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VIETNAM

Tres de noviembre de 2013. Madrugón para ir a Barbastro a coger el autobús hacia el aeropuerto de Barcelona.

Todo normal. El vuelo también.

Llegada tras algo más de doce horas de vuelo a Singapur.

001. Aeropuerto de Singapur

El trenecito y hacia la otra terminal.

002. Aeropuerto de Singapur

El aeropuerto de Singapur como representación de la ciudad donde el consumo es el eje de la existencia ya mostraba la decoración navideña. Cuando la quitarán es de suponer que será para montar la campaña de verano.

003. Aeropuerto de Singapur

Finalmente llegada a Hanoi, visados y al hotel.

007. Aeropuerto de Hanoi

Para llegar a la ciudad tuvimos que atravesar el río Rojo, nuestro primer contacto con los ríos del sudeste asiático, al lado de los cuales el Ebro no pasa de riachuelo.

013. Del aeropuerto a Hanoi. Río Rojo

En el hotel tiempo justo para dejar maletas y un aseo rapídisimo. Hanoi nos esperaba.

El primer recibimiento el tráfico (y en hora en que era escaso): motoristas y ciclistas rivalizando en habilidades para sortear peatones.

022. Hanoi

024. Hanoi

027. Hanoi

Las tiendas móviles sobre cualquier vehículo, o sin él, acaban de llenar las calles.

029. Hanoi

030. Hanoi

Un largo paseo en triciclo por el barrio antiguo nos llenó la tarde.

033. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

En plena calle tiene lugar las más insólitas actividades.

039. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

El comercio callejero alterna con las tiendas ubicadas en cada planta baja de las casas.

041. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

Los artículos se mezclan sin el más mínimo orden ni concierto.

044. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

El cliente ya vendrá, y si no …

056. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

Los vietnamitas pasan gran parte de su vida en la calle. Comer también lo hacen en cualquier sitio.

075. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

Aunque no lo parezca, son únicamente bicicletas, no camiones articulados.

080. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

086. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

Los que van a pie tampoco quedan mancos.

072. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

Cada uno sabe muy bien cuáles son sus cosas y cuál es su espacio.

071. Hanoi. Paseo en triciclo por el barrio antiguo

Tras sobrevivir a los peligros de un choque con el triciclo, acudimos al Teatro Municipal de Marionetas de Agua.

Las marionetas de agua son un espectáculo de antiguo origen propio del norte de Vietnam. Los títeres se mueven sobre un estanque  accionados por personas que, metidas en el agua hasta la cintura, se ocultan tras un biombo. Un grupo de músicos con instrumentos tradicionales forma parte también de la función. Aunque lógicamente no se entienda el idioma, se sigue perfectamente el sencillo argumento y los movimientos resultan interesantes y divertidos.

097. Hanoi. Teatro de Marionetas de agua

El escenario

098. Hanoi. Teatro de Marionetas de agua

Los músicos

102. Hanoi. Teatro de Marionetas de agua

Los títeres

108. Hanoi. Teatro de Marionetas de agua

Los marionetistas

Acabamos el día con cena en restaurante de comida europea. Se ve que nuestros estómagos debían aún adaptarse para el consumo de la rica y variada gastronomía vietnamita.

111. Hanoi. Cena en restaurante Trung Tam Dich Vu BaomChi Viet Nam

El día siguiente, tras el desayuno, mientras esperaba al grupo y al guía para iniciar las visitas, aproveché que no parecía haber mucho tráfico para irme entrenando en el cruce de las calles.

115. Hanoi

Con el autocar acudimos a la plaza de Ba Dinh, gran explanada situada frente al mausoleo de Ho Chi Minh y el complejo adyacente.

116. Hanoi. Plaza de Ba Dinh

116b. Hanoi. Plaza de Ba Dinh

En el mausoleo no estaba la momia de Ho Chi Minh, que se hallaba en Rusia, adonde es trasladada cada año durante dos meses para su conservación. Particularmente no me perdí gran cosa ya que ni el hacer colas, ni el culto a la personalidad ni la necrofilia están entre mis aficiones predilectas.

118. Hanoi. Mausoleo de Ho Chi Minh

119. Hanoi. Mausoleo de Ho Chi Minh

Cerca del mausoleo se halla el palacio presidencial, edificio colonial que fue en origen residencia del gobernador francés.

Palacio Presidencial

Palacio Presidencial

Cerca se encuentra una sencilla casa de pilares, que según la versión oficial, era donde vivía Ho Chi Minh.

Casa de pilares de Ho Chi Minh

Casa de pilares de Ho Chi Minh

Lo mejor del complejo son los magníficos y cuidados jardines.

126. Hanoi. Jardines del complejo del Mausoleo de Ho Chi Minh

126b. Hanoi Complejo del Mausoleo de Ho Chi Minh

Entre ellos es posible contemplar algún templo.

137. Hanoi Pagoda en el complejo del Mausoleo de Ho Chi Minh

Especialmente la denominada Pagoda del Pilar Único, originaria del siglo XI. Es de madera y está sostenida por un pilar de piedra.

Pagoda del Pilar Único

Pagoda del Pilar Único

El enorme lago del Oeste tiene en sus orillas la famosa pagoda de Tran Quoc.

148. Hanoi. Tay Ho (lago del oeste)

Tay Ho (lago del oeste)

La pagoda Tran Quoc es originaria del siglo VI, pero fue trasladada a su actual ubicación en el siglo XVII desde su lugar original a orillas del río Rojo.

De altura tiene once niveles (el número de estados del budismo), de forma exagonal con una puerta en cada lado custodiada por una estatua de Amitabha, el Buda representante de la suprema mente de todos los budas. (Debo reconocer que dichos conceptos escapan a mi comprensión de vulgar ciudadano occidental).

167. Pagoda de Tran Quoc

Alrededor de la citada estupa o pagoda -no acabo de tener claro el uso de pagoda y, por lo que he podido comprobar, muchos budistas tampoco- se extiende un agradable patio-jardín.

165. Pagoda de Tran Quoc

Además de estancias con una rica decoración de estatuas.

153. Pagoda de Tran Quoc

155. Pagoda de Tran Quoc

158. Pagoda de Tran Quoc

Lo cierto es que pese a la antigüedad y el simbolismo budista del lugar no hay un gran número de devotos, lo que contrasta la religiosidad vietnamita con la de otros países cercanos como Birmania.

151. Pagoda de Tran Quoc

A la salida observamos una pequeña parada de venta de recortables, manualidad en que los vietnamitas son auténticos expertos.

170. Hanoi. Venta de recortables

De la pagoda al Templo de la Literatura, consagrado a Confucio y sede de lo que puede considerarse la primera universidad del país (siglo XI).

180. Hanoi. Templo de la Literatura

En el siglo XV el emperador mandó que se erigiera una estela biográfica para recordar el nombre y logros de los mejores estudiantes y profesores del lugar. Muchas estelas siguen en pie.

177. Hanoi. Templo de la Literatura

Nuestra visita coincidió con una fiesta de graduación. Muy al gusto anglosajón. Probablemente los americanos perdieron la guerra, pero sus costumbres también aquí han ganado.

182. Hanoi. Templo de la Literatura

Los nuevos graduados en pose

El Templo de la Literatura es de los lugares con mayor afluencia turística de Hanoi.

181. Hanoi. Templo de la Literatura

Una pagoda presidida por una imagen de Confucio  acoge el aspecto religioso del lugar

185. Hanoi. Templo de la Literatura

Una de las mejores experiencias fue escuchar en el Templo de la Literatura un concierto de música tradicional vietnamita con una exhibición del sonido de cada uno de sus instrumentos, algunos de ellos muy peculiares.

190. Hanoi. Templo de la Literatura

191. Hanoi. Templo de la Literatura. Concierto de música tradicional

193. Hanoi. Templo de la Literatura. Concierto de música tradicional

195. Hanoi. Templo de la Literatura. Concierto de música tradicional

196. Hanoi. Templo de la Literatura. Concierto de música tradicional

197. Hanoi. Templo de la Literatura. Concierto de música tradicional

Con un vistazo al gigantesco gong destinado a llamar a los estudiantes abandonamos el recinto.

207. Hanoi. Templo de la Literatura

Templo de la Literatura. Gong

En cualquier lugar de Hanoi se ofrecen frutas, tubérculos y hortalizas, que nos sorprenden por su variedad y por las muchas que hay desconocidas en Europa.

209. Hanoi

210. Hanoi

La comida -muy tardía para el país donde hasta en las bodas se come alrededor de las once- la realizamos ya de estilo vietnamita. Muchos platos, variados y con predominio vegetal.

Restaurante

Restaurante

Por la tarde nos esperaba el Museo Etnológico dedicado a las minorías étnicas. 213. Hanoi. Museo Etnológico

Vietnam tiene 53 grupos étnicos minoritarios reconocidos con sus lenguas, costumbres y prácticas religiosas propias. Eso podría dar lugar a un museo inmenso y caótico. Por consiguiente la selección de armas, aperos, vestidos y escenificación de costumbres y rituales ha de tener un límite y hay que reconocer que la selección está muy bien hecha y el recorrido por el museo resulta instructivo y ameno.

223. Hanoi. Museo Etnológico

224. Hanoi. Museo Etnológico

225. Hanoi. Museo Etnológico

226. Hanoi. Museo Etnológico

227. Hanoi. Museo Etnológico

230. Hanoi. Museo Etnológico

En el exterior se reparten diferentes ejemplos de viviendas. Algunas con la mayor verosimilitud posible: ahí está la cabra

235. Hanoi. Museo Etnológico

Resulta muy pintoresca la tumba de los Gia Rai.

236. Hanoi. Museo Etnológico

Tumba de los Gia Rai

O la vivienda alargada de los Ede donde llegaban a convivir hasta cuatro generaciones.

241. Hanoi. Museo Etnológico

Vivienda alargada de los Ede

La estructura comunal de los Bahnar es espectacular.

242. Hanoi. Museo Etnológico

Estructura comunal de los Bahnar

No podía faltar un pequeño teatro de marionetas de agua en el cual se dan también representaciones.

250. Hanoi. Museo Etnológico. Teatro para marionetas de agua

Teatro de marionetas de agua

Nosotros decidimos dedicar el resto de la tarde hasta la puesta de sol a rodear el lago Hoan Kiem. Aparte de la belleza del lago el paseo permite acercarse a la vida cotidiana de la ciudad en una abigarrada mezcla de turistas y autóctonos.

El lago Hoan Kiem o lago de la Espada Restituida alberga una tortuga centenaria relacionada con la leyenda. En el siglo XV el emperador de Vietnam recibió del Cielo una espada mágica con la que derrotó a los chinos (el enemigo ancestral). acabada la guerra, mientras el emperador paseaba por el lago, una gigantesca tortuga le quitó la espada y se sumergió con ella (se supone que para devolverla a los dioses). Muchos nativos creen que la de hoy sigue siendo la misma tortuga.

253. Hanoi. Lago Hoan Kiem

256. Hanoi. Lago Hoan Kiem

258. Hanoi. Lago Hoan Kiem

La occidentalización va penetrando en la sociedad. Ya se ven mascotas con opresores vestuarios ridículos al estilo de cualquier ciudad europea.

266. Hanoi. Lago Hoan Kiem

Sin embargo otras prácticas tradicionales como comer en la calle siguen totalmente vivas entre la juventud.

271. Hanoi. Lago Hoan Kiem

Si bien hay que reconocer que una oferta tan variada y atractiva supera sin duda a hamburguesas plastificadas y ketchups.

272. Hanoi. Lago Hoan Kiem

El miércoles abandonábamos Hanoi. Era la hora de ir a la escuela y las mamás en la calle compraban el desayuno para el recreo.

273. Hanoi

Entre las últimas imágenes de la ciudad un escuadrón de motocicletas esperando el semáforo para atacar.

275. Hanoi

Arrozales y huertos se sucedían a lo largo de la pesada carretera en dirección a la bahía de Halong.

284. Camino a Halong

285. Camino a Halong

Tumbas aisladas o en grupos van apareciendo a lo largo de la ruta.

289. Camino a Halong

Los rebaños más abundantes son los de patos.

294. Camino a Halong

A la llegada a Hong Gai, en la bahía de Halong, esperando a embarcar en el crucero, probamos  las guayabas. Aunque de origen americano, son muy abundantes en el sudeste asiático y a ellas se les adjudican muchas propiedades terapeúticas.

302. Halong. Venta de guayabas

Probadas las guayabas, la barquita hacia el crucero.

311. Halong. Llegando al crucero

Ya en el barco, a dejar las maletas y a disfrutar de la terracita del camarote.

315. Halong. Camarote

330. Bahía de Halong

A comer temprano como siempre. Marisco para empezar. No estaba mal, sobre todo la carne de cangrejo.

332. Bahía de Halong. Comida

La sobremesa en la terraza navegando entre los miles de islotes de la bahía. El día no era claro, pero con el mar en calma moverse lentamente por esas aguas producía una sensación auténticamente relajante.

355. Bahía de Halong 360. Bahía de Halong

362. Bahía de Halong

385. Bahía de Halong

387. Bahía de Halong

A media tarde barca otra vez al embarcadero de un poblado de pescadores, a tomar una auténtica barquita de remos.

390. Bahía de Halong

La chica que la conducía a fuerza de remos pudo perfectamente con cuatro pasajeros.

474. Bahía de Halong. Paseo en barca

Los parajes que se sucedieron, la luminosidad de las aguas, la sucesión de estrechos entre islas, de viviendas de pescadores, las cuevas, … fueron un espéctaculo que se hizo corto a pesar de su duración.

404. Bahía de Halong. Embarcadero

414. Bahía de Halong. Paseo en barca

418. Bahía de Halong. Paseo en barca

419. Bahía de Halong. Paseo en barca

425. Bahía de Halong. Paseo en barca

430. Bahía de Halong. Paseo en barca

431. Bahía de Halong. Paseo en barca

432. Bahía de Halong. Paseo en barca

434. Bahía de Halong. Paseo en barca

438. Bahía de Halong. Paseo en barca

440. Bahía de Halong. Paseo en barca

441. Bahía de Halong. Paseo en barca

445. Bahía de Halong. Paseo en barca

450. Bahía de Halong. Paseo en barca

467. Bahía de Halong. Paseo en barca

469. Bahía de Halong. Paseo en barca

460. Bahía de Halong. Paseo en barca

Regresamos al barco ya con la puesta de sol.

481. Bahía de Halong

La noche cayó pronto y nos acercamos al puerto a pasarla. Las luces de las restantes embarcaciones acrecentaban la magia del lugar.

490. Bahía de Halong

La cena, buena, y el servicio, encantador.

491. Bahía de Halong. Cena

496. Bahía de Halong. Cena

495. Bahía de Halong. Cena

Después a pescar calamares. Si hubiésemos tenido que confiar en esos pescadores, hambre segura.

500. Bahía de Halong. Pesca del calamar

Para finalizar una copa en cubierta. ¡Día completo!

501. Bahía de Halong. Último trago del día

El amanecer en Halong es algo especial. Faltaba claridad, pero sigue siendo algo único.

504. Bahía de Halong. Amanecer

511. Bahía de Halong. Amanecer

El sol entre brumas jugaba a esconderse.

526. Bahía de Halong

La luz, muy distinta a la de la tarde, da otro aspecto los islotes.

527. Bahía de Halong

534. Bahía de Halong

Los juncos extienden a esa hora sus velas. Son decorativas, pero uno se halla más cercano a Salgari.

528. Bahía de Halong

529. Bahía de Halong

Vendedores de conchas abordan los cruceros ofreciendo su mercancía.

539. Bahía de Halong

La visita de la mañana consistió en acercarse a la cueva Hang Sung Sot

545. Bahía de Halong. Hacia la cueva Hang Sung Sot

548. Bahía de Halong. Hacia la cueva Hang Sung Sot

La cueva, muy amplia, tiene salas que sorprenden por su altura y amplitud .

565. Bahía de Halong. Cueva Hang Sung Sot

Probablemente la cueva no sea de las mejores en cuanto a la belleza de sus formaciones y, desde luego, tampoco en cuanto a su acondicionamiento e iluminación, pero los paisajes que desde su acceso o salida se contemplan justifican la visita sobradamente.

559. Bahía de Halong. Cueva Hang Sung Sot

574. Bahía de Halong. Cueva Hang Sung Sot

De la cueva al crucero para un brunch. A las nueve y media de la mañana tras haber previamente desayunado. Horarios no demasiado habituales para nosotros. De todos modos, dimos buena cuenta de todo al no saber cuando sería la próxima comida. ¡Hicimos bien!

582. Bahía de Halong. Nuestro junco

Desembarque y autocar hacia el aeropuerto de Hanoi.

Más arrozales, maizales, plataneros, huertos, … Algún búfalo pastando.

592. De Halong a Hanoi

Tumbas entre los cultivos.

594. De Halong a Hanoi

Los regadíos no son problema en Vietnam.

600. De Halong a Hanoi

Hicimos una parada en la pagoda de But Thap. Poco frecuentada, es merecedora de ser visitada.

603. Pagoda de But Thap

Dedicada a Guan Yin, una de las encarnaciones de Buda y también diosa de la Misericordia, la de los mil brazos. Una estatua suya preside el interior del templo.

Quan Am

Las estatuas de madera lacada son obras maestras del siglo XVII.

606. Pagoda de But Thap

La escasez de visitantes favorece la contemplación solitaria de rincones de extrema belleza.

611. Pagoda de But Thap

La estupa, de finalidad funeraria, es de cinco pisos.

612. Pagoda de But Thap

Alrededor de la pagoda la gente sigue con sus actividades tradicionales. La de desgranar maíz no nos resulta a nosotros demasiado lejana en el tiempo.

617. Pagoda de But Thap

Hasta llegar al aeropuerto más huertos.

625. Hacia el aeropuerto de Hanoi

Más patos.

618. Hacia el aeropuerto de Hanoi

Y más tumbas entre los cultivos.

620. Hacia el aeropuerto de Hanoi

Al borde de la carretera venta de trajes y zapatos. Cepillo para quitar el polvo incluído.

622. Hacia el aeropuerto de Hanoi

De Hanoi volamos hacia Da Nang, con poca gente a esa hora en el aeropuerto.

Aeropuerto de Da Nang

Aeropuerto de Da Nang

Llegamos tarde al hotel y agradecimos la cena tras horas de ayuno. Y el descanso tras un día durillo.

630. Hoi An. Hotel

Iniciamos el viernes en Hai An en una fábrica de seda, donde pudimos observar todo el proceso.

635. Hoi An. Fábrica de seda

638. Hoi An. Fábrica de seda

640. Hoi An. Fábrica de seda

Luego, quienes quisieron pudieron elegir modelos y tomarse medidas para poder recibir por la noche en el hotel, ya confeccionados, el traje, camisa o vestido encargados.

Iniciamos luego la visita a pie por el centro de la ciudad.

642. Hoi An

El pequeño puente cubierto japonés es el símbolo de las ciudad. El puente se construyó sobre un dragón que tenía allí el cuerpo, la cabeza en la India y la cola en Japón. Al moverse se producían terribles terremotos. La construcción del puente acabó con el monstruo, pero los ciudadanos de Hoi An levantaron en el interior del puente un pequeño templo dedicado a él.

653. Hoi An

El río Thu Bon es el eje de la ciudad.

655. Hoi An

En época lluviosa acostumbra  a inundar las calles adyacentes. por la mañana ya empezaba a cubrirlas de agua.

666. Hoi An

En la ciudad se conservan muchos edificios antiguos, tanto de origen chino, como japonés, como vietnamita, con diversa mezcolanza de estilos.

667. Hoi An

Algunas casas se visitan. Entre ellas la casa Tan Ky con poemas chinos escritos en sus columnas con curiosas incrustaciones de nácar.

666a

Casa Tan Ky

Casi todas las casas del centro están dedicadas al comercio. La influencia china es patente en la venta de cometas.

674. Hoi An

O de farolillos, que han pasado a ser una característica básica de la ciudad.

678. Hoi An

Visitar el interior de todas aquellas casas que lo permiten llevaría varios días.

680. Hoi An 681. Hoi An

Un punto de interés importante son los salones de las comunidades chinas. Los comerciantes chinos acudían a Hoi An unos meses cada año y muchos se instalaron aquí definitivamente. Los chinos procedentes de cada región se agrupaban y construyeron edificios para reunirse. El más conocido es el salón de los chinos de Fujian.

Salón de los fieles chinos de Fujian. Entrada

Salón de los fieles chinos de Fujian. Entrada

Transformado en templo, la decoración es exuberante.

686. Hoi An. Salón de los fieles chinos de Fujian

689. Hoi An. Salón de los fieles chinos de Fujian

Abandonamos las calles principales para dirigirnos al mercado.

697. Hoi An

El edificio del mercado no tiene ningún interés en sí.

698. Hoi An. Mercado

Como en todos los mercados lo interesante está en el interior.

La variedad de verduras y hortalizas da un colorido extraordinario.

699. Hoi An. Mercado

Porcino, vacuno y aves constituyen las carnes mayoritarias.

703. Hoi An. Mercado

La mayoría de los vendedores come en el propio mercado. Y también algunos clientes.

704. Hoi An. Mercado

708. Hoi An. Mercado

Frutas y panes se venden también en el exterior.

711. Hoi An. Mercado

713. Hoi An

Con el mercado cogimos hambre, ¡a comer, pues!

Por la tarde a las barcas para recorrer un tramo del río Thu Bon. El agua en la ciudad ya estaba más alta.

716. Hoi An

722. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon

El río con fuerte corriente y amplio como un mar nos condujo entre frondosos paisajes y pequeños poblados en ambas orillas.

726. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon

732. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon

735. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon

¡Qué frágiles nuestras barcas ante esa inmensa naturaleza!

738. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon

Nuestra primera parada en la pequeña aldea de Thanh Ha cuyos habitantes se dedican en exclusiva a la cerámica artesanal.

742. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon. Aldea de ceramistas

743. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon. Aldea de ceramistas

Vuelta a la barca y más río.

748. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon

Y otra aldea, Kim Bong, en la cual la especialidad es la talla en madera y la decoración con incrustaciones de nácar.

752. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon. Aldea de carpinteros

754. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon. Aldea de carpinteros

En Kim Bong el agua empezaba a anegar las calles, pero eso no intimidaba en absoluto ni a motos ni a bicicletas.

755. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon. Aldea de carpinteros

Lo mismo pasaba a la llegada a Hoi An.

760. Hoi An. Excursión en barca por el río Thu Bon. Llegada a Hoi An

En Hoi An dejamos caer la tarde y esperamos el anochecer cuando la ciudad se ilumina con millares de farolillos.

776. Hoi An

777. Hoi An

Lamparitas de papel con velas en su interior los venden niñas en la orilla del río a turistas, que los lanzan al agua convencidos (o no) de obtener un deseo.

775. Hoi An

Llegados al hotel, obtuvo se hizo oficial la noticia que, a nivel de rumor, hacia horas que circulaba. Se acercaba un supertifón, que había causado estragos en Filipinas. El comunicado del hotel era que antes de las once de la mañana todo el mundo debía desalojarlo, al igual que le resto de hoteles de playa de la zona.

A nosotros tampoco nos afectaba tener que abandonar el hotel pues teníamos que hacerlo igualmente para dirigirnos a Hué. El personal tampoco parecía nervioso en absoluto mientras iban preparando las cosas.

785. Hoi An. Hotel. Preparándose para el tifón

781. Hoi An. Hotel. Preparándose para el tifón

784. Hoi An. Hotel. Preparándose para el tifón

Con calma nos dirigimos hacia Hué, pasando por Danang.

Lo sacos de arena en los tejados y la poda de ramas era los únicos preparativos que se veían de cara al tifón.

788. Alrededores de Da Nanag

Cerca de Danang paramos en una de las fábricas de esculturas de mármol.

790. Alrededores de Da Nanag. Fábrica de figuras de mármol

De Da Nang a Hué cruzamos paisajes muy verdes.

796. De Da Nang a Hué

Hay zonas de Vietnam donde hay una importante minoría católica. Pasamos por un cementerio.

797. De Da Nang a Hué

Cementerio católico

Albuferas y pequeñas lagunas van jalonado la ruta.

798. De Da Nang a Hué

800. De Da Nang a Hué

Pequeños rebaños de búfalos en sus orillas.

805. De Da Nang a Hué

Antes de llegar a Hué parada en el mausoleo de Khai Dinh, penúltimo emperador de Vietnam, en el pueblo de Chau Chu.

Se accede al mausoleo por una alta escalinata adornada con dragones y otros motivos esculpidos.

830. Chau Chu (mausoleo de Khai Dinh)

Subiendo hallamos la terraza del pabellón de la estela, donde en una estela se narra la vida del emperador.

817. Chau Chu (mausoleo de Khai Dinh)

Pabellón de la estela

En el patio situado bajo ese pabellón se encuentran estatuas en piedra (el resto de la construcción es mayoritariamente hormigón) representando mandarines, guardias, caballos y elefantes.

814. Chau Chu (mausoleo de Khai Dinh)

En la parte más elevada del conjunto está el palacio Khai Dinh donde está el sarcófago del emperador.

826. Chau Chu (mausoleo de Khai Dinh)

Palacio Khai Dinh

El interior está decorado básicamente con fragmentos cerámicos. Contiene la estatua-altar del emperador y sus sarcófago.

820. Chau Chu (mausoleo de Khai Dinh)

822. Chau Chu (mausoleo de Khai Dinh)

De allí a Hué a comer. No visitamos más tumbas debido a la urgencia para poder volar por la tarde hacia Ciudad Ho Chi Minh antes de la llegada del tifón, pues se había conseguido adelantar el vuelo de mañana para esa tarde.

Otra comida vietnamita excelente.

839. Hué. Restaurante

843. Hué. Restaurante

Por la tarde el tiempo que nos quedaba lo dedicamos a la Ciudadela.

Ante las puertas de la misma, aprovechando las ráfagas de viento algunos jóvenes se dedicaban a hacer volar cometas, afición que muchos vietnamitas comparten con los chinos.

847. Hué. Vuelo de cometas frente a la Ciudadela

La vistosidad de algunas cometas y la casi invisibilidad de  los hilos que las sostienen parecen llenar el cielo de sorprendentes figuras.

850. Hué. Vuelo de cometas frente a la Ciudadela

Un amplio foso rodea las murallas de la Ciudadela.

853. Hué. Ciudadela

Diez puertas permiten el acceso al interior.

856. Hué. Ciudadela

861. Hué. Ciudadela

863. Hué. Ciudadela

El Recinto Imperial es la parte más interior de la Ciudadela. En su centro está la Ciudad Púrpura Prohibida. Toda esta parte ha sido y está siendo muy restaurada. Algunas figuras (y también algunos edificios) que la adornan ofrecen dudas sobre su originalidad.

865. Hué. Ciudadela

866. Hué. Ciudadela

871. Hué. Ciudadela

874. Hué. Ciudadela

875. Hué. Ciudadela

Teatro Real

876. Hué. Ciudadela

879. Hué. Ciudadela

De la Ciudadela al aeropuerto. Colas e ineficacia, muchas, pero al final salimos a la hora prevista.

Aeropuerto de Hué

Aeropuerto de Hué

Llegada a Ciudad Ho Chi Minh (antigua Saigón) ya de noche. Tiempo para cenar en el hotel y a la cama.

El hotel estaba muy céntrico.

883. Saigón. Hotel

Hotel

Por consiguiente, el domingo por la mañana en un instante nos movíamos por el abigarrado mercado de Ben Thanh.

Mercado  de Ben Thanh

Mercado de Ben Thanh

Enfrente la plaza con la estatua ecuestre de Tran Nguyen Han, general del siglo XV.

887. Saigón

Siguiendo la avenida principal llegamos a una pequeña plaza que finaliza en el edificio del Comité del Pueblo, que tiene frente a él una estatua de Ho Chi Minh.

893. Saigón

Muy cerca está la Ópera, actual Teatro Municipal.

894. Saigón

Teatro Municipal

Poco más allá la catedral de Notre Dame y la oficina de Correos, diseñada por Eiffel, completan este conjunto de construcciones de sabor francés de finales del siglo XIX y principios del XX.

897. Saigón. Catedral de Notre Dame

Catedral de Notre Dame

Correos

Correos

En esta zona se han abierto recientemente muchas tiendas exclusivas y grandes almacenes, pero junto a ellos siguen conviviendo ventas tradicionales callejeras, algunas de lo más exótico.

895. Saigón. Rollos de hoja dulce de piña

Vendedora de rollos de hoja dulce de piña

Pausa para comer y a seguir.

902. Saigón. Restaurante

La visita de la tarde fue a la pagoda de Thien Hau. Construida por la comunidad cantonesa, está dedicada a la diosa del mar Thien Hau, protectora de navegantes.

903. Saigón. Pagoda Chua Ba Thien Hau

Multitud de figuritas cerámicas forman extensos frisos.

904. Saigón. Pagoda Chua Ba Thien Hau

En ellos es posible reconocer personajes benignos.

909. Saigón. Pagoda Chua Ba Thien Hau

Y malignos.

908. Saigón. Pagoda Chua Ba Thien Hau

En el interior siempre rollos y varillas de incienso.

907. Saigón. Pagoda Chua Ba Thien Hau

Al fondo están tres figuras representando a Thien Hau, una detrás de otra.

910. Saigón. Pagoda Chua Ba Thien Hau

Ciudad Ho Chi Minh está plena de contrastes. Chabolas junto al río.

922. Saigón

Conviven con edificios modernos que no guardan entre sí la más mínima relación ni de estilo ni de alturas.

924. Saigón

Y aquí y allá rascacielos impresionantes como la Torre Financiera Bitexco de 68 pisos.

Torre Financiera Bitexco

Torre Financiera Bitexco

Subimos a tomar algo a la cafetería situada en la planta cincuenta, desde donde se disfrutaban buenas vistas de la ciudad.

926. Saigón. Bitexco Financial Tower

Y de la puesta de sol.

937. Saigón. Bitexco Financial Tower

Y otro día. A madrugar sin exceso para dirigirnos a los túneles de Cu Chi.

Los vietnamitas madrugan mucho y el parque frente al hotel hacía horas que estaba lleno de practicantes de Tai Chi o de deportes varios.

940. Saigón

El tráfico es como en todas las ciudades vietnamitas muy denso, pero aquí al ser las calles más amplias el ejército de motos se ve menos compacto.

941. Saigón

Los edificios se caracterizan por su heterogeneidad.

944. Saigón 945. Saigón

Ya en el camino hacia los túneles abundan las plantaciones de caucho.

946. Camino a Cu Chi. Plantación de caucho

Los túneles de Cu Chi son una recreación de la amplia red de túneles construida por el Vietcong en su lucha contra el ejército sudvietnamita y sus aliados norteamericanos. Comunicaban emplazamientos situados a muchos kilómetros de distancia y permitían esconderse a los guerrilleros tras realizar ataques sorpresa en pleno territorio enemigo.

949. Túneles de Cu Chi

Se inicia la visita con la proyección de un vídeo propagandístico en distintos idiomas, en el cual se hace una apología de la lucha de los guerrilleros comunistas y una descripción de las maldades del enemigo en un estilo bastante trasnochado. Todo bajo la atenta mirada del omnipresente Ho Chi Minh.

953. Túneles de Cu Chi

El recorrido por el parque temático incluye una muestra de los talleres, cocinas y fábricas de armamento que se desarrollaron en los propios túneles, así como de la vida cotidiana de la guerrilla.

954. Túneles de Cu Chi

968. Túneles de Cu Chi

También pueden verse distintos tipos de trampas, cuanto más sádicas explicadas con mayor deleite.

960. Túneles de Cu Chi

958. Túneles de Cu Chi

 Personajes con uniforme guerrillero escenifican la utilización de los túneles.

956. Túneles de Cu Chi

Se puede entrar en algunos tramos de túneles, más o menos largos según el nivel de claustrofobia del visitante.

972. Túneles de Cu Chi

973. Túneles de Cu Chi

Hay también puestos donde se venden productos diversos como aguardiente de arroz elaborado en la zona.

Aguardiente de arroz

 O unos curiosos vehículos militares: automóviles, aviones o helicópteros realizados con latas de cerveza.

Maquetas de hojalata

Maquetas de hojalata

Para los visitantes de mayor espíritu bélico también disponen de un campo de tiro. Venden la munición a precio de oro y no faltan los turistas a quienes los horrores de la guerra les han estimulado las ganas de darle al gatillo. ¡Hay gente pa toó!

Particularmente, lo que me resultó a mí más agradable fue hacer una pequeña pausa para tomar yuca untada en cacahuete molido acompañada de un té.

976. Túneles de Cu Chi. Yuca con cacahuetes i te

Regresamos de los túneles hacia Ciudad Ho Chi Minh.

Llama la atención lo mucho que les gustan a los vietnamitas los grandes anuncios.

989. Saigón

988. Saigón

987. Saigón

Los puestos de comida callejeros son de los más variopinto.

997. Saigón

Algunos mariscos son diferentes a los que estamos habituados. Otra particularidad es que marisco y pollos conviven armoniosamente.

998. Saigón

Por aquello de las precauciones por el aparato digestivo del turista, nosotros comimos en restaurante.

1000. Saigón. Restaurante

1002. Saigón. Restaurante

1003. Saigón. Restaurante

Después de comer al Palacio de la Reunificación, construido por los franceses y posteriormente residencia del presidente survietnamita Ngo Dinh Diem y tras el asesinato de éste, de su sucesor, Nguyen Van Thieu.

Edificio colonial sin más interés que las batallitas que el guía puede ir contando.

1006. Saigón. Palacio de la Reunificación

Palacio de la Reunificación

1008. Saigón. Palacio de la Reunificación

Palacio de la Reunificación

1010. Saigón. Palacio de la Reunificación

Palacio de la Reunificación. Jardín delantero

Luego nos tocaba el Museo de la Guerra. Un poco cansados ya de tanto batallar, solicitamos al guía un cambio de planes. Muy a su pesar (ex-militar y de fidelidad inquebrantable al partido) nos condujo a la pagoda Vinh Nghiem. Construida en la década de los sesenta del pasado siglo sigue modelos de la arquitectura tradicional.

1013. Saigón. Pagoda Chua Vinh Nghiem

El interior rebosa brillo y neón tan del gusto oriental.

1016. Saigón. Pagoda Chua Vinh Nghiem

Como en todos los templos vietnamitas hay fieles, pero mucho menos que en otros países del entorno.

1026. Saigón. Pagoda Chua Vinh Nghiem

La pagoda es un buen remanso de tranquilidad fuera del ajetreo de las calles vecinas.

1024. Saigón. Pagoda Chua Vinh Nghiem

1027. Saigón. Pagoda Chua Vinh Nghiem

Regresamos al hotel pasando por el mercado de Ben Than, donde los puestos de fruta son siempre una atracción.

1030. Saigón

Y donde el bullicio callejero no altera las aficiones de los comerciantes, visitantes o simples transeúntes.

1029. Saigón

Aseo rápido en el hotel y a cenar. La cena fue en un restaurante tradicional.

1031. Saigón. Restaurante

Restaurante

Los cangrejos cogidos en el momento del cambio de cáscara estaban excelentes.

1034. Saigón. Restaurante

En ese restaurante, con el arroz cocido en un cuenco de arcilla al modo tradicional, los camareros dan un auténtico espectáculo rompiendo el cuenco y tirando el arroz a otro camarero situado al otro lado del restaurante. Show aparte, el arroz estaba bueno.

El martes dejamos Saigón (o Ciudad Ho Chi Minh, pese a que a mí se me escapa siempre el nombre que aprendí en la escuela) para dirigirnos al delta del Mekong.

Los arrozales son la parte más importante del paisaje en una zona donde se llegan a alcanzar las cuatro cosechas anuales, que han convertido a Vietnam en el mayor exportador del mundo.

1044. Hacia el delta del Mekong

1045. Hacia el delta del Mekong

La abundancia de agua es manifiesta y aquí y allá surgen lagunas en las que nadan grandes cantidades de patos.

1048. Hacia el delta del Mekong

Según el estado de crecimiento del arroz los colores van variando.

1050. Hacia el delta del Mekong

1051. Hacia el delta del Mekong

Pasamos ante un par de templos de la secta Cao Dai. Me quedé con las ganas de visitar uno y, sobre todo, sus rituales. el Cao Dai es un religión fundada a principios del siglo XX, que intenta hacer una síntesis entre la visión del mundo occidental y oriental, y en la cual las prácticas espiritistas tiene un papel fundamental. Cuenta con unos tres millones de seguidores, la inmensa mayoría de ellos en Vietnam. Llegó a tener hasta un ejército propio. Con la llegada del comunismo fueron ejecutados algunos de sus líderes y se les expropiaron sus propiedades. En 1985 recuperaron el control de la mayoría de sus templos.

1060. Hacia el delta del Mekong. Templo de la secta Cao Dai

Entre verdor y agua llegamos al punto donde tomamos una barca en la que nos movimos todo el día a lo largo del río.

1061. Hacia el delta del Mekong

1062. Hacia el delta del Mekong

Pasamos enseguida por el mercado flotante de Cai Be, pero ya estaba acabándose.

1072. Excursión en barca al mercado flotante de Cai Be

1075. Excursión en barca al mercado flotante de Cai Be

En la barca, protegidos del sol y disfrutando del paisaje, se iba muy bien.

1078. Excursión en barca al mercado flotante de Cai Be

Pequeñas aldeas y casas aisladas se iban sucediendo.

1079. Excursión en barca al mercado flotante de Cai Be

1081. Excursión en barca al mercado flotante de Cai Be

1091. Continuación de la excursión por el Mekong

1092. Continuación de la excursión por el Mekong

1093. Continuación de la excursión por el Mekong

Entre las actividades de los lugareños está la de ver pasar y saludar a los turistas.

1096. Continuación de la excursión por el Mekong

El tiempo, entre sol y nubes, era agradable y no se hacía nada largo el trayecto.

1100. Continuación de la excursión por el Mekong

Tras bastantes kilómetros de río paramos en una antigua casa colonial, cuyo mayor interés radicaba en su huerto-jardín.

1104. Visita a casa colonial y huerto-jardín

Los pomelos, de mayor tamaño y menos ácidos que los nuestros, colgaban por doquier.

1107. Visita a casa colonial y huerto-jardín. Pomelos

Pomelos

Allí pudimos ver el árbol de la fruta del dragón, de la familia de los cactus.

1109. Visita a casa colonial y huerto-jardín. Árbol de la fruta del dragón

Árbol de la fruta del dragón

El durión tan controvertido por su tan especial aroma, estaba en pleno crecimiento. Aún no estaban bien desarrolladas sus púas. Además no debe consumirse hasta que cae por sí mismo del árbol. Se le atribuyen muchísimas propiedades, entre ellas las afrodisíacas.

1111. Visita a casa colonial y huerto-jardín. Durión

Durión

La fruta de Jack era otro de los árboles que abundaban en el jardín. La fruta de Jack se consume de muy diversas maneras, si bien madura tiene un olor no demasiado agradable.

1113. Visita a casa colonial y huerto-jardín. Fruta de Jack

Fruta de Jack

En algún caso los pomelos bajaban hasta el agua a refrescarse.

1114. Visita a casa colonial y huerto-jardín

Continuamos por el río, cambiando ahora de dirección.

1115. Continuación de la excursión por el Mekong

1118. Continuación de la excursión por el Mekong

En ambas orillas se desarrollan los más diversos negocios. Hasta fábricas de ataúdes pueden verse.

1119. Continuación de la excursión por el Mekong. Fábrica de ataudes

La pesca ya se ve como algo más propio del lugar.

1122. Continuación de la excursión por el Mekong

Muchas construcciones son más chabolas que auténticas viviendas, sin embargo también muchas de ellas están habitadas permanentemente.

1123. Continuación de la excursión por el Mekong

 Paramos en una pequeña fábrica-taller de elaboración de dulces de coco

1126. Visita a fábrica de caramelos y licores de coco y arroz

También se elaboraban allí licores de coco, arroz y otros ingredientes. Muy del gusto del turista son todos aquellos que contienen dentro reptiles y alacranes de todas formas y tamaños.

1125. Visita a fábrica de caramelos y licores de coco y arroz

Había un cerdo vietnamita conviviendo con los niños de la casa.

1131. Visita a fábrica de caramelos y licores de coco y arroz

Seguimos surcando el Mekong hasta la pausa para comer.

1132. Continuación de la excursión por el Mekong

1134. Continuación de la excursión por el Mekong

1138. Continuación de la excursión por el Mekong

La comida en un restaurante a orillas del río, evidentemente.

Como plato estrella nos sirvieron pez orejas de elefante. Su sabor no es nada extraordinario, pero su preparación genera todo un ritual. Se presenta entero en la mesa y quien lo sirve coge pequeñas partes del pez y diversas verduras y lo coloca todo en unas finas obleas de arroz humedecidas. Luego enrolla las obleas y sirve una a cada comensal, que se la ira comiendo previo unto en la salsa correspondiente.

1142. Continuación de la excursión por el Mekong. Restaurante

Pez orejas de elefante

1146. Continuación de la excursión por el Mekong. Restaurante

Sirviendo el pez orejas de elefante

Acabada la comida, seguimos navegando. El paisaje magnífico hacía incompatible echar una cabezadita.

1155. Continuación de la excursión por el Mekong

1157. Continuación de la excursión por el Mekong

Hay momento que uno cree estar más en el mar que en un brazo del río

1161. Continuación de la excursión por el Mekong

La fruta fue nuestra merienda: fruta del dragón, plátanos, rambutanes y ojos de dragón. La tacita de té, como siempre, para acompañarla.

1163. Continuación de la excursión por el Mekong. Merienda

Seguimos por el Mekong y sus  canales hasta el atardecer.

1165. Continuación de la excursión por el Mekong

1166. Continuación de la excursión por el Mekong

1169. Continuación de la excursión por el Mekong

Tras desembarcar en Long Xuyen el autocar hacia Can Tho. Después del delicioso paseo en barco, el autocar fue más bien una pequeña tortura, pese a la bonita iluminación de los arrozales en la caída de la tarde.

1176. Hacia Can Tho

Can Tho es la ciudad más grande del delta, con más de un millón de habitantes. El bullicio de la urbe destacaba aún más después del día alejado de multitudes, que habíamos pasado. Otro lugar escenario de motos en competición por hacerse un hueco.

1183. Can Tho

1184. Can Tho

Bien es cierto que los vietnamitas suelen conducir sus motocicletas con casco, pero no así sus acompañantes, que tampoco parecen tener un número máximo.

1181. Can Tho

También en Can Tho las frutas se vendían por doquier y ofrecían un magnífico aspecto.

1182. Can Tho

El hotel era muy apropiado para el descanso y relax, pero poco tiempo tuvimos para ello.

Hotel Victoria

Hotel Victoria

Fuimos a la ciudad ya caída la noche. En barca para no perder la costumbre. A pie había que dar un largo rodeo.

El centro de la ciudad no tenía mucho que ofrecer. El culto a la personalidad presente como en todo el país: a orillas del río se iza una estatua del siempre presente Ho Chi Minh.

Estatua de Ho Chi Minh

Estatua de Ho Chi Minh

En las proximidades de la estatua se celebraba un festejo con danzas tradicionales en el que fuimos muy bien recibidos. Si bien las danzas pronto dieron paso a los discursos y entrega de diplomas. Una mezcla de acto político y festival popular.

1193. Can Tho. Festival

1195. Can Tho. Festival

El miércoles era nuestro segundo día en el delta y último en Vietnam. El mercado flotante y el terrestre de Cai Rang eran nuestros objetivos. ¡Y cómo no!: en barca.

1201. Yendo al mercado de Cai Rang

1203. Yendo al mercado de Cai Rang

1204. Yendo al mercado de Cai Rang

Las religiones asumen muchas veces en países en vías de desarrollo funciones asistenciales a las cuales no llega el estado. Por ejemplo, antes de llegar al mercado pasamos por una residencia católica para ancianos sin recursos.

1206. Yendo al mercado de Cai Rang

En el mercado llaman rápidamente la atención las embarcaciones cargadas, la mayoría con un solo producto, como en este caso, cocos.

1212. Mercado flotante de Cai Rang

Las barcas más pequeñas suelen corresponder a minoristas que, tras hacer sus compras, van a instalarse en mercados o tiendas en tierra firme.

1213. Mercado flotante de Cai Rang

También hay pequeños bares flotantes con bebidas frescas. Si el ir acompañados por un niño ayuda a aumentar las ventas, pues se trae al niño.

1215. Mercado flotante de Cai Rang

Las frutas juegan un papel fundamental entre las diversas mercancías.

1218. Mercado flotante de Cai Rang

Entre los pequeños revendedores también.

1219. Mercado flotante de Cai Rang

Las sandías de diversas variedades son también un fruto habitual.

1222. Mercado flotante de Cai Rang

Calabazas de buen tamaño.

1224. Mercado flotante de Cai Rang

Más sandías.

1229. Mercado flotante de Cai Rang

Conforme los barcos grandes ya habían vendido la mayor parte de su carga, las barquitas pequeñas abandonaban el mercado para dirigirse a sus puestos.

1230. Mercado flotante de Cai Rang

1231. Mercado flotante de Cai Rang

Desembarcamos para dar un vistazo al mercado en tierra firme. Espectacular. Formas, colores, sabores y olores familiares o exóticos. Algo para vivirlo.

Si el niño ha cogido cangrejos, eso que vende.

1243. Mercado de Cai Rang

El pescado – fresquísimo- puede compartir espacio con un pato.

1245. Mercado de Cai Rang

La variedad de peces y mariscos es extraordinaria en ese delta del Mekong donde el enorme río va a fundirse en el mar.

1247. Mercado de Cai Rang

1249. Mercado de Cai Rang

Llama también la atención la heterogeneidad de los recipientes.

1253. Mercado de Cai Rang

Las ranas llegan vivas y comparten bandeja con sus ancas ya limpias. Con ese tamaño no hacen falta muchas ancas para comer. Parecen casi muslos de pollo

1255. Mercado de Cai Rang

Tubérculos los había de infinidad de clases.

1257. Mercado de Cai Rang

Las carnes tenían buen aspecto.

1260. Mercado de Cai Rang

1275. Mercado de Cai Rang

Las verduras, también.

1263. Mercado de Cai Rang

En un mismo puesto podían convivir pescado seco, salchichas, legumbres y lo que haga falta.

1267. Mercado de Cai Rang

Los mariscos por lo general de buen tamaño.

1272. Mercado de Cai Rang

Quizás para esta niña ese día era una de sus primeras experiencias en el mercado. ¡Cuántas novedades!

1268. Mercado de Cai Rang

Una actividad interesantísima del mercado es la venta de comida preparada. Es todo un ritual colocar sopas, salsas, estofados, … en diversas bolsas o recipientes, a veces dentro unos de otros, pero estancos.

1271. Mercado de Cai Rang

Del mercado de nuevo a la barca y al hotel.

1210. Yendo al mercado de Cai Rang

Recogida de equipajes y al autocar para dirigirnos al aeropuerto de Saigón (sigue sin acabarme de salir lo de Ciudad Hochi MInh) con parada a comer en un restaurante situado en unos agradables jardines.

1283. Restaurante

Repetimos el pez orejas de elefante y todo su ritual.

1285. Restaurante

Pez orejas de elefante

El arroz glutinoso o pegajoso nos lo sirvieron cocinado dentro de una especie de huevos. ¡Estaba bueno!

1286. Restaurante

Arroz glutinoso

Llegada al aeropuerto. La consabida espera para acabar de hacer la digestión y hacia Camboya. Pero eso será otra historia.

1292. Aeropuerto de Saigón

Comentarios en: "VIETNAM" (3)

  1. Bonito viaje, que recuerdos, un beso enorme para ti y Carmina!!!!!!!!!

  2. maria jose dijo:

    me ha encantado
    las fotos los comentarios, precioso esa es mi opinion

    • maria jose dijo:

      Francisco, nos has dejado maravillados, sinceramente encantados de lo bonito que lo haces.
      Un abrazo para los dos

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