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MENORCA

3 de febrero de 2014. Primer viaje de la temporada con el IMSERSO. En febrero a buscar un tiempecito más suave.

Dejamos el coche en Lérida para tomar el bus con destino al aeropuerto. El vuelo visto y no visto, en menos de cuarenta minutos ya estábamos en Mahón. Bus otra vez y hacia Sa Caleta, a corta distancia de Ciudadela, al hotel. Como ya era tarde a cenar y dormir.

Y a madrugar para aprovechar el día. Primer paso: Alquilar un vehículo antes de salir del hotel.

007. Hotel 6

Sin salir de la nueva carretera que bordea Ciudadela ya encontramos indicado el desvío a las Pedreres de S’Hostal.

008. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

Las Pedreres de S’Hostal son unas antiguas canteras de piedra de marés (el marés es una piedra calcárea predominante en Menorca y que forma parte de todas sus construcciones y del paisaje). Cuando cesó su explotación una asociación cultural denominada Líthica las adquirió y las ha ido transformando paulatinamente en un espacio didáctico, cultural y artístico con un cuidado especial hacia la flora autóctona y también hacia las aves que han hecho del lugar su hábitat.

009. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

Lo primero que sorprende es la profundidad a la que se llegaba en la explotación.

014. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

El paseo bien señalizado permite un contacto permanente con el paisaje menorquín.

020. Pedrera de S'Hostal (Líthica) 021. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

El romero lucía ya en todo su esplendor.

027. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

Incluso los lirios, de forma absolutamente prematura, ya daban colorido al entorno.

036. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

La combinación piedra-flora es impactante.

030. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

Ya finalizando el recorrido se baja al fondo de las canteras.

040. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

Allí antiguas maquinarías y esculturas constituyen un pequeño museo.

044. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

045. Pedrera de S'Hostal (Líthica)

Una estrecha carretera, siempre entre muros pétreos como es habitual en la isla, nos condujo al poblado de Torretrencada. Hay un camino más corto desde la carretera general.

Torretrencada es uno de los muchos poblados menorquines de la denominada cultura talayótica, nacida a fines del segundo milenio antes de nuestra era y que se prolongó a la largo del milenio siguiente. Sus monumentos principales son los talayots, las navetas y las taulas.

Era el primer poblado talayótico que visitábamos. el acceso ya es de lo más interesante con el camino sobre la roca abierto entre monte de encinas y acebuches.

050. Torretrencada

A los pocos minutos ya se ve al fondo el recinto de la taula.

053. Torretrencada

Antes de llegar a él se pasa por una cueva artificial de finalidad funeraria.

055. Torretrencada

El recinto de taula está bastante deteriorado, pero la taula se mantiene en pie. Los recintos de taula era lugares donde se efectuaban rituales. Su cronología es en muchos casos indeterminada, pero sin duda posterior a los talayots y navetas.

057. Torretrencada

Aquí se puede observar como tiene a uno de sus lados una columna para reforzarla.

079. Torretrencada

Los restos del talayot y otras construcciones se extienden sobre una verde y arbolada superficie

068. Torretrencada

Otro lugar de interés del poblado es la sala hipóstila, inaccesible el interior debido al agua de las lluvias caídas hacía poco.

071. Torretrencada. Sala hipóstila

Cerca se halla el aljibe que conserva perfectamente las regatas para la recogida del agua.

073. Torretrencada. Aljibe

Sobre él en época mucho más reciente se construyó el pozo-abrevadero, que ahora se contempla.

075. Torretrencada. Aljibe

El poblado aún depara más sorpresas como las tumbas excavadas en la roca de época indeterminada.

077. Torretrencada

O la charca para la recogida de agua.

078. Torretrencada

Intentamos proseguir en dirección este siguiendo la carretera por donde habíamos llegado hasta que se nos acabó el camino y tuvimos que retroceder para ir  a la carretera general y desde allí dirigirnos a la Naveta des Tudons.

La Naveta des Tudons es el monumento más emblemático de la Menorca talayótica.

087. Naveta des Tudons

Las navetas son construcciones funerarias de hacia el año 1000 aC, que deben su nombre a que recuerdan una nave invertida. Su finalidad era básicamente para realizar enterramientos colectivos.

091. Naveta des Tudons

Su forma por detrás es ovalada.

085. Naveta des Tudons

El interior es actualmente inaccesible por motivos de seguridad y únicamente puede verse parcialmente a través de la reja que cierra el acceso.

090. Naveta des Tudons

La mañana había sido intensa y apetecía ya ir a comer para continuar de inmediato tras la prehistoria menorquina.

La primera visita de la tarde, que se prolongó largamente, fue a Son Catlar , al sur de Ciudadela.

Son Catlar es el mayor de los poblados talayóticos de Menorca. Se conserva gran parte de la muralla que lo rodeaba.

100. Son Catlar

103. Son Catlar

Añadidos a la muralla se aprecian los restos de torreones de aparejo más pequeño y cuidado, que se debieron construir más tarde, tal vez ya en época romana.

104. Son Catlar

107. Son Catlar

En algunos tramos la base está formada por grandes bloques paralelepípedos.

108. Son Catlar

En otros lugares grandes bloques alternan con piedras más pequeñas, tal vez fruto de restauraciones tardías.

131. Son Catlar

Puede apreciarse también una puerta de acceso con el corredor de entrada dispuesto defensivamente en ángulo.

111. Son Catlar

145. Son Catlar

Curiosamente en un fragmento de la muralla aparecen unas “capades de moro”. Con este nombre se conoce en Menorca a unas pequeñas hornacinas excavadas en la roca, que aparecen junto a las cuevas funerarias. Las de aquí por consiguiente están fuera de contexto y podría ser que la roca en la cual están debió ser extraída de alguna necrópolis y transportada aquí para ser usada en la construcción de la muralla.

Capades de Moro

Capades de Moro

En el interior del recinto amurallado hay restos de un talayot.

162. Son Catlar. Talayot

Talayot

Y de otras construcciones entre la vegetación.

096. Son Catlar

La más interesante es el recinto de taula, aunque ésta esté rota.

151. Son Catlar. El recinto de taula

154. Son Catlar. El recinto de taula

Cerca de él se ve un silo para guardar productos.

155. Son Catlar

Silo

Otras construcciones curiosas son unas pequeñas salas cubiertas adosadas en un tramo de la muralla, que algunos han interpretado como garitas.

156. Son Catlar

Posible garita

Nuestra visita a Son Catlar coincidió con un rebaño en el que muchas ovejas habían parido recientemente. La conjunción de los restos con siglos a las espaldas y los pequeños corderos recién llegados al mundo constituía un soberbio espectáculo.

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117. Son Catlar

119. Son Catlar

Las piedras eran buen lugar para jugar al escondite.

125. Son Catlar

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La vida sigue.

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Aunque nos dolió dejar Son Catlar, había que ver más cosas y desde allí fuimos hacía la costa.

Dejamos a un lado los restos de Torre Saura.

168. Torre Saura

Y nos relajamos un rato en la belleza solitaria de la playa de Son Saura.

Playa de Son Saura

Playa de Son Saura

Aún nos quedó tarde para asistir a la puesta de sol en cabo Artrutx.

Faro de Artrutx

Faro de Artrutx

El día siguiente amaneció nublado lo que nos impulsó a empezar la mañana en ciudad para tener más fácil el refugio ante ocasionales chaparrones, como así fue. el destino Mahón.

Aparcamos en el puerto y subimos a la ciudad por las escalinatas de Ses Voltes.

174. Mahón

Las primera visita al Ayuntamiento donde se ubica la oficina de turismo.

178. Mahón. Ayuntamiento

Ayuntamiento

En la misma plaza está la iglesia de Santa María del siglo XVIII, levantada sobre los restos de una iglesia gótica anterior.

Santa María

Santa María

177. Mahón. Santa María

Santa María

A ratos bajo una muy ligera llovizna recorrimos el centro de la ciudad.

Plaza Real

Plaza Real

182. Mahón. Nuestra Señora del Carmen

Nuestra Señora del Carmen

185. Mahón. Nuestra Señora del Carmen

Mercado

186. Mahón. Nuestra Señora del Carmen

Plaza del Carmen

De las antiguas murallas sólo queda el portal de San Roque.

188. Mahón. Portal de San Roque

Portal de San Roque

Con el aumento de la lluvia nos dirigimos a San Francisco en cuyo claustro se ubica el Museo de Mallorca.

San Francisco

San Francisco

191. Mahón. San Francisco. Claustro

San Francisco. Claustro

192. Mahón. Museo de Menorca

Museo de Menorca

Al lado de San Francisco hay un mirador desde donde hay buenas vistas del puerto.

199. Mahón. Puerto

Puerto

La lluvia ya había cesado y fuimos a buscar el coche para continuar ruta.

En las afueras de la ciudad está el poblado de Trepucó. De los siete talayots que llegó a tener se conservan dos. Uno de ellos de notable tamaño.

A la entrada del recinto hay una pequeña cueva a la izquierda.

202. Poblado de Trepucó

Unos metros más allá nos recibe un enorme talayot con restos de la ventana de acceso.

221. Poblado de Trepucó

 La reinto de la taula es excepcional.

209. Poblado de Trepucó

A la taula, la mayor de la isla, ha tenido que añadírsele un contrafuerte de cemento para que se sostenga.

212. Poblado de Trepucó

Más allá del recinto de taula se van extendiendo construcciones correspondientes mayoritariamente a viviendas.

216. Poblado de Trepucó

218. Poblado de Trepucó

220. Poblado de Trepucó

Para los amigos de lo esotérico se han hecho especulaciones sobre las alineaciones con constelaciones y estrellas de la taula, las columnas del recinto y el movimiento de sus sombras. Para ellos bien podría tratarse de un pequeño Stonehenge.

En los campos vecinos, ya fuera de la zona arqueológica propiamente dicha, siguen extendiéndose restos medio ocultos por la vegetación.

208. Poblado de Trepucó

De Trepucó fuimos hacia la costa hasta tropezar con el poblado de Benissafullet.

Entre restos dispersos se identifica un talayot

226. Poblado de Binissafullet

232. Poblado de Binissafullet

227. Poblado de Binissafullet

Talayot

También se conserva el recinto de taula, siendo éste uno de los lugares donde las excavaciones han descubierto en el recinto huesos de corderos y cabritos, así como fragmentos de recipientes cerámicos para contener vino rotos intencionadamente, lo que hace suponer se celebraban aquí rituales en que la comida y la bebida formaban parte del festejo.

223. Poblado de Binissafullet

224. Poblado de Binissafullet

Muy cerca de Binissafullet está la bonita urbanización de Binibécar. En verano debe cobrar vida, pero ahora estaba absolutamente desierta.

234. Binibéquer

235. Binibéquer

236. Binibéquer

237. Binibéquer

Al no encontrar ni un restaurante abierto por toda la zona, tuvimos que llegarnos a Sant Lluís para comer.  Algún local abierto había. Comimos y además bien.

Para hacer la digestión otra vez a andar por los campos. las navetas de Rafal Rubí fueron el objetivo. Mucho menos conocidas que la famosa Naveta des Tudons son las navetas de Rafal Rubí. No muy lejos de la carretera general, no están demasiado indicadas y su situación en una finca privada hace que sean poco visitadas.

238. Naveta norte de Rafal Rubí

Naveta norte de Rafal Rubí

239. Naveta norte de Rafal Rubí

Naveta norte de Rafal Rubí

240. Naveta norte de Rafal Rubí

Naveta norte de Rafal Rubí

Empezaba otra vez a lloviznar y ya no entramos en la naveta sur.

Naveta sur de Rafal Rubí

Naveta sur de Rafal Rubí

De regreso hacia Ciudadela la última parada fue el poblado de Torrellafuda. antes de acceder a él los megalitos proliferan.

248. Poblado de Torrellafuda

También pasamos al lado de una cueva de enterramiento

249. Poblado de Torrellafuda. Cueva de enterramiento

Tras el acceso al recinto ya vemos el talayot.

276. Poblado de Torrellafuda. Acceso al recinto

Talayot

Talayot

Rodeándolo llegamos hasta el amjestuoso recinto de taula perfectamente integrado en la vegetación.

256. Poblado de Torrellafuda. Recinto de taula

259. Poblado de Torrellafuda. Recinto de taula

Tras un campo quedan restos de la muralla fusionados con los muros de piedra seca modernos.

254. Poblado de Torrellafuda. Puerta de acceso

En ellos destacan las puertas de acceso.

253. Poblado de Torrellafuda. Puerta de acceso

Yendo hacia la salida subimos al talayot.

267. Poblado de Torrellafuda. Talayot

Desde lo alto se vislumbra una extensísima zona, frecuentada ese día por rebaños de ovejas y un buen número de asnos, cuyos rebuznos nos amenizaron la visita.

270. Poblado de Torrellafuda. Vistas desde el Talayot

El día había sido duro y con el anochecer nos retiramos ya.

El jueves la misma (y única) carretera hacia Mahón. Poco antes de llegar a la ciudad desviamos hacia el poblado de Talatí de Dalt.

En un día con un sol radiante y sin más compañía que la de algunos pájaros pasear por el poblado de Talatí de Dalt fue una inmejorable experiencia.

277. Poblado de Talatí de Dalt. Entrada

Acceso al recinto

Tras cruzar la entrada aparece un pozo-abrevadero de los construidos en el siglo XIX similar al que ya habíamos visto en Torretrencada.

278. Talatí de Dalt. Cisterna y bebederos para el ganado

Poco más allá hay una cueva natural donde se efectuaron enterramientos a partir de la época talayótica.

279. Talatí de Dalt. Cueva natural de enterramiento

280. Talatí de Dalt. Cueva natural de enterramiento

Siguiendo los muro que delimitan el recinto hallamos una sala hipóstila adosada a una vivienda talayótica.

283. Talatí de Dalt. Sala hipóstila de una casa

326. Talatí de Dalt. Talayot

A continuación una serie de viviendas con cámaras subterráneas que fueron utilizadas desde la época talayótica hasta el siglo XIII.

307. Talatí de Dalt

292. Talatí de Dalt. Casas

295. Talatí de Dalt. Casas

298. Talatí de Dalt. Casas

299. Talatí de Dalt. Casas

302. Talatí de Dalt. Casas

303. Talatí de Dalt

El recinto de taula fue utilizado para sacrificios y comidas rituales hasta época romana.

313. Talatí de Dalt. Taula

314. Talatí de Dalt. Taula

Curiosamente una de las pilastras del recinto perdió su equilibrio y se inclinó hasta apoyarse en la taula produciendo una peculiar imagen.

318. Talatí de Dalt. Taula

más allá de la taula hay más casas quedando visible de una de ellas únicamnete una pilastra perforasdsa.

327. Talatí de Dalt. Talayot

Entre la taula y la entrada está el talayot central.

321. Talatí de Dalt. Talayot

Desde la cima del talayot se ve una bonita perspectiva del recinto de taula.

328. Talatí de Dalt. La taula desde el talayot

Una paloma pintada en vivos colores, perteneciente a alguna sociedad colombofílica o a algún aficionado al tema, que prefirió optar por su libertad ocupaba las ramas de un acebuche nacido en el talayot.

332. Talatí de Dalt. Pájaro sobre el talayot

Cerca de Talatí de Dalt, en Torellonet Vell está el que tal vez sea el talayot mejor conservado de la isla.

333. Talayot de Torellonet Vell

En su parte superior se observa perfectamente lo que fue su acceso al interior

334. Talayot de Torellonet Vell

Al estar tan cerca de Mahón decidimos acercarnos a la fortaleza de la Mola. La Mola fue construida en el siglo XIX en tiempos de Isabel II.

340. Mahón. Fortaleza de La Mola

La Mola. Entrada a la fortaleza

Dada la hora y que la visita a la fortaleza es muy larga, decidimos no entrar en ella, echando simplemente un vistazo a los muros y fosos exteriores.

339. Mahón. Fortaleza de La Mola

342. Mahón. Fortaleza de La Mola

Desde La Mola se vislumbran extensas perspectivas de la ciudad y el puerto.

336 Mahón. Fortaleza de La Mola

337. Mahón. Fortaleza de La Mola

Poco al norte de Mahón se halla la pequeña población de Es Grau con una bonita playa.

351. Es Grau

352. Es Grau

348. Es Grau

Frente a Es Grau está la isla de Colom.

Isla de Colom

Isla de Colom

Aún nos dio la mañana para llegar a Torralba de’n Salort, otro poblado talayótico, cercano a Alaior.

Al poco de entrar ya nos recibe un talayot.

355. Torralba d'en Salort. Talayot

Poco más allá el santuario con una gran taula.

359. Torralba de'n Salort. Taula

361. Torralba de'n Salort. Taula

365. Torralba de'n Salort. Taula y talayot

Junto a esta taula se encontraron varias figuritas, entre ellas el toro de bronce que habíamos visto y fotografiado en el museo de Mahón.

193. Mahón. Museo de Menorca

Torito de bronce depositado en el Museo de Menorca

Cerca de la taula hay algunos silos.

366. Torralba de'n Salort. Silo

366a. Torralba de'n Salort. Silo 2

Más adelante quedan restos de una casa y su capilla adosada del siglo XVII, con lo que se ve como ha perdurado a lo largo de los tiempos la ocupación del lugar.

368. Torralba de'n Salort. Casa del XVII

La explotación de piedra de marés hasta época reciente es también visible.

370. Torralba de'n Salort. Cantera de piedra de Marés

Junto a la cantera hay varias cuevas excavadas con finalidades funerarias.

376. Torralba de'n Salort. Hipogeo talayótico

377. Torralba de'n Salort. Hipogeo talayótico

Se conservan también restos de la muralla que rodeaba el poblado.

382. Torralba de'n Salort. Muralla

Y una sala hipóstila.

384. Torralba de'n Salort. Sala hipóstila

386. Torralba de'n Salort. Sala hipóstila

Desde el poblado se puede contemplar Monte Toro, el punto más alto de la isla.

381. Monte Toro desde Torralba de'n Salort

Ya tarde nos acercamos hasta Alaior a comer, pero no encontramos nada y proseguimos hasta Es Mercadal donde sí pudimos satisfacer el apetito.

Es Mercadal

Es Mercadal

Cerca de Es Mercadal se encuentra otro de los poblados talayóticos, el de Torre d’en Galmés, el más extenso de todos los poblados prehistóricos, no sólo de Menorca sino de las Baleares. Y también el más excavado y más adaptado para la visita.

Se han excavado muchas viviendas talayóticas de forma generalmente circular.

393. Torre de'n Galmés. Casas posttalayóticas

Quedan restos de tres talayots.

398. Torre de'n Galmés. Talayot

Uno de los talayots

En el recinto de taula, ésta se halla rota.

401. Torre de'n Galmés. Recinto de taula

403. Torre de'n Galmés. Recinto de taula

De aquí procede la figura del arquitecto egipcio Imhotep, la única de este personaje hallada fuera de Egipto. Esto nos da idea de como estos poblados mantenían intercambios comerciales durante la Edad del Hierro con otros pueblos mediterráneos.

194. Mahón. Museo de Menorca. Figura de Imhotep, procedente de Torre de'n Galmés

Figura de Imhotep, depositada en el Museo de Menorca

El tamaño del poblado se va constatando conforme vas siguiendo el recorrido señalizado.

406. Torre de'n Galmés

Entre las cuevas que aparecen por el recinto hay una, conocida como la cueva del aceite, donde se conservan las piedras para moler.

411. Torre de'n Galmés. Cueva del aceite

412. Torre de'n Galmés. Cueva del aceite

Hay algunos espectaculares dinteles sobre columnas.

420. Torre de'n Galmés

En alguna zona abundan los silos circulares excavados en la roca.

424. Torre de'n Galmés. Silo

Hay también cuevas de enterramiento.

426. Torre de'n Galmés. Cueva de enterramientos

Una de las casas tiene en su interior una taula.

428. Torre de'n Galmés

431. Torre de'n Galmés. Taula

En el interior de alguna casa hay cisternas cuya utilidad debía ser recoger las aguas sucias del recinto.

435. Torre de'n Galmés

Interior de la casa

434. Torre de'n Galmés

La cisterna

En algunos habitáculos circulares es perfectamente visible el espacio destinado al fuego.

437. Torre de'n Galmés

Cerca de Torre de’n Galmes está la conocida playa de Son Bou, donde esperamos la caída del sol.

447. Son Bou

450. Son Bou

Junto a la playa se hallan los restos de una basílica paleocristiana del siglo V, de tres naves y tres ábsides, el central semicircular.

455. Son Bou. Basílica paleocristiana

La basílica desde el oeste

460. Son Bou. Basílica paleocristiana

La basílica desde el sur

Ya el viernes subimos a Monte Toro. Allí se encuentra la ermita de la Virgen del Toro, patrona de Menorca.

462. Monte Toro

463. Monte Toro

Junto a la ermita está una antigua fortificación construida en el siglo XVI como refugio ante los continuos ataques de los piratas.

461. Monte Toro

Así como un monumento del Sagradao Corazón dedicado a los muertos en las guerras de África.

465. Monte Toro

Lo mejor del lugar son las vistas sobre toda la isla, especialmente sobre el norte de ésta.

471. Desde Monte Toro

473. Desde Monte Toro

De Monte toro a Fornells. El aire había despejado la neblina matinal y el tiempo era magnífico.

En Fornells nos dirigimos primero a la zona donde se sitáun el faro, la Torre de defensa y la pequeña capilla dedicada a la Virgen de Lourdes.

477. Fornells

480. Fornells. Ermita de Lourdes

La torre con su aspecto inexpugnable fu construida por los británicos en 1801 para vigilar la entrada al puerto.

483. Fornells. Castillo de San Antonio

El radiante día ayudaba a que las vistas fuesen extraordinarias.

475. Fornells

481. Fornells

489. Fornells

Desde el mirador se divisa perfectamente el Cabo de Caballería.

487. Fornells

El puerto y el pueblo estaban tranquilísimos en esta época con la mayoría de establecimientos cerrados.

494. Fornells

Regresamos hacia Ciudadela para desviarnos hasta la bonita y minúscula playa de Cala Morell.

506. Cala Morell desde las cuevas

Pero lo interesante del lugar no está en la playa sino arriba en una serie de cuevas que constituyen la denominada Necrópolis de Cala Morell. Existe un pequeño espacio frente a ellas que permite aparcar, sobre todo al no haber nadie.

Antes de la necrópolis propiamente dicha, enfrente del pequeño aparcamiento, hay un par de cuevas con muchos indicios de haber sido ocupadas como vivienda temporal no hace mucho. Por lo que me contaron las han limpiado recientemente, pero restos de ocupantes indeseables y sus pintadas quedan.

497. Cuevas de Cala Morell

498. Cuevas de Cala Morell

Los muros presentan muchos agujeritos circulares de los que se me escapa su utilidad

501. Cuevas de Cala Morell

Desder su interior se pueden obtener interesantes vistas.

500. Cuevas de Cala Morell

Hay bastantes cavidades de las conocidas como “capades de moro”.

502. Cuevas de Cala Morell. capades de Moro

Y mucho trabajo de excavación para obtener dependencias de diversos usos.

503. Cuevas de Cala Morell

La necrópolis con recorrido señalizado está unos metros más abajo. La constituye un conjunto de cuevas de enterramientos que fueron usadas desde el Bronce final hasta el siglo II ya de nuestra era.

509. Necrópolis de Cala Morell

510. Necrópolis de Cala Morell

Puertas y ventanas comunican cada uno de los espacios funerarios con el exterior.

511. Necrópolis de Cala Morell

512. Necrópolis de Cala Morell

516. Necrópolis de Cala Morell

Las aberturas comunican también las cuevas entre sí.

517. Necrópolis de Cala Morell

En algunos casos aparece también la voluntad clara de decorar, esculpiendo jambas y dinteles.

518. Necrópolis de Cala Morell

Los interiores con sus columnas delimitando espacios en estas construcciones rupestres.

521. Necrópolis de Cala Morell

El agua debió tener algún papel pues en el exterior de las cuevas se excavaron pequeñas cisternas con sus regatas de recogida.

524. Necrópolis de Cala Morell

519. Necrópolis de Cala Morell

Las capades de moro también aparecen.

526. Necrópolis de Cala Morell. Capades de Moros

Algunas cuevas tiene pequeños espacios al exterior.

527. Necrópolis de Cala Morell

Otras están en alto respecto al suelo y el acceso es un poco más difícil.

536. Necrópolis de Cala Morell

Algo más arriba hay otra cueva frente a la cual se vació un espacio, que ahora está siempre lleno de agua y sirve de habitáculo al sapo balear. Agujeros sobre la entrada de esa cueva hacen pensar que debió tener algún pórtico de protección con materiales perecederos.

529. Necrópolis de Cala Morell

Sobre esta última cueva se extiende una meseta rocosa desde la que se obtiene otra perspectiva sobre las cuevas.

532. Necrópolis de Cala Morell

A comer, como cada día, a las tantas. Y por la tarde a Punta Nati y su faro.

Los siempre presentes muros de piedra seca delimitadores de todos los caminos menorquines nos condujeron hacia Punta Nati.

538. Hacia Punta Nati

El faro de Punta Nati fue construido después del naufragio de un navío francés en 1910.

542. Punta Nati. Faro

Los acantilados son espectaculares y en días de temporal del norte hay un “bufador” que emite columnas de agua de gran altura.

543. Punta Nati

545. Punta Nati

La costa de los alrededores es escarpada y áspera.

548. Punta Nati

Buena parte del camino de ida y regreso lo hicimos a pie pues el espectáculo a ambos lados de los muros merece la pena.

Muchas son las ovejas que pacen en los llanos y pedregosos campos de los alrededores.

555. Punta Nati

559. Punta Nati

Aquí y allá cabañas y otras construcciones en piedra seca salpican el paisaje.

562. Punta Nati

557. Punta Nati

Acercándonos ya a Ciudadela aún pudimos contemplar a lo lejos alguno de los talayots de Torre Vella. Toda la zona está aún sin excavar y no acondicionada para visitas, pero se han identificado en ella muchos restos.

564. Talayot de Torre vella

En Ciudadela nos acercamos a las urbanizaciones situadas al norte de la ciudad para echar un vistazo al mar, que estaba bastante movido.

566. Acantilados al norte de Ciudadela

568. Acantilados al norte de Ciudadela

571. Ciudadela. Urbanización Los Delfines

574. Ciudadela. Urbanización Los Delfines

Ya en la ciudad echamos un vistazo al puerto.

578. Ciudadela. Puerto

Y nos dimos un paseo por el centro.

579. Ciudadela. Plaza Alfonso III

Plaza Alfonso III

581. Ciudadela. Plaza Nueva

Plaza Nueva

582. Ciudadela

Ses Voltes

585. Ciudadela. Plaza de la catedral

Plaza de la catedral

llegamos hasta la plaza del Born, centrada por el monolito dedicado a quienes sufrieron el “Año de la Desgracia”, el saqueo turco de 1588.

587. Ciudadela. Plaza del Born

Plaza del Born

Regresando hacia el coche aún dimos un vistazo al bonito patio del Palacio Episcopal.

588. Ciudadela. Palacio Episcopal

Nos faltaba un paseo por los pueblos que cada día atravesábamos por la carretera general y a eso decidimos dedicar el día siguiente. Empezamos en Alaior.

Era temprano y poca gente se veía en las calles.

590. Alaior

La iglesia-fortaleza de Santa Eulalia, cerrada como suele ser habitual.

593. Alaior. Santa Eulalia

Dentro del entramado urbano aún se conserva la torre de algún antiguo molino.

595. Alaior. Atalaya

De Alaior desandamos camino en dirección a Es Mercadal.

En la carretera paramos a fotografiar la curiosa formación denominada “Roca del Indio”, que ya nos había llamado la atención cada vez que habíamos pasado por el lugar.

597. Es Mercadal. La Roca del Indio

En Es Mercadal iniciamos el paseo por el pueblo desde la bonita iglesia de San Martín.

598. Es Mercadal. San Martín

Las calles están tan blanqueadas como la iglesia.

599. Es Mercadal

Al aljibe del siglo XVIII no pudimos acceder pues ya había cerrado y sólo vimos la escalera. Los sábados el aljibe abre unas horas para que los alayorenses puedan coger algo de agua, que tiene fama de ser de excelente calidad.

601. Es Mercadal

El molino, hoy restaurante, preside las imagen de Es Mercadal desde la carretera.

602. Es Mercadal

Pasando por Es Migjorn Gran nos llegamos a la playa de Santo Tomás.

604. San Tomás. Playa

Al regreso queríamos para en el poblado talayótico de Sant Agustí Vell, pero se había levantado un viento tal que imposibilitaba andar dos pasos y continuamos hasta Ferrerías.

Paseando por las calles se estaba más resguardado del viento.

607. Ferrerías

A mediodía tras la comida, el viento amainó y dedicamos la tarde a pasear por Ciudadela.

610. Ciudadela. Plaza del Born

Ayuntamiento

614. Ciudadela. Puerto

Puerto

615. Ciudadela. Puerto

Puerto

A todas horas las calles del casco antiguo respiran paz y tranquilidad.

618. Ciudadela

Llegó el domingo. último día en Menorca (por esta vez). dejamos ya el vehículo y decidimos movernos con el coche de San Fernando. Del hotel a Ciudadela un corto paseo de media hora, atravesando el puente que cruza sobre la denominada Playa Grande.

620. Ciudadela. Playa Pequeña

El puerto en un día magnífico lucía como nunca.

621. Ciudadela. Puerto

La plaza del Born, también.

622. Ciudadela. Plaza del Born

En las terracitas el tiempo era suficientemente bueno para tomarse un café al aire libre.

624. Ciudadela

625. Ciudadela

El mercado del pescado cerrado al ser domingo.

626. Ciudadela. Mercado del pescado

Mercado del pescado

En cambio por el mismo hecho la catedral abierta. Obra gótica del siglo XIV muy restaurada debido a los saqueos y destrucciones de su contenido que ha sufrido a lo largo de los siglos.

630. Ciudadela. Catedral

Catedral

631. Ciudadela. Catedral

Catedral. Interior

Esta columna con el “Be de Sant Joan” conmemora las fiestas mayores de la ciudad que se celebran cada año por San Juan.

Columna con el Be de Sant Joan

Columna con el Be de Sant Joan

Regresamos al hotel por el Paseo Marítimo.

632. Ciudadela. Paseo Marítimo

Al poco de comenzar el paseo aparece la Torre de San Nicolás, construida a finales del siglo XVII.

635. Ciudadela. Paseo Marítimo. Torre de San Nicolás

Torre de San Nicolás

Siguiendo el paseo aparecen unas antiguas canteras que se explotaban junto al mar

639. Ciudadela. Paseo Marítimo. Canteras

640. Ciudadela. Paseo Marítimo. Canteras

Seguimos hacia Sa Caleta bordeando la Cala des Degolladors y luego el puerto comercial.

641. Ciudadela

La tarde, con el tiempo más enrarecido, la pasamos recorriendo las pequeñas calas y los acantilados de Sa Caleta.

643. Ciudadela. Sa Caleta

645. Ciudadela. Sa Caleta

647. Ciudadela. Sa Caleta

649. Ciudadela. Sa Caleta

La torre del Castellar, construida por los británicos a fines del siglo XVIII, es una curiosa construcción hundida prácticamente en el terreno lo que desde el mar no le da en absoluto el aspecto de otras fortificaciones defensivas.

648. Ciudadela. Sa Caleta. Torre del castellar

Con una muy agradable impresión de Menorca y con ganas de volver el lunes emprendimos el viaje de retorno a casa.

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