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Santa María de Fornons

Pasado Serraduy en dirección a Bonansa, un puente cruza inmediatamente el Isábena y unos metros más allá parte a la derecha la pista asfaltada que conduce al Barri y a la Vileta. Poco más allá, parte a la izquierda una pista abandonada–hay que fijarse en las señales rojas y blancas del GR 18.1- abierta hace años por los buscadores de petróleo (“Los Petroleros” como aún se les denomina en la comarca)-, intransitable para vehículos de todo tipo en algunos tramos, que sube haciendo lazadas hasta la cabecera de un barranco. Desde allí desciende suavemente hasta el collado donde se halla el antiguo pueblo de Fornons y su iglesia. Aproximadamente una hora desde la carretera. También puede irse desde el Barri de Serraduy siguiendo el camino que pasa al lado de la iglesia y sigue en dirección noroeste; al poco se cruza un barranco y hay que seguir por la izquierda fijándonos en las piedras que señalaban el antiguo camino, que aún se conservan a tramos; poco después se cruza otro barranco y algunos pasos muy estrechos entre rocas hasta que se enlaza con la pista abandonada antes citada. Este recorrido alternativo ahorra algo de tiempo, pero es más difícil y perdedor. El camino más corto es el que conducía a esta ermita desde Biascas, pero cuando intenté ir por allí se había hundido en un tramo sobre el barranco y el acceso era muy difícil.

Lugar donde estaba el pueblo. El Turbón al fondo

Lugar donde estaba el pueblo. El Turbón al fondo

En la parte más alta al este del tozal que ocupaba el pueblo, se levantan los restos de la iglesia, entre ruinas y aliagas y junto a dos encinas monumentales. Las coordenadas UTM de la iglesia son 31 T 0200358 y 4690204.

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Iglesia de una nave encabezada por un ábside semicircular orientado al este. Las bóvedas se hundieron por completo hace mucho tiempo. El ábside se une a la nave mediante un profundo tramo presbiterial. Sólo se conserva en su parte inferior. Al exterior en el suelo está, partido en dos, el  sillar con el arco vaciado que debió cerrar una ventana en el ábside.

Ábside

Ábside

Ábside. Interior

Ábside. Interior

Arco de cierre de ventana desaparecida

Arco de cierre de ventana desaparecida

Los muros de cierre sólo se conservan hasta cierta altura. No es posible ni apreciar en ellos el arranque de las bóvedas. En el muro sur hay un fragmento totalmente en ruinas; en él tuvo que estar la puerta. Entre los derrumbes que cubren la parte exterior se ven sillares con trazas de haber sido dovelas. También hay en este muro una ventana rectangular con derrame al interior, en el tramo preabsidal.

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Restos de dovelas

Restos de dovelas

StaMaríaS2A unos metros del muro sur, sosteniendo buena parte de los derrumbes, se ven trazas de otro muro que hacen suponer cerraba por esta parte el cementerio, que también debió extenderse a poniente de la iglesia por lo que puede deducirse de los restos visibles.

Pequeños nichos cuadrangulares se extienden a lo largo del muro norte. Debajo de uno de ellos, en la zona preabsidal, bajo un sillar alargado, distinto de todos los demás, hay otro agujero mayor a nivel del suelo actual, que pudo albergar quizás una tumba.

Muro norte. Interior

Muro norte. Interior

 

Muro norte. Posible tumba

Muro norte. Posible tumba

Muro norte. Posible tumba

Muro norte. Posible tumba

El aparejo es de sillarejo sin pulir, formando hiladas generalmente regulares y con fragmentos colocados a soga y tizón.

Fornons es citado en 908 y la iglesia de Santa María a principios del siglo XI. El lugar perteneció a Obarra y, a partir de 1076, a San Victorián. Las fechas citadas hacen insinuar a Iglesias que esta construcción podría ser de fines del siglo X o primeros años del XI. Más correcto parece suponerla por el aparejo obra de principios del siglo XII, que bien pudo suceder a otra anterior más sencilla.

Hacia el sur y el oeste de la iglesia se extienden restos de edificios y muros de piedra para sostener las fajas de labor. Alguna construcción pudo haber sido usada como recinto para cerrar el ganado, pero como casa no puede identificarse ninguna. Nadie en Biascas o Serraduy recuerda haber oído hablar a sus mayores de Fornons como lugar habitado. El modo en que ha crecido la vegetación y las centenarias encinas hacen suponer que los habitantes debieron trasladarse hacia el llano, más cerca del río, al actual Biascas, hace varios siglos.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 229-230.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 333-334.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 222-225.

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