Relatos de viajes, excursiones y más.

Nuestra Señora de Vigüerri

Se sale de Montanuy por la carretera que va a Escané. Apenas cien metros más allá del cementerio parte una pista a la derecha que hay que tomar. Al kilómetro y medio cruza la pista el barranco de Vigüerri o del Ramadé. Hay que dejar el coche y ascender por un sendero, que en algún tramo desaparece por las zarzas y árboles caídos, que en diez minutos deja frente a la ermita. Sus coordenadas UTM son: 31 T 0310248 y 4705480 y su altitud 1342 metros.

Se trata de uno de aquellos edificios que, dado su estado, el interés radica más en lo que aporta como testimonio histórico que en los posibles valores artísticos que pueda conservar, pero que, aunque sólo sea por el entorno en el que está, justifica sobradamente su visita.

De una nave con la bóveda hundida y cabecera plana.

Nuestra Señora de Vigüerri desde el sudoeste

El arranque de la bóveda, que debía ser de cañón, es visible aún en el muro sur, el mejor conservado.

Muro sur. Arranque de la bóveda

A poniente está la portada -casi impenetrable- de medio punto, dovelada. Las dovelas conservadas –alguna de tosca- muestran una doble moldura en el intradós. Por el interior es de arco rebajado.

Portada

Sobre la portada hay un óculo y, desplazado hacia el sur, corona la fachada un campanario de espadaña de dos ojos, muy deteriorado, que Gavín en 1977 aún fotografió entero.

Espadaña

 En el muro sur se abre una gran ventana rectangular, hacia los pies. Quizás era una puerta de comunicación con el edificio en ruinas que hay adosado a todo lo largo del muro sur y que es la parte visible desde la pista.

Muro sur

El aparejo es de sillarejo, mayoritariamente de gres rojo del país, colocado en hiladas.

Muro sur. Detalle del aparejo

El árbol que hay junto a la ermita (un acirón) se creía que fomentaba la maternidad y protegía a los recién nacidos.

Hasta 1936 esta ermita fue muy popular, con romería el 8 de mayo.

Muestra de la importancia de esta ermita en el pasado es la fundación en 1683 de una cofradía compuesta por 60 sacerdotes y las casas de más ilustre linaje de Ribagorza.

 Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 137.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo III, Prames, Zaragoza, 2004, p. 76-77.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: