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El miércoles trece de agosto nos dirigimos a Ibieca para visitar San Miguel de Foces, cuyo interior no conocíamos.

En Ibieca nos recibió la guía con la que nos dirigimos hacia Foces  por una buena pista de un par de kilómetros.

La visita con la entusiasta y conocedora guía para nosotros solos durante mucho rato y más tarde en compañía de otra familia, por más señas conocidos y vecinos (el mundo es muy pequeño), fue una auténtica delicia.

San Miguel de Foces es un edificio de transición románico-gótico, construido en la segunda mitad del siglo XIII, con la finalidad de ser panteón familiar de la familia Foces. Eximino de Foces, que fue quien ordenó la construcción, cedió el monasterio a la Orden de San Juan de Jerusalén.

San Miguel de Foces 5

Según la tradición, no suficientemente documentada, el monasterio fue asaltado y los monjes todos degollados la víspera de San Juan de 1309. Allí empezó la decadencia del lugar.

De lo que fue un gran monasterio con su claustro y sus dependencias auxiliares no queda nada excepto la iglesia, que fue declarado Monumento Nacional en 1916.

La iglesia tiene planta de cruz latina, con corta nave, amplísimo transepto y tres ábsides.

San Miguel de Foces 7

La portada principal de acceso está en el muro sur, casi a los pies. Es del estilo del denominado románico leridano, similar a la portada “Dels Fillols” en la Seo Antigua de Lérida. A este grupo pertenecen también entre otras, las portadas de Santa María de Cubells, de la iglesia parroquial de Gandesa y, más cercanas a Foces, la del santuario de Salas en Huesca o la de El Tormillo trasladada a Lérida. Pero con la que más se relaciona esta portada es con la del Palau de la catedral de Valencia, dado el traslado a esta ciudad de miembros relevantes de la familia Foces.

Consta de cuatro arcos de medio punto en profunda gradación, posible gracias al grosor del muro. Las arcuaciones muestran dientes de sierra, arcos recortados y puntas de diamante. Los capiteles, situados sobre columnas lisas, y la cornisa que sostienen están labrados con una rica decoración vegetal. El tímpano muestra en el borde también decoración vegetal, pero todo su interior es liso. Es de suponer que algo habría, pero resulta difícil saber qué.

Portada principal 2

Existe otra portada, que estaba cegada, en el muro de poniente. Mucho menos elaborada, las dovelas arrancan de una imposta muy sencilla y están enmarcadas por una arcuación decorada con puntas de diamante.

Portada oeste

En el muro norte se reconocen los arranques de los arcos que debieron sostener las bóvedas del claustro. También hay una puerta cegada que debía comunicar la iglesia con el claustro o alguna de sus dependencias.

Arcosolio y puerta cegada en muro norte

Los ábsides son poligonales con contrafuertes separando sus ventanas.

San Miguel de Foces 6

En cada brazo del crucero y a los pies se abren elegantes rosetones. Ventanas ojivales desde poniente acaban de dar luz al transepto.

Rosetón fachada norte

Rosetón del transepto norte

Sobre la nave al sudoeste estaba la torre, actualmente desmochada y transformada en campanario, que probablemente fue de vigilancia y defensa.

San Miguel de Foces. Desde el NW

En el muro sur hay un reloj canónico, cuyo gnomon ha desaparecido, que marca las horas para el rezo de los oficios: Prima, Tertia, Meridies (en este caso en lugar de Sexta), Nona y Vesperae. Sobre él hay grabado un escudo con la Cruz de Malta.

Reloj canónico 2

Muchos sillares muestran una grandísima cantidad de marcas de cantero. Los siguientes son sólo unos ejemplos.

marcas cantero 1

marcas cantero 2

marcas cantero 3

marcas cantero 4

Al sur de la iglesia hay un panel donde están dibujadas todas las marcas halladas.

P1160663

El interior es lo más interesante. Entrando sorprende ya su amplitud y luminosidad.

A la nave románica, pero ya cubierta con bóveda ojival sostenida por dos fajones que parten de ménsulas escalonadas, le sucede un transepto y ábsides plenamente góticos.

Nave central hacia los pies

Transepto y ábsides se cubren con bóvedas nervadas.

Nave central

Columnitas y capiteles muy elegantes sostienen los tres ventanales del ábside central y los dos de los ábsides laterales. En éstos la tercera ventana que exigiría la simetría no se abrió pues la taparía el ábside central.

Presbiterio

Ábside central

Ábside norte 2

Ábside norte

Ábside sur 1

Ábside sur

Las collarinos de la base de muchas columnas están trepanados.

Base de columna

Pese a la goticidad de la arquitectura de esta zona, los capiteles siguen siendo románicos. La mayoría muestran decoración vegetal, pero hay algunos figurativos.

Por ejemplo el que muestra dos pequeños leones enfrentados.

Capitel con leones enfrentados

O el de San Miguel alanceando al dragón, que tiene a ambos lados dos personajes demoníacos (tal vez sarracenos por sus facciones) que con palos o lanzas arrinconan a sendos humanos.

Capitel de San Miguel 1

U otro con el Cordero Místico con el nimbo crucífero, que pese a esto ha llegado a ser identificado hasta con un dinosaurio.

Capitel con Agnus Dei

Tres rostros humanos aparecen en otro capitel. Hay quienes ven en ellos una alegoría de la Trinidad, pero hay que pensar que el número se corresponde con las tres caras del capitel y podría ser cuestión de mera simetría o de tantas otras interpretaciones que el número tres ofrece.

Capitel con tres rostros

Hay uno en el que un hombre visible sólo de cintura hacia arriba parece ser mordido por unos animales con cabeza y patas que podrían ser de un canino y cuerpo y cola en que es difícil decidir si se quisieron representar plumas o escamas. La cara de satisfacción del personaje –que parece ir vestido- creo que desmiente la interpretación de que sea un pecador torturado por dos bestias malignas y los animales podrían estar lamiéndole y no mordiéndole. Además con sus manos parece acariciarlos o acompañarlos en su acción. En otro capitel presidido por el rostro de un demonio cornudo se ven unos animales similares que aquí muestran claramente su cuerpo y patas de ave. Estos animales ponen también sus hocicos en las orejas de unos rostros simiescos. Esta predilección por las orejas y el tipo de animales hace pensar que quizás los capiteles obedecían a un mismo programa iconográfico desconocido.

Capitel con hombre al que monstruos le muerden (o lamen) las orejas 2

Los capiteles con decoración vegetal muestran plantas del lugar: hojas de vid, de higuera, piñas y tijas que en algún caso parecen sarmientos sosteniendo racimos de uvas.

Capiteles decoración vegetal 2

Capitel 2 decoración vegetal en ábside central

Capitel 3 decoración vegetal ábside central

Lo más interesante de la iglesia son sus pinturas. En el extremo de cada transepto hay dos arcosolios apuntados que albergan sendos sepulcros de miembros de la familia Foces. El fondo de los arcosolios y el muro de encima están pintados en estilo gótico lineal. Las pinturas son de gran belleza y colorido.

Las del muro sur por lógicas razones de temperatura y humedad se conservan en mejores condiciones y no perdieron todo el color al quitar la capa de cal que las cubrío durante mucho tiempo. Las del lado norte se vieron mucho más afectadas.

Arcosolios y pinturas muro sur

Muro sur

Arcosolios y pinturas muro norte

Muro norte

En el arcosolio este del muro sur se representa un Calvario con el Crucificado ya plenamente gótico rodeado por la Virgen y San Juan.

Arcosolio este muro sur

Debajo el letrero donde consta que el sepulcro es el de Atho de Foces y 1302, fecha de su defunción. Más abajo dos ángeles elevan el alma del difunto mientras otros dos lanzan incienso. Ángeles y San Francisco ocupan el intradós del arco.

Arcosolio este muro sur. Detalle

Muro sur. Pinturas 9

El arcosolio adyacente corresponde al sepulcro de Eximino de Foces. Las pinturas representan en el registro superior Cristo en majestad rodeado por dos ángeles turiferarios. En el inferior el Crucificado entre los doce apóstoles, mayoritariamente identificados por sus nombres. En el intradós aparecen otros dos ángeles con sus incensarios, Santa Catalina de Alejandría, Santa Margarita (identificada con el nombre) y San Juan predicando.

Arcosolio oeste muro sur

Los arcos están decorados con blasones y sobre ellos se representan una serie de escenas no siempre identificables, pero mayoritariamente dedicadas a la vida y muerte de San Juan Bautista.

Muro sur. Pinturas 8

En el muro norte casi han desaparecido los colores. En el arcosolio situado al este se reconocen ángeles y personajes nimbados.

Muro norte. Pinturas 21

En el de más al oeste se ve bastante mejor un Pantocrátor rodeado por el Tetramorfos. Marcos y Lucas están bajo el Pantocrátor y Mateo y Juan en el intradós. La figura de San Mateo es para mí excepcional, sin que desmerezca en absoluto el águila que representa a San Juan.

Muro norte. Pinturas 17

Muro norte. Pinturas 18

Muro norte. Pinturas 19

Entre ambos arcosolios es reconocible una santa mártir (por la palma) en la que destacan las líneas rojizas que conforman su rostro pues ha desaparecido toda otra policromía.

Muro norte. Pinturas 13

Sobre los arcosolios se identifican diversas escenas: la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento (con unos curioso buey y mula en el fondo) , el Anuncio a los pastores, los Magos contemplando la estrella, la visita de estos a Herodes, la matanza de los Inocentes y la huida a Egipto.

Muro norte. Pinturas 9

Nacimiento

Nacimiento

En el ángulo noroeste hay un arcosolio vacío, como todos reconocible exteriormente. Cerca está el acceso a la estrecha escalera de caracol que permite acceder a la cubierta y la puerta cegada que daba al claustro.

Nave central hacia los pies

Portada cegada en muro norte

Poco contenido mueble tiene la iglesia. Una antigua pila bautismal en el ángulo noroeste que nos indica como en alguna época debió hacer las funciones de parroquial, un depósito cilíndrico para diezmos y una extraña pila benditera formada por dos piezas de distinta procedencia.

Pila bautismal

Depósito diezmos

Pila benditera

Cerca del monasterio hubo un castillo desde época antigua pues cerca pasaba la vía romana de Huesca a Alquézar. Al resguardo de dicho castillo se debió desarrollar la población, que a raíz de las pestes del siglo XIV quedó definitivamente deshabitada. No quedan tampoco restos de ella al igual que del monasterio.

Como curiosidad una muestra de como las creencias y supersticiones populares suelen mezclarse con los lugares de culto religiosos: herraduras empotradas en el muro sur.

Herraduras en fachada sur

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