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San Martín de Caballera

Al norte de Caballera por una pista de unos cuatro kilómetros con tramos incluso difíciles para todoterrenos, que se toma a la izquierda antes de entrar en Caballera, si se viene desde Troncedo. La pista sigue al principio una antigua cabañera. A pie, unos cincuenta minutos. A Caballera puede llegarse desde Troncedo o desde Besians por pistas en bastante mal estado. Las coordenadas UTM de la iglesia del monasterio son: 31T 0281557 y 4690745.

Del antiguo monasterio de San Martín únicamente queda en pie parte de la iglesia.

Es de una sola nave, que se cubría con bóveda de cañón, que ya hace años se hundió. El ábside semicircular se abre directamente a la nave. El ábside y la parte de la nave más cercana a él quedan elevados debido a una interesante cripta que hay debajo. Seis peldaños adosados al muro sur permiten acceder al presbiterio

En el ábside se abren tres ventanas de arco de medio punto, de doble derrame doveladas, con alguna dovela de tosca. Un zócalo recorre el interior del ábside.

Interior del ábside

La cripta se hundió no hace muchos años y recientemente ha sido reconstruida. Se desciende a la cripta por una escalera de nueve peldaños desde el muro norte. Se ha colocado una puerta para evitar el acceso de alimañas. La cripta es de tres naves, que estaban cubiertas con bóvedas de arista (hoy rehechas), sostenidas por cuatro columnas monolíticas, con base formada por una escocia entre dos boceles y capiteles lisos, y ocho pilastras adosadas, dos en cada muro. Las columnas y pilastras se articulan entre sí mediante arcos de medio punto. Únicamente la columna situada al noroeste es original, alguna de las otras conserva el fuste y parte de la base. Encabeza la cripta un ábside que es la parte inferior del de la iglesia superior, en el que se abre una ventana de medio punto, de doble derrame, que ilumina la cripta. Actualmente también entra luz a través de varios agujeros de andamiaje en los muros este y norte. Un zócalo, similar al del ábside superior, recorre también el interior de la cripta.

Cripta

Puerta muy estrecha al sur de arco de medio punto dovelado al exterior y dintel interior. Un estrecho umbral cubierto con bóveda de cañón conduce al interior donde se abre mediante otro arco de medio punto dovelado.

Muro sur con la portada

Portada. Interior

En el presbiterio, al sur, junto al ábside, se abre una ventana similar a las de éste, pero con escalonado interior.

Ventana sur

La única decoración son los restos del ráfil biselado en caveto que sostenía la cubierta en el ábside y quizás diversos agujeros de andamiaje, como los mencionados en la cripta, que más que finalidad constructiva la pudieron tener estética.

Ábside

En la unión del ábside con la nave aparecen sendos contrafuertes en cada uno de los muros laterales. Antes del presbiterio hay también en cada lateral un pliegue y un estrechamiento del muro.

Desde el noroeste

El aparejo es de sillares bien escodados, sin pulir, de diferentes tamaños, colocados en hiladas regulares.

El ábside de esta iglesia se eleva sobre un terreno a nivel mucho más bajo, siendo imposible dar la vuelta por detrás a la iglesia.

Entre 1998 y 1999 fue parcialmente reconstruida la cripta, consolidados los restos de la iglesia y limpiados de vegetación. Poco antes fue víctima de expolios: se llevaron dos columnas de la cripta, para lo cual derribaron la nave norte cuya bóveda aún se mantenía en pie.

Hasta esa reciente restauración un muro cerraba la parte de la iglesia que conservaba los muros laterales, y años atrás con cañizos y yeso se había realizado una falsa bóveda en esta parte que permitía usar la iglesia como capilla esporádicamente hasta mediados del siglo pasado. Hay gente que aún lo recuerda.

Esta iglesia corresponde a un modelo del siglo XII, una vez ya agotadas las formas lombardas. Guarda similitudes con la iglesia de San Juan de Besians, también con cripta, y con la de Santa Engracia del castillo de Panillo por los contrafuertes.

Al sur de la iglesia hay restos de las diversas construcciones que debieron formar el monasterio, pero nada en las ruinas recuerda un origen demasiado antiguo.

Ruinas del monasterio

En el campo que se extiende al noroeste de la iglesia, cultivado hasta no hace muchos años, se han hallado múltiples sepulturas y restos óseos.

Más al noroeste, al otro lado de la pista, en lugar algo más elevado, hay una fuente de fría y excelente agua.

Muchos lo identifican con el monasterio conocido como “Esvu” en el siglo X, que era filial del monasterio de Obarra. En el año 1006 fue atacado por los musulmanes y en el 1020 se constituyó como abadía, siendo donada en el 1068 a la sede de Roda por Sancho Ramírez. A partir de 1092 fue priorato del capítulo de Roda.

Se le conoce también como San Martín de Llavori por el nombre de la casa que lo compró cuando la desamortización.

 

Bibliografía:

ACÍN FANLO, José Luís: Ermita de San Martín de Caballera, Prames, Zaragoza, 2002.

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 158-163.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 552-553.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 262-269.

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