PÉRIGORD-POITOU

Un poco cansados de viajes en grupo -bastantes en los últimos meses- decidimos con Carmina hacer una escapadita por nuestra cuenta.

Salimos de Secastilla para recorrer durante unos días una zona del oeste francés, ya conocida de otras veces, pero a la que siempre da gusto volver.

Cogimos la ruta más rápida y corta. A través del Valle de Arán, fuimos a tomar la autopista para, tras cruzar Toulouse, llegar hasta Brie y allí desviar al oeste hasta Périgueux, nuestra primera parada.

A primera hora de la tarde, dejamos nuestras pertenecias en el hotel, y como ya habíamos comido y el tiempo era soleado y nada caluroso, iniciamos nuestro recorrido por la ciudad.

Perigueux. Hotel
Périgueux. Hotel

La catedral de Saint Front, a escasos metros del hotel, fue la primera visita. Modelo de las iglesias del oeste francés con planta de cruz griega y cúpulas fue profundamente alterada por las restauraciones del siglo XIX.

Perigueux. Catedral de St- Front
Périgueux. Catedral de St-Front
Perigueux. Catedral de St- Front
Périgueux. Catedral de St-Front

En su interior destaca el retablo barroco en nogal que preside el ábside.

Perigueux. Catedral de St- Front. Retablo del ábside
Périgueux. Catedral de St-Front. Retablo del ábside

Desde el claustro, medio románico, medio gótico, se obtienen buenas perspectivas de las cúpulas y el campanario.

Perigueux. Catedral de St- Front
Périgueux. Catedral de St-Front
Perigueux. Catedral de St- Front
Périgueux. Catedral de St-Front

En el claustro se exhibía una colección de paneles publicitarios basados en motivos religiosos. ¡Curiosos y divertidos!

Perigueux. Catedral de St- Front. Claustro. Exposición de paneles
Périgueux. Catedral de St- Front. Claustro. Exposición de paneles
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Périgueux. Catedral de St- Front. Claustro. Exposición de paneles
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Périgueux. Catedral de St- Front. Claustro. Exposición de paneles

Dejamos la catedral para ir hacia el oeste de la ciudad donde se halla la otra zona monumental.

Cruzadas las vías del ferrocarril nos tropezamos con la imponente Torre de Vésone, único vestigio del templo dedicado a esa diosa de los petrocoros (tribu gala de la zona).

Perigueux. Torre de Vésone
Périgueux. Torre de Vésone

Desde nuestra anterior visita -bastantes años atrás- en los jardines que rodean la Torre de Vésone, sobre los restos de la llamada Villa de Pompeyo, se ha construido el Museo galo-romano de Périgueux, obra maestra de la arquitectura actual, que hace más interesante el continente que el contenido.

Perigueux. Museo galo-romano
Périgueux. Museo galo-romano
erigueux. Museo galo-romano
Périgueux. Museo galo-romano
Périgueux. Museo galo-romano
Périgueux. Museo galo-romano
Périgueux. Museo galo-romano
Périgueux. Museo galo-romano

Cerca del museo se hallan los restos del denominado Castillo Barrière.

Périgueux. Castillo Barrière
Périgueux. Castillo Barrière

Y algo más allá la Puerta normanda, que formaba parte de una muralla construida en el siglo III con restos de monumentos romanos para defenderse de las acometidas de los pueblos bárbaros.

Périgueux. Puerta normanda
Périgueux. Puerta normanda

Muy cerca, el que fue anfiteatro romano está hoy convertido en un jardín público.

Périgueux. Ruinas del antiguo anfiteatro
Périgueux. Ruinas del antiguo anfiteatro

De regreso a la zona de la catedral, paramos en St-Etiénne-de-la Cité, otra iglesia románica con cúpulas (cuatro en origen), de la que sólo subsisten dos.

Périgueux. St-Étienne-de-la-Cité
Périgueux. St-Étienne-de-la-Cité
52. Perigueux. San Esteban de la Ciudad
Périgueux. St-Étienne-de-la-Cité

En el centro de la ciudad, entre ambas zonas monumentales, está la Plaza Francheville.

Périgueux Plaza Francheville
Périgueux Plaza Francheville

Y en un extremo de ella la torre Mataguerre, que formaba parte de la muralla medieval de protección de la ciudad.

Périgueux Torre Mataguerre
Périgueux Torre Mataguerre

Las calles del centro se veían mayormente desiertas, exceptuando las zonas de los restaurantes y alguna plazoleta con espéctaculo callejero.

Périgueux
Périgueux
67. Perigueux
Périgueux
68. Perigueux
Périgueux
70. Perigueux
Périgueux

Cenamos en el hotel -por cierto, bastante bien-, y nos acostamos pronto después de lo que había sido una intensa jornada.

De buena mañana nos dirigimos a Brantôme. Pasear por ese pueblo, especialmente por las orillas del Dronne, es una auténtica delicia.

Brantôme. Orillas del Dronne
Brantôme. Orillas del Dronne
Brantôme. Orillas del Dronne
Brantôme. Orillas del Dronne
Brantôme. Orillas del Dronne
Brantôme. Orillas del Dronne

La abadía, con el más antiguo campanario románico de Francia,  es el principal monumento de Bràntome.

Brantôme. Abadía
Brantôme. Abadía

Ser madrugador tiene inconvenientes. Era temprano y no era posible aún acceder a las dependencias conventuales propiamente dichas y a las partes excavadas en la roca y sus relieves. Menos mal que no era nuestra primera visita al lugar.

La iglesia sí que estaba ya abierta. Con ella y los restos del claustro nos conformamos.

Brantôme. Iglesia abacial. Interior
Brantôme. Iglesia abacial. Interior
Brantôme. Abadía.   Restos del claustro
Brantôme. Abadía.
Restos del claustro

En la iglesia es destacable un bajorrelieve del siglo XIV rerpresentando el bautismo de Cristo.

Bautismo de Cristo (XIV)
Brantôme. Iglesia abacial. Bautismo de Cristo

De Brântome a Angulema. Aparcamos en las Halles junto a la Oficina de Turismo y empezamos nuestro recorrido a lo largo de las murallas.

Angulema. La ciudad baja desde las murallas
Angulema. La ciudad baja desde las murallas
Angulema. Plaza Beaulieu
Angulema. Plaza Beaulieu

La primera parada larga en la catedral, ante su fachada intentando discernir qué queda de original en ella y qué se añadió en el siglo XIX.

Angulema. Catedral
Angulema. Catedral

El interior también «sufrió» restauraciones varias.

Angulema. catedral. Interior
Angulema. Catedral. Interior

También el campanario es en buena parte decimonónico.

Angulema. Catedral. Campanario
Angulema. Catedral. Campanario

Junto a la cabecera de la catedral se halla el Museo de Angulema.

Catedral. Cabecera
Catedral. Cabecera

En la primera planta del museo, dedicada a la arqueología regional, se encuentran piezas excepcionales como el céltico casco de Agris y el dios sentado de Verteuil.

Angulema. Museo. Casco de Agris
Angulema. Museo. Casco de Agris
106. Angulema. Museo
Angulema. Museo. Dios sentado de Verteuil

Pasear por las calles de Angulema en agosto, como en muchas otras ciudades francesas, es disponer de mucho espacio. Dimos la vuelta a la ciudad alta parando a comer algo y regreso al aparcamiento.

Angulema. Teatro Municipal
Angulema. Teatro Municipal
112. Angulema. Ayuntamiento
Angulema. Ayuntamiento

A primeras horas de la tarde llegamos a Saintes. Dejamos el equipaje en el hotel, en las afueras, pero con fácil acceso a al ciudad, e iniciamos la visita.

Capital de los santones en época del imperio romano, Saintes cuenta con muchos restos de esa época. Empezamos por el anfiteatro, a pleno sol, pero aceptable temperatura, De principios del siglo I, es de los más antiguos del mundo romano.

Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro
Saintes. Anfiteatro

Muy cerca del anfiteatro se halla la iglesia de San Eutropo, importante etapa en el camino de Santiago.

Saintes. San Eutrope
Saintes. San Eutrope
136. Saintes. San Eutrope
Saintes. San Eutrope

Muy reformada, la iglesia alta poco conserva de su primitivo pasado románico a excepción de una rica colección de capiteles.

Saintes. San Eutrope. Capitel con sirenas-pez
Saintes. San Eutrope. Capitel con sirenas-pez

La cripta o iglesia baja, con débil iluminación y cubierta toda ella con bóvedas de arista es mucho más interesante.

Saintes. San Eutrope. Cripta
Saintes. San Eutrope. Cripta

Conserva el sepulcro del santo, escondido durante las guerras de religión y hallado en el siglo XIX.

Saintes. San Eutrope. Cripta. Sepulcro del santo.
Saintes. San Eutrope. Cripta. Sepulcro del santo.

La escasa claridad permite contemplar curiosos fenómenos de iluminación de los capiteles, como en el siguiente ejemplo en el que la luz del atardecer resalta uno de los tres rostros del capitel. No lo comprobamos, pèro tal como están las ventanas es posible que al amanecer se ilumina el rostro del ángulo opuesto. Lo dejo ahí por si alguno de los muchos amigos de lo esotérico y misterioso quiere dedicarle más tiempo.

Saintes. San Eutrope. Cripta
Saintes. San Eutrope. Cripta

En la parte occidental de la cripta abundan las esculturas de tipo demoníaco como el siguiente murciélago.

Saintes. San Eutrope. Cripta
Saintes. San Eutrope. Cripta

Al salir de San Eutropo caminata hasta el centro de la ciudad pues el anfiteatro y San Eutropo caen en un barrio algo aislado.

Saintes
Saintes

Lo más animado el barrio de la catedral (cerrada por obras) y las orillas del río Charente.

Saintes
Saintes. Calle Alsacia-Lorena
146. Saintes
Saintes. El Charente
147. Saintes
Saintes. El Charente

Al otro lado del río dos de los mejores atractivos de la ciudad: El  arco de Germánico, del siglo I que hasta el siglo XIX se levantaba sobre el puente de origen romano que fue demolido.

Saintes. Arco de Germánico
Saintes. Arco de Germánico

Y el Museo Arqueológico, alrededor del cual se ven también más restos romanos.

Saintes. Museo Arqueológico
Saintes. Museo Arqueológico

En esa misma orilla, pero más alejada, está la Abadía de las Damas.

Saintes. Abadía de las Damas
Saintes. Abadía de las Damas

Su iglesia muestra un interesante portal esculpido.

Saintes. Abadía de las Damas. Portada de la iglesia
Saintes. Abadía de las Damas. Portada de la iglesia

En el interior las cúpulas primitivas fueron sustituidas por plafones de madera, subsistiendo una cúpula sobre trompas en el crucero.

Saintes. Abadía de las Damas. Interior de la iglesia
Saintes. Abadía de las Damas. Interior de la iglesia

Al lado de la abadía está la iglesia de San Pallais, de origen románico, pero remodelada por completo en período gótico.

Saintes. St-Pallais
Saintes. St-Pallais

El día siguiente decidimos dedicarlo a recorrer algunas de las muchas iglesias románicas de la región de Saintonge.

Empezamos en La Clisse, cuya iglesia de Santa Magdalena, de principios del XII, muestra en su fachada un portal románico encuadrado por dos esculturas de leones.

La Clisse. Santa Magdalena
La Clisse. Santa Magdalena

De la Clisse a Corme-royal. San Nazario con un campanario del XV sobre una fachada románica en dos pisos bellamente esculpida.

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Corme-Royal. Fachada y campanario
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Corme-Royal. Portada

En el gran ventanal sobre la portada aparece un tema usual en la época: Las Vírgenes Prudentes y las Vírgenes Necias, que en este caso sólo son ocho.

Corme-Royal.  Ventana de la fachada
Corme-Royal. Ventana de la fachada

La siguiente parada Sainte Gemme.

Sainte-Gemme
Sainte-Gemme
Sainte-Gemme
Sainte-Gemme

Iglesia con dos portales: uno exterior y otro interior tras un nártex.

Sainte-Gemme. Portada exterior
Sainte-Gemme. Portada exterior
Portada interior
Sainte-Gemme. Portada exterior

Los canecillos que adronan la fachada constituyen una amplio muestrario de la temática románica en estos elementos. Su atractivo decrece cuando los ves demasiado nuevos y sabes que la mayoría son obra del siglo XIX.

Sainte-Gemme. Canecillo de la fachada
Sainte-Gemme. Canecillo de la fachada
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Sainte-Gemme. Canecillo de la fachada

Junto a la iglesia restos del antiguo priorato, del claustro y un pequeño museo con hallazgos del lugar. Todo ello nos lo mostró y explicó muy amablemente el chico que se encarga de ello, uno más de aquellos que han abandonado la ciudad para vivir en una pequeña comunidad y dedicarse a sus aficiones: la historia y la arqueología.

Sainte-Gemme. Restos claustro
Sainte-Gemme. Restos del claustro

Después la Abadía de Sablonceaux, de origen románico, largo tiempo abandonada y que hoy acoge la comunidad ecuménica denominada del Camino Nuevo. A esa hora sólo era posible visitar la iglesia. La comunidad atiende únicamente en horarios limitados.

Abadía de Sablonceaux
Abadía de Sablonceaux
176. Abadía de Sablonceaux
Abadía de Sablonceaux

De Sablonceaux a Meursac. Su iglesia de San Martín ofrece una combinación de románico y gótico.

San Martín de Meursac
San Martín de Meursac. Fachada
179. San Martín de Meursac
San Martín de Meursac. Nave
183. San Martín de Meursac. Cabecera
San Martín de Meursac. Cabecera

Lo que nos pareció más curioso de la iglesia fue la cripta. Descubierta en 1972, es accesible por una estrecha escalera de caracol (con peligro de encallarse las tallas XXX).

San Martín de Meursac. Escalera de acceso a la cripta
San Martín de Meursac. Escalera de acceso a la cripta

Está compuesta por una amplia sala tallada íntegramente en la roca y cubierta con cúpula, está fechada en el siglo V y se supone que antes fue un santuario o refugio de origen celta.

San Martín de Meursac. Cripta
San Martín de Meursac. Cripta
182. San Martín de Meursac. Cripta
San Martín de Meursac. Cúpula de la cripta

La siguiente etapa fue Thaims. Su iglesia de Saint-Pierre-ès-Lien, construida sobre una villa galo-romana de la que guarda muchos vesatigios,  sólo la pudimos contemplar exteriormente pues se hallaba cerrada y no encontramos a nadie para preguntar.

Thaims. Saint-Pierre-ès-Lien
Thaims. Saint-Pierre-ès-Lien
185. Thaims. Saint-Pierre-ès-Lien
Thaims. Saint-Pierre-ès-Lien

Por el camino hacia Rétaud nos fuimos deteniendo para ver y fotografiar los curiosos molinos que incorporan la mayoría de las grandes casonas de la zona.

Carretera a Rétaud. casona con molino
Carretera a Rétaud. Casona con molino
186. Molino yendo hacia Rétaud
Carretera a Rétaud. Molino

Llegamos a Rétaud y también la encontramos cerrada.

Rétaud. Saint-Trojan
Rétaud. Saint-Trojan

Románica de mediados del XII, su fachada sólo conserva de esa época la parte inferior con la portada.

Rétaud. Saint-Trojan. Portada
Rétaud. Saint-Trojan. Parte inferior de la fachada oeste

En la rica decoración que sigue toda la cabecera destacan los frisos y los canecillos con músicos, acróbatas y máscaras humanas y animales.

Rétaud. St-Trojan. Detalle de la decoración de la cabecera
Rétaud. St-Trojan. Detalle de la decoración de la cabecera

Nuestra última etapa de la mañana debía ser Notre-Dame de Rioux, pero al llegar había un bautizo en la iglesia.

Rioux. Notre-Dame
Rioux. Notre-Dame

Para no estorbar -y también porque el hambre acuciaba pues habíamos iniciado la ruta tras desayunar a primera hora de la mañana- pospusimos la visita para después de comer e intentamos localizar un restaurante. Tarde ya para Francia y más en zona rural. Hasta el mercado dominical hacía rato que había cerrado en Rioux.

Rioux. Plaza donde se celebra el mercado
Rioux. Lugar del mercado desde el siglo XV

El restaurante más próximo está en Cravans, a varios kilómetros, y allí tuvimos que ir. Tenían una concentración de automóviles antiguos y gracias a eso pudimos comer a hora tan tardía.

Ya en condiciones, regresamos a Rioux, donde la visita a la iglesia, ambientada musicalmente, en completa soledad fue tranquila y agradable.

Rioux. Notre-Dame
Rioux. Notre-Dame

En la fachada la portada de tres arquivoltas no es muy elaborada.

Rioux. Notre-Dame. Portada
Rioux. Notre-Dame. Portada

Pero sobre ella destaca un bello relieve de la Virgen con el Niño en una mandorla, fechado en el XII.

Rioux. Notre-Dame
Rioux. Notre-Dame

El interior muestra claramente los diferentes momentos de la construcción.

Rioux. Notre-Dame. Interior
Rioux. Notre-Dame. Interior

Destaca una obra, que se supone procedente del castillo. Se trata de una talla en madera policromada representando el matrimonio místico de Santa Catalina.

Rioux. Notre-Dame
Rioux. Notre-Dame. Matrimonio Místico de Santa Catalina

Lo más espectacular de la iglesia es el ábside, aún más rico que el de Rétaud.

Rioux. Notre Dame. Ábside
Rioux. Notre Dame. Ábside

Antes de irnos de Riox fotografiamos su espectacular cruz de término.

Rioux. Cruz de término
Rioux. Cruz de término

De Rioux aún nos acercamos a Chermignac para ver su iglesia de San Quintín y la cruz «hosannière».

Chermignac. San Quintín
Chermignac. San Quintín

Las cruces «hosannières» (desconozco si la palabra tiene traducción) son monumentos funerarios que se levantaron al oeste de Francia desde el siglo X al XV. El origen del nombre viene de la aclamación hebraica «Hosanna», propia del domingo de Ramos, día en que se colocaban ramas de boj al pie de la cruz, costumbre que en algunos lugares se mantuvo hasta el siglo XX.

Chermignac. Croix hosannière
Chermignac. Croix hosannière

El resto de la tarde lo dedicamos a pasear con calma por Saintes, casi desértica en día festivo.

Saintes
Saintes
Saintes
Saintes
201. Saintes. Catedral
Saintes. Catedral
Saintes
Saintes

El viernes hacia La Rochelle, una de las ciudades más turísticas de la costa atlántica francesa.

Su Viejo Puerto con las torres medievales que lo defendían es uno de sus lugares más atractivos.

210. La Rochelle
La Rochelle. Puerto Viejo
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La Rochelle. Puerto Viejo
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La Rochelle. Puerto Viejo
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La Rochelle. Puerto Viejo

La Puerta del Gran Reloj abre el paso desde el puerto a la ciudad.

La Rochelle. Torre del Gran Reloj
La Rochelle. Torre del Gran Reloj

En la ciudad antigua junto a calles comerciales hay otras con poco tránsito, que conservan el sabor del pasado. En unas y otras abundan los soportales.

La Rochelle
La Rochelle
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La Rochelle
227. La Rochelle
La Rochelle

De La Rochelle partimos en dirección a Poitiers, nuestra siguiente etapa, pero antes paramos a comer en Niort y luego nos desviamos para pasar la tarde visitando el Museo de los Túmulos de Bougon.

El Museo de los Túmulos de Bougon es un conjunto formado por un museo moderno sobre el neolítico y un gran espacio natural en el que se hallan cinco túmulos funerarios de ese período, el más antiguo de los cuales está fechado en el quinto milenio antes de Cristo, por consiguiente muy anterior a las Pirámides de Egipto.

Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon

El museo está instalado junto a los restos de una capilla, que perteneció a un antiguo priorato cisterciense, y contiene en diversas salas objetos, paneles explicativos y audiovisuales sobre la prehistoria, centrándose especialmente en el neolítico.

Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon

Adyacente al museo se extiende un inmenso parque en el cual se puede contemplar un jardín botánico con las plantas más representativas de la época tratada, diversas reconstrucciones de viviendas, representaciones teatralizadas de oficios y sobre las formas que se supone utilizaron los autores para mover esos pedruscos, alguno de los cuales pesa muchas toneladas.

Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
242. Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon

En la parte más boscosa están los túmulos propiamente dichos en número de cinco, con antigüedades que van del tercer al quinto milenio antes de nuestra era. Recorrerlos entre los robles, sobre todo si no hay nadie, da la sensación de que en cualquier momento va a aparecer algún druida.

Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
246. Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
256. Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
254. Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
252. Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon
250. Museo de los Túmulos de Bougon
Museo de los Túmulos de Bougon

Desde Bougon hacia  Poitiers. Llegamos avanzada ya la tarde, pero al tener el hotel en el mismo centro aún pudimos dar una vuelta antes de cenar.

La primera sorpresa fue el cambio experimentado por la plaza del Ayuntamiento desde que no habíamos estado. Más cemento y menos vegetación.

Poitiers. Plaza Mariscal Leclerc
Poitiers. Plaza Mariscal Leclerc

La iglesia de San Porchaire ha visto restaurado su campanario.

Poitiers. Saint Porchaire
Poitiers. Saint Porchaire

Pasamos por  el Palacio de Justicia para llegar hasta Notre Dame la Grande y pasar un rato ante su fachada, algo que nunca cansa.

Poitiers. Palacio de Justicia
Poitiers. Palacio de Justicia
Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande
269. Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande

Aún nos dio tiempo para bajar hasta la catedral de San Pedro.

Poitiers Catedral de San Pedro
Poitiers Catedral de San Pedro
275. Poitiers Catedral de San Pedro
Poitiers Catedral de San Pedro

Y a cenar y dormir pues el ritmo del día había sido intenso y las caminatas largas.

El sábado tocó madrugar para aprovechar el día, ya que Poitiers lo merece. Empezamos descendiendo hacia la parte norte por las calles Descartes y de la Chaine con sus casas de entramados de madera y sus palacetes góticos y renacentistas.

Poitiers
Poitiers
280. Poitiers
Poitiers
281. Poitiers
Poitiers
282. Poitiers
Poitiers. Hôtel Fumé

Ya cerca del río nos acercamos hasta la Torre del Cordier, lo mejor conservado de los restos del castillo medieval de Poitiers.

Poitiers. Torre del Cordier
Poitiers. Torre del Cordier

Muy cerca se encuentra la iglesia de Montierneuf.  Originaria del siglo XI, ha sido completamente reformada en épocas posteriores. Afortunadamente estaba abierta pese a lo temprano de la hora.

Poitiers. San Juan de Montierneuf
Poitiers. San Juan de Montierneuf
290. Poitiers. San Juan de Montierneuf
Poitiers. San Juan de Montierneuf

Subimos por el Jardín botánico hacia Notre Dame. Había finalizado la misa y pudimos ver el interior con tranquilidad.

Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande. Nave central
Poitiers. Notre Dame la Grande. Nave central
Poitiers. Notre Dame la Grande. Presbiterio
Poitiers. Notre Dame la Grande. Presbiterio

Esta vez no nos pasó desapercibido el grupo escultórico renacentista de la genealogía de Santa Ana.

294. Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande. Genealogía de Santa Ana

De Notre Dame a descender de nuevo. Ahora hacia el este, hacia la catedral. Sus portadas bien merece recrearnos un rato de nuevo en ellas.

Poitiers. Catedral de San Pedro. Portadas
Poitiers. Catedral de San Pedro. Portadas
Poitiers. Catedral de San Pedro. Tímpano de la portada central
Poitiers. Catedral de San Pedro. Tímpano de la portada central

Muy cerca de la catedral se halla Santa Radegunda. Conserva el campanario y coro románicos, siendo el resto gótico.

303. Poitiers. Santa Radegunda
Poitiers. Santa Radegunda
305. Poitiers. Santa Radegunda
Poitiers. Santa Radegunda

En el ábside se conservan los capiteles románicos, no así las pinturas cuyos restos desaparecieron bajo una repintada del XIX.

Poitiers. Santa Radegunda
Poitiers. Santa Radegunda

Entre las escenas historiadas destaca el capitel de Daniel con los leones.

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Poitiers. Santa Radegunda

En la cripta está el sepulcro de la santa.

308. Poitiers. Santa Radegunda
Poitiers. Santa Radegunda

El batisterio de San Juan es el testimonio más antiguo de la arquitectura cristiana en territorio francés. Data del siglo IV. Ha sido muy modificado en diversas épocas.

Poitiers. Batisterio de San Juan
Poitiers. Batisterio de San Juan
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Poitiers. Batisterio de San Juan. El interior desde el nártex
Poitiers. Batisterio de San Juan. Piscina bautismal y ábside al este
Poitiers. Batisterio de San Juan. Piscina bautismal y ábside al este

Conserva interesantes pinturas, en parte románicas, en parte góticas.

Poitiers. Batisterio de San Juan
Poitiers. Batisterio de San Juan

En el interior también se exhiben múltiples hallazgos de época merovingia, principalmente sarcófagos.

Poitiers. Batisterio de San Juan
Poitiers. Batisterio de San Juan

La mañana había sido provechosa y a hora tan avanzada había que buscar algún lugar para comer algo. Lo hicimos rápido y hacia San Hilario el Grande. Visita Imprescindible en Poitiers.

Poitiers. San Hilario
Poitiers. San Hilario

El interior sorprende con sus siete naves, solución ingeniosa para poder sostener las bóvedas, que sustituyeron a los originales paneles de madera de la iglesia original con sólo tres naves, tras un incendio en el siglo XII.

Poitiers. San Hilario
Poitiers. San Hilario

La riqueza escultórica y pictórica de la iglesia es abundante.

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Poitiers. San Hilario
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Poitiers. San Hilario

Tras San Hilario a pasear y a cenar con calma.

Después de cenar nos acercamos a Notre Dame la Grande para presenciar el espéctaculo en el que cada noche la iluminan con colores diversos. Aún no sé porqué, pero ese día no lo hubo, o sea que nos conformamos con el paseo nocturno.

Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande
330. Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Notre Dame la Grande
Poitiers. Palacio de Justicia
Poitiers. Palacio de Justicia
Poitiers. Saint Porchaire
Poitiers. Saint Porchaire
Poitiers. Plaza Mariscal Leclerc
Poitiers. Plaza Mariscal Leclerc

El domingo a Saint Savin sur Gartempe, la que algunos denominan capilla sixtina de la pintura románica. Sin duda la representación más importante de esta pintura en Francia.

Por el camino nos detuvimos a contemplar Chauvigny. Su visita la hemos vuelto a dejar para otra vez. ¡A todo no se llega!

Chauvigny
Chauvigny

Madrugar a veces tiene el inconveniente de que lo que vas a ver lo encuentres cerrado. La abadía de Saint Savin no abría hasta las 10. Nos dio tiempo a pasear los alrededores y a tomar un café.

Abadía de Saint-Savin sur Gartempe
Abadía de Saint-Savin sur Gartempe
346. Saint-Savin
Saint-Savin sur Gartempe. Puente medieval

La visita a la abadía comprende un circuito escenográfico sobre las pinturas y la proyección de un cortometraje sobre la realización de las pinturas, pero el interés radica en ellas mismas, especialmente en las de la bóveda de la nave y en las del pórtico.

Cristo en Majestad preside las del pórtico.

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Saint Savin sur Gartempe. Pinturas del pórtico

En la nave se narran el Génesis y el Éxodo.

349. Saint-Savin
Saint Savin sur Gartempe. Nave principal
352. Saint Savin
Saint Savin sur Gartempe. Pinturas de la bóveda de la nave
Saint Savin sur Gartempe. Pinturas de la bóveda de la nave
Saint Savin sur Gartempe. Pinturas de la bóveda de la nave
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Saint Savin sur Gartempe. Pinturas de la bóveda de la nave
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Saint Savin sur Gartempe. Pinturas de la bóveda de la nave
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Saint Savin sur Gartempe. Pinturas de la bóveda de la nave

De Saint Savin hacia nuestra última parada: Cahors. Las carreteras francesas y sus múltiples rotondas nos hicieron tan largo el trayecto que tuvimos que detenernos a comer antes de tomar la autopista en las cercanías de Limoges.

En Cahors nos alojamos en un hotelito situado en un edificio decimonónico con todo el sabor de lo antiguo y a escasa distancia tanto del centro como del puente Valentré.

Cahors. Hotel
Cahors. Hotel

El paseo por el casco antiguo de Cahors y la visita a su catedral fue de lo más tranquilo. Un domingo de ciudad en agosto. El único movimiento que se veía era el de los escasos turistas.

Cahors
Cahors
Cahors
Cahors
Cahors. Catedral
Cahors. Catedral
Cahors. Catedral
Cahors. Catedral
Cahors. Catedral. Claustro
Cahors. Catedral. Claustro

Lo más relevante de la catedral es su portada norte. Esculpida en 1135 fue trasladada a su posición actual desde su lugar original en la fachada principal en el siglo XIII.

Cahors. Catedral. Portal norte
Cahors. Catedral. Portal norte

En Cahors el puente Valentré del siglo XIV es una obra maestra de la arquitectura militar.

Cahors. Puente Valentré
Cahors. Puente Valentré
374. Cahors. Puente Valentré
Cahors. Puente Valentré

Desde el puente se tiene unas excelentes vistas sobre el río Lot.

Cahors. El Lot desde el Puente Valentré
Cahors. El Lot desde el Puente Valentré
372. Cahors. El Lot desde el Puente Valentré
Cahors. El Lot desde el Puente Valentré

Para cenar tuvimos que volver al centro ya que no había nada abierto (y en el centro, poco). Después acabamos la jornada otra vez en el puente Valentré donde se proyecta durtante todo el verano un espéctaculo de luz y sonido sobre la historia (y leyendas) de la ciudad y del puente en particular con el papel especial del diablo que -como en tantos otros puentes- fue protagonista en su construcción y acabó engañado como siempre.

Cahors. Puente Valentré
Cahors. Puente Valentré
390. Cahors. Puente Valentré
Cahors. Puente Valentré

El último día del viaje fue únicamente de regreso. Unos días de descanso y a buscar alguna otra ruta.

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