargello. Mercurio volante. Giambologna. XVI (2)

Del mismo Giambologna otro bronce, Baco, que como el de Miguel Ángel da sensación de ebriedad. Detrás se ve la simbolización de la victoria de Florencia sobre Pisa, también de Giambologna.

1010. Museo del Bargello. Baco. Giambologna

La base original del Perseo de Cellini.

1014. Museo del Bargello. Base original del Perseo de Cellini

Ganímedes de Cellini.

1015. Museo del Bargello. Ganímedes. B. Cellini. 1548-1550

Y Ganímedes de Ammanati.

1017. Museo del Bargello. Ganímedes. Bartolomeo Ammanati. 1500

Al subir a la primera planta uno se da cuenta de que este museo no se agota con la escultura sino que guarda valiosísimas colecciones de toda tipo y origen, de los que voy a poner unos pocos ejemplos.

Marfiles como esta arqueta bizantina.

1024. Museo del Bargello. Caja. Arte bizantino. Fines XI

O este fragmento de un altar portátil de origen alemán.

1029. Museo del Bargello. Panel de altar portátil. Marfil. XI

O esta placa con el Agnus Dei entre el Tetramorfos de la escuela renana. Siglo XI.

1033. Museo del Bargello. Placa marfil. Agnus Dei entre los Evangelistas. Escuela renana. XI

Maravillosos esmaltes. Esmaltes champlevé de la escuela mosana de finales del XII.

1043. Museo del Bargello. Placas para cruz. Esmalte champléve. Arte mosana. Segunda mitad del XII

Píxide en forma de paloma. Obra francesa. Siglo XII. Aunque haya perdido los esmaltes, es preciosa.

1044. Museo del Bargello. Píxide en forma de paloma. Arte francés. XII

Otros productos de orfebrería. Placas de bronce dorado con los evangelistas. Escuela mosana. Siglo XII.

1045. Museo del Bargello. Placas para cruz. Los evangelistas. Esmalte champléve. Arte mosana. Segunda mitad del XII

Atravesando las salas donde están expuestos las diversas colecciones se llega a la capilla del Podestá. Está decorada con frescos del juicio Final de Giotto y allí aparece, en el grupo de los bienaventurados, un retrato de Dante Alighieri

1039. Museo del Bargello. Capilla del Podestá

Y las esculturas no han acabado. En el gran salón del consejo general hay otro extraordinario conjunto.

1055. Museo del Bargello

El original del san Jorge de Donatello de Orsanmichele preside la sala.

1059. Museo del Bargello. San Jorge. Donatello. 1416-1417. Procedente de Orsanmichele

Otras obras de Donatello son los dos David. El de bronce, primer desnudo completo del Renacimiento.

1051. Museo del Bargello. David. Donatello

Y el de mármol.

1053. Museo del Bargello. David. Donatello. 1408

Junto a ellos están el David de Verocchio.

1052. Museo del Bargello. David. Andrea del Verrocchio. 1466-1469

El San Juan Bautista de Francesco da Sangallo.

1057. Museo del Bargello. San Juan Bautista. _Francesco da Sangallo

Y este simpático Eros-Atis de Donatello. Considerarla una representación de Eros o del dios frigio Atis es algo arbitrario, pues incluso la autoría de Donatello no se conoció hasta épocas relativamente recientes.

1058. Museo del Bargello. Eros o el dios frigio Atis. Donatello

También se conservan aquí las “formelle” (placas con relieves) finalistas del famoso concurso para la puerta del Baptisterio, la de Ghiberti y la de Brrunelleschi. Aquí la del ganador, Ghiberti.

1048. Museo del Bargello. Panel de Ghiberti para el concurso d ela puerta del baptisterio de San Juan

En la galería exterior hay un numeroso grupo de bronces con pájaros y aves de Giambologna.

1061. Museo del Bargello. Pájaro en bronce. Giambologna

1062. Museo del Bargello. Pájaros en bronce. Giambologna

1063. Museo del Bargello. Pájaros en bronce. Giambologna

Desde el Bargello fuimos a una de las pocas iglesias románicas de la ciudad. Poco conocida pese a estar en la céntrica plaza del Limbo, que debe su nombre a que en este lugar estaba antiguamente el cementerio de los niños fallecidos sin bautizar. Durante toda la visita estuvimos absolutamente solos.

1067. Santos Apóstoles

En el interior las columnas de mármol verde de Parto sostienen capiteles mayoritariamente recuperados de antiguos monumentos romanos. La armonía y proporcionalidad de sus formas hay quienes creen que pudo haber inspirado a Brunelleschi en su intento de recuperación de la antigüedad clásica.

1076. Santos Apóstoles

Como cualquier edificio florentino contiene obras de arte de épocas diversas dignas de admirar como este tabernáculo de la capilla al final de la nave del evangelio. Es de terracota vidriada, obra de Giovanni della Robbia.

1074. Santos Apóstoles. altar de Andrea della Robbia

Dando la vuelta por una callejuela lateral se puede observar el exterior del ábside.

1078. Santos Apóstoles

Una vueltecita por el palacio Medici-Riccardi.

1085. Palazzo Medici-Riccardi

1083. Palazzo Medici-Riccardi

Y a comer. Empezando a despedirnos de las carnes toscanas.

1087. Comida

Y de sus vinos.

1086. Comida

Toda la tarde la dedicamos al paseo fijándonos en algunos de los tantísimos pequeños detalles que ofrece la ciudad a los curiosos.

En la plaza de San Lorenzo se levanta un monumento a Giovanni delle Bande Nere. Fue éste el último de los famosos “condottieri”, mercenarios italianos que con sus tropas se ofrecían al mejor postor, cambiando de bando con facilidad, incluso en plena batalla.  Era de la familia Médici y sobrino segundo del Papa León X. Su madre fue Catalina Sforza, una mujer de armas tomar, la más famosa de sus época, pero ésa es otra historia …

1088. Piazza San Lorenzo. Monumento a Giovanne delle Bande Nere

la iglesia de Santa María la Mayor está cerca del Duomo y de San Lorenzo.

1091. Santa María Maggiore

De su muro lateral sobresale una cabeza de mujer. Es Berta. La leyenda cuenta que en el siglo XIV llevaban un hombre acusado de brujería a la hoguera y Berta lo contemplaba asomada al campanario. el hombre pedía algo de beber y Berta le gritó: “si bebes y te mojas no arderás” a lo que el supuesto brujo le respondió: “y tú no sacarás jamás tu cabeza de ahí. Hay otra versión, pero menos pintoresca.

1092. Santa María Maggiore. Berta convertida en piedra

El palacio Strozzi siempre suele acoger muestras y exposiciones de todo tipo.

1096. Palazzo Strozzi

Y seguimos por la ciudad que nunca acaba sus sorpresas y en la que cada rincón justifica entretenerse.

1099

Ya anocheciendo pasamos por la plaza de la Annunziata a ver la feria gastronómica y quizás a cenar algo, pero al final nos decantamos por la comodidad de un restaurante en nuestra última cena florentina.

1102. Piazza Annunziata

Y llegó el miércoles. ¡A regresar! Había huelga de pilotos en Vueling, pero afortunadamente nuestro vuelo no sólo no se vio afectado sino que llegó a Barcelona con cuarenta minutos de adelanto.

Y a esperar volver pues Florencia no te la acabas.

 

 

 

EGIPTO

Un país y una cultura legendaria que por diversas causas aún nos eran desconocidos. Había que ir y eso hicimos, partiendo el 31 de marzo.

Embarque hacia El Cairo.

001. Llegada a El Cairo

Allí a enlazar con el vuelo a Luxor.

002. Llegada a El Cairo

Llegada a Luxor, la antigua Tebas, capital del Alto Egipto y durante siglos de todo el país.

004. Llegada a Luxor

Y traslado al crucero donde pasaríamos los primeros días. Lo único que quedaba ya era cenar algo y a descansar un rato.

005. Luxor. Llegada al crucero

Y al poco a levantarnos. Dadas las, por lo general, elevadas temperaturas vale la pena empezar las visitas a primera hora, más siendo un país donde con las primeras luces del alba ya empieza la vida.

Dejamos el barco y el Nilo para coger el autobús.

006. Descenso del barco

Y pronto llegábamos al primer destino, el templo de Karnak

012. Entrada al templo de Karnak

A esa hora con el sol levantándose al fondo el impacto que produce la entrada entre dos enormes pilones es excepcional.

017. Karnak

Entre las ruinas aún no aparecían las riadas de turistas.

079. Karnak

Las inmensas ruinas de Karnak no pertenecen a un único templo sino a un conjunto de santuarios construidos a lo largo de dos mil años. El más importante de ellos, destinado a Amón-Ra ocupa la parte central.

Esfinges con cabeza de carnero protegen los accesos.

026. Karnak

Ver una columna aislada con fuste y capitel de enorme tamaño sorprende, pero aún es más extraordinario pensar que formaba parte de un bosque de columnas similares en una sala hipóstila.

022. Karnak

Los primeros bajorrelieves con jeroglíficos que aparecieron a nuestra vista, muy deteriorados, no eran más que un pequeño anticipo de los kilómetros grabados  en muros, dinteles o columnas, que llegaríamos a ver..

035. Karnak

Una columnata y un gran pilón hacen de fondo a una esfinge.

036. Karnak

La esfinges son esculturas de rostro humano y cuerpo de animal.

038. Karnak

Bajo la columnata, una larga serie de carneros protectores.

039. Karnak

Abundan las estatuas apoyadas en pilares o muros que muestran los brazos cruzados sobre el pecho sosteniendo en las manos un cetro y otros símbolos de poder, aunque en este caso estén muy deterioradas y falten las coronas sobre la cabeza.

040. Karnak

Columnas con capiteles papiriformes, abiertos o cerrados, se multiplican conforme penetramos más al interior del templo.

047. Karnak

También se elevan hacia lo alto un par de obeliscos.

055. Karnak

Y los muros con inscripciones son suficientes para ocupar semanas a quienes los sepan descifrar.

062. Karnak

Un animal muy venerado en el antiguo Egipto fue el escarabajo. Se le relacionó con el dios Ra, dios solar y creador de la vida y, más tarde, fue usado como amuleto. En Karnak hay una gran estatua del escarabajo. Frotar su basa al parecer daba suerte. Otros se conforman en dar tres vueltas a su alrededor. No sé si vale la pena ir a Egipto por eso con la de escarabajos peloteros que tenemos por aquí.

070. Karnak

El lago tenía diversas funciones rituales, entre ellas servir para las abluciones de los sacerdotes.

071. Karnak

En algunas columnas se puede observar que la afición de los visitantes para dejar sus huellas mediante graffitis viene de antiguo.

076. Karnak. Graffiti decimonónico

Nos despedíamos de Karnak entre carneros, pero no los dejaríamos de ver pues la gran avenida que unía los templos de Karnak y Luxor estaba completamente rodeada por ellos.

083. Avda. de las Esfinges entre los templos de Karnak y Luxor

La figura del carnero la incorporaron los egipcios tras la conquista durante el Imperio Medio del reino de Kush (baja Nubia) al identificar el dios principal del reino de Kush, que tenía cabeza de carnero, con Amón.

080. Karnak

El templo de Luxor se halla también en la orilla oriental del Nilo. Más pequeño que Karnak, pero mejor conservado.

El interior de este templo es mayoritariamente de tiempos del faraón Amenofis III, probablemente obra del arquitecto Amenhotep. Ramsés II completó el interior. Estaba dedicado a Amon, aquí identificado con el dios itifálico Min.

Al llegar nos reciben dos enormes pilones con una gran estatua de Ramsés II frente a cada uno de ellos y con inscripciones que recuerdan una batalla contra los hititas. También vemos a la izquierda un obelisco. Éste también tenía su pareja, pero Mohammad Alí lo regaló a Francia en 1835 y ahora preside en París la plaza de la Concordia.

086.Templo de Luxor

Hacia el interior se accede a un primer patio peristilado, quedando a la izquierda una mezquita construida en el siglo XIII por el jeque Abu el Aggag.

106.Templo de Luxor. Mezquita del XIII

Otras grandes otras colosales estatuas de Ramsés II preceden la columnata procesional de Amenhotep III

092.Templo de Luxor

094.Templo de Luxor

088.Templo de Luxor

Todas las columnas son papiriformes.

105. Templo de Luxor

A continuación se llega al patio de Amenhotep III.

098.Templo de Luxor

099.Templo de Luxor

Amenhotep III aparece representado junto a su esposa.

107.Templo de Luxor

Al final se encuentra un santuario de época romana en cuyo interior se mezclan  construcciones y pinturas de época faraónica, alejandrina y paleocristiana.

111.Templo de Luxor. Acceso al santuario romano

 

Desde la calle que rodea el templo por el este y el sur se obtienen las mejores perspectivas del conjunto.

120.Templo de Luxor

Tras Karnak y Luxor había que cruzar a la otra orilla del Nilo para visitar el resto del conjunto arqueológico de los alrededores de la antigua Tebas. Eso hicimos en una de las muchas barcas que surcan las aguas.

125. Cruzando el Nilo

Al otro lado, en la zona cercana al río, canales y huertas.

129. Luxor. Orilla oeste

Pequeñas aldeas.

130. Luxor. Orilla oeste

Y hasta cementerios.

132. Luxor. Orilla oeste. Cementerio

Pero a escasa distancia de las influencias benéficas del río ya únicamente la desolación del desierto.

135. Luxor. Hacia el valle de los Reyes

Y mucho calor y mucha gente en el Valle de los Reyes.

146. Valle de los Reyes

Visitamos algunas tumbas como la de Ramsés IV. Las explicaciones a pleno sol se hacían durillas.

138. Valle de los Reyes

Lo más interesante sus pinturas, pero con prohibición de hacer fotografías. Ahora bien, alguna que otra se hizo.

141. Valle de los Reyes. Tumba de Ramsés IV

La tumba de Tutankamón, la más popular, pese a que los extraordinarios tesoros hallados en ella se encuentran en el museo de El Cairo.

142. Valle de los Reyes Tumba de Tutankhamon

Se pueden contemplar las pinturas de las paredes y su momia-

143. Valle de los Reyes Tumba de Tutankhamon

Del Valle de los Reyes nos dirigimos a una fábrica de alabastro.

150. Luxor. Fábrica de alabastro

Allí asistimos a una exhibición para turistas, a la vez cómica y deprimente.

153. Luxor. Fábrica de alabastro

Y a seguir con templos. Ahora en la zona de Deir el Bahari. Allí destaca sobre el resto el templo de Hatshepsut, el “sublime entre los sublimes” como lo denominaron en la antigüedad.

Hatshepsut tras una larga historia de intrigas, matrimonios incestuosos, muertes prematuras, conjuras palaciegas y el apoyo de la casta sacerdotal que la confirmaba como hija directa de Amón llegó a reinar como faraona de la XVIII dinastía en Egipto entre 1490 y 1468 a. C.

Su actividad constructora fue muy importante destacando sobre todo este templo funerario que debía acogerla. Encomendó la obra a Senenmut, su arquitecto favorito (al parecer no sólo como arquitecto).

La estructura en terrazas a las que se accede por rampas y su situación bajo la roca lo convierten en algo realmente espectacular.

159. Templo de Hatshepsup

163. Templo de Hatshepsup

La visión es maravilloso tanto de cerca como de lejos. A mí, aunque decirlo parezca una auténtica herejía, me impactó más que Abu Simbel.

165. Templo de Hatshepsup

En los alrededores había muchos más templos y construcciones de los que no quedan muchas cosas como esta esfinge, una de las muchas que protegían el camino de acceso.

166. Templo de Hatshepsup

A la derecha de la segunda terraza está la capilla dedicada a Anubis con magníficas pinturas.

169. Templo de Hatshepsup. Capillas de Anubis

Anubis, el dios con cabeza de chacal, vinculado a la muerte y a la vida ultraterrena.

171. Templo de Hatshepsup. Capillas de Anubis

175. Templo de Hatshepsup. Capillas de Anubis

Una columnata formada por pilares precedidos de figuras osiríacas es la antesala del templo propiamente dicho.

177. Templo de Hatshepsup. Columnata con estatuas de Osiris

Las pinturas y relieves del templo hacen referencia al origen divino de Hatshepsut y a una expedición realizada al país de Punt, posiblemente hacia la actual Eritrea.

183. Templo de Hatshepsup

184. Templo de Hatshepsup

187. Templo de Hatshepsup

En el lado izquierdo está el santuario de Hathor, la única diosa representada en los capiteles en los templos a ella dedicados

193. Templo de Hatshepsup. Capilla de Hathor

Hathor, la diosa-vaca aparece también en los grabados y pinturas.