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Santantís (¿San Quintín?) de Aneto

Al norte de Aneto, a la izquierda de la carretera al valle de Arán. Poco más allá del cruce de Aneto y Senet cruza la carretera el barranco Corbedo, en el punto donde un letrero indica Vielha a 20 Km, allí se deja el coche y hay que subir durante 10 minutos campo traviesa, primero por la orilla izquierda del barranco y luego por los prados en dirección a las ruinas de la ermita, que son visibles desde la carretera. Sus coordenadas UTM: 31 T 0315276 y 4714952. Está a una altitud de 1354 metros.

Se trata de un interesante edificio, que hace unos años estaba en estado completamente ruinoso y tenía el interior inaccesible. Ha sido reforzada la cubierta del ábside para eliminar filtraciones y se ha restaurado y limpiado el muro sur, que era un montón de ruinas devoradas por la maleza.

Iglesia de una nave y un ábside semicircular. La bóveda de cañón que cubría la nave se hundió, pero queda en los muros laterales –mejor en el norte- el arranque de los dos arcos fajones que la sostenían.

Muro norte. Restos de las pilastras que sostenían los arcos fajones.

El ábside se conserva íntegro con su bóveda de cuarto de esfera y su arco de abertura realizado con dovelas de tosca. En la restauración es ahora visible una ventana rectangular con derrame al interior en su lado sur.

Ábside desde el sur

En el rehecho muro sur está la portada de arco de medio punto formado por dovelas de tosca. Dos escalones permiten salvar la notoria diferencia de nivel entre el exterior y el interior.

Portada

La base de una escalinata en el ángulo sudoeste y una rústica ménsula en cada muro lateral (en la fotografía se ve arriba a la izquierda la del muro sur) hacen suponer que pudo haber un coro a los pies.

Arranque escalinata

El aparejo es de mampostería muy irregular, con predominio de piedra granítica. Únicamente en las hiladas que forman la bóveda del ábside se aprecia un paramento más cuidado.

Bóveda del ábside

La sencillez y rusticidad de esta construcción le dan una apariencia muy primitiva, que induce a situarla en una fecha quizás incluso anterior al siglo XI o a principios de éste, dentro del primer románico.

Su tamaño, notable para una ermita, su antigüedad y su situación pueden llevar a pensar que fuese una capilla de algún castillo desaparecido, que muy bien pudo estar ubicado en el cerro rocoso situado algo más arriba.

Su situación a los pies del cerro

Antís no aparece en los santorales. Gavín e Iglesias, entre otros, la denominan San Quintín, suponiendo que Antís sea una derivación popular de Quintín, pero lo cierto es que los naturales de la zona únicamente la conocen como Santantís.

En mi última visita quedé gratamente sorprendido al encontrar los restos limpios y consolidados y sin exageradas desfiguraciones. No es que el cemento de la cubierta del ábside sea algo maravilloso de contemplar, pero ojalá iniciativas como ésta permitiesen salvar tantos edificios como tenemos en avanzado estado de ruina.

Estado de la ermita en 2003

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 185-187.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 143-144.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 140-141.

Comentarios en: "MONTANUY. SANTANTÍS DE ANETO" (1)

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