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CHINA

Hacía tiempo que teníamos como pendiente viajar a China. Un país tan enorme es imposible de conocer ni remotamente en unos pocos días de viaje. Hay que hacer una pequeña selección. Vimos el programa de una agencia de Igualada (Viatjalia) y en él decidimos apuntarnos.

El trece de agosto un autocar nos recogía en Lérida a las seis de la mañana. Durante el trayecto fueron añadiéndose pasajeros hasta completar los dieciocho que íbamos en el aeropuerto de Barcelona. Más nuestra guia, Núria, buena conocedora del país a visitar y hablante de mandarín (que por lo que se ve para algunos es posible).

Vuelo de Air China haciendo escala en Viena, que llegaba a Pequín, entre el trayecto y el cambio horario, por la mañana del día siguiente.

Algo de sueño en los rostros, pero ilusión también por el viaje a emprender.

002. Llegada aeropuerto Pequín

005. Llegada aeropuerto Pequín

Al autocar con la sensación que no nos abandonaría durante el viaje: ¡Qué grande es todo!

006. Pequín. Aeropuerto

Dejábamos el aeropuerto con sus futuristas diseños.

007. Pequín. Aeropuerto

Y nos adentrábamos en la inmensa ciudad donde esos diseños conviven con rascacielos sin gracia con finalidades habitacionales donde en cada uno pueden habitar cientos -o miles- de personas.

008. Pequín

La primera parada en la zona olímpica, cerca del estadio “Nido de Pájaro”.

010. Pequín. Zona Olímpica. Estadio Nido de Pájaro

No se podía acceder al interior pues estaban preparando los Campeonatos del Mundo de Atletismo a punto de iniciarse.

011. Pequín. Zona Olímpica. Estadio Nido de Pájaro

012. Pequín. Zona Olímpica. Estadio Nido de Pájaro

Poco más lejos, al oeste, separado del estadio por una inmensa explanada vislumbramos el Cubo de Agua, lugar donde se celebraron las competiciones olímpicas acuáticas.

014. Pequín. Zona Olímpica

Toda la zona es lugar de paseo y entretenimiento para la gente.

019. Pequín. Zona Olímpica

De la Ciudad Olímpica al Templo de los Lamas de Yonghe. Es el templo lamaísta más famoso fuera del Tibet. Es frecuentado por devotos que acuden a solicitar favores, pero más aún por grandes cantidades de turistas (a eso ya nos iríamos acostumbrando).

025. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe

Su carácter cosmopolita queda claro -aunque no lo que dice- en el rótulo de la entrada, escrito en tibetano, mongol, chino mandarín y manchú.

028. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe. Letreros en tibetano, mongol, xino y manchú.

Son fenomenales la pareja de leones, macho y hembra -curiosamente también con melena- que reciben al visitante como en muchos otros lugares de culto budista. El macho sujeta con la zarpa una esfera y la hembra una cría.

030. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe

034. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe

Los tejados muestran perfectos acabados con las clásicas figuritas en los ángulos.

039. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe

El contenido pictórico y escultórico de los interiores es riquísimo destacando la gigantesca estatua de Maitreya Buda esculpida en un solo bloque de madera de sándalo.

040. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe a

Cada uno de los distintos pabellones acoge a los peregrinos que en muchos casos se mueven incesantemente de uno a otro para postrarse ante las diferentes imágenes, tras haber encendido abundantemente varitas de incienso.

040. Pequín. Templo de los Lamas de Yonghe

Del templo al restaurante. Como siempre a mediodía nos tocó comida china: rueda central giratoria y variedad de platos.

042. Pequín. Primera comida china

Por la tarde el extenso parque del Palacio de Verano. Original del siglo XVIII, fue arrasado en la segunda guerra del opio y de nuevo tras la rebelión de los bóxers. Fue restaurado cada vez y constituye hoy día un fresco refugio en las cercanías de la ciudad.

044. Pequín. Palacio de verano

El lago, parcialmente artificial, ocupa la mayor parte del parque. numerosas barquitas lo surcan a todas horas.

047. Pequín. Palacio de verano

059. Pequín. Palacio de verano

El acceso a cada parte, como siempre, hay que hacerlo entre multitudes.

064. Pequín. Palacio de verano

Así y todo siempre se pueden apreciar bucólicos rincones algo más tranquilos.

066. Pequín. Palacio de verano

Todas las puertas muestran una abigarrada decoración.

068. Pequín. Palacio de verano

Una de las imágenes más conocidas del parque es el barco de mármol. En 1888 la emperatriz destinó a la reconstrucción del lugar el dinero destinado a modernizar la armada china. Este barco de difícil flotación fue la única concesión a la marina.

071. Pequín. Palacio de verano. Barco de mármol

Las zonas más apartadas pueden disfrutarse con menos compañía.

075. Pequín. Palacio de verano

077. Pequín. Palacio de verano

Regresamos al centro de Pequín. Dimos un paseo por la zona comercial de Wanfujing. deteniéndonos a contemplar las “delicias gastronómicas” que ofrecen en la calle Donghuamen junto a viandas más o menos reconocibles y apetecibles.


102. Pequín. Mercado Donghuamen

Hay postres y frutas de esmerada presentación.

099. Pequín. Mercado Donghuamen

103. Pequín. Mercado Donghuamen

Pero también pinchitos mucho más exóticos, al lado de otros que nos son muy familiares.

082. Pequín. Mercado Donghuamen

Otros hacen bueno el dicho de “todo cuanto anda, nada, se arrastra o vuela a la cazuela”

087. Pequín. Mercado Donghuamen

089. Pequín. Mercado Donghuamen

Y algunos son incluso “demasiado identificables”.

090. Pequín. Mercado Donghuamen

096. Pequín. Mercado Donghuamen

Las calles comerciales muestran la China que está subiendo rápidamente al carro del consumo.

108. Pequín

111. Pequín

Los diseños futuristas y las iluminaciones confirmaban ese afán de modernidad en la zona donde fuimos a cenar a la europea.

113. Pequín

114. Pequín

116. Pequín

Y ya tarde por fin al hotel. A dormir tras un día ajetreado y tras muchísimas horas sin hacerlo quienes no sabemos dormir en los aviones.

243. Pequín. Hotel

 El día siguiente lo iniciamos con una agradable sorpresa, la habitual contaminación pequinesa había dado paso a un excepcional día radiante de azulado cielo.

117. Pequín

Empezamos en el Templo del Cielo. En realidad no es un templo sino un parque al que acuden muchos ciudadanos con predominio de jubilados a pasear o a practicar las más diversas actividades. El parque es un ejemplo de orden y armonía, reflejando en su distribución el pensamiento de Confucio.

La caligrafía con agua es una de ellas. Con maestría y rodeados generalmente de espectadores los aficionados artistas trazan con un pincel empapado de agua los complicados signos caligráficos de la escritura china mientras ven como su reciente creación se va esfumando por la evaporación. Muestra genial del arte efímero.

121. Pequín. Parque del Templo del Cielo

El Tai Chi es una de las actividades más practicadas. Dirigen los movimientos aficionados voluntarios.

122. Pequín. Parque del Templo del Cielo

125. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Practicantes de juegos con raquetas, predominantemente badmington, se ven por doquier,

132. Pequín. Parque del Templo del Cielo

En el centro del parque se halla la Sala de Rogativas para las Buenas Cosechas a donde solía acudir el emperador a solicitarlas.

137. Pequín. Parque del Templo del Cielo. Sala de rogativas para las buenas cosechas

Sobre una terraza escalonada se iza la triple estructura central.
141. Pequín. Parque del Templo del Cielo. Sala de rogativas para las buenas cosechas

Toda ella está sostenida por grandes pilares de madera  que soportan la cubierta realizada completamente con ensamblajes de madera, sin uso alguno de clavos o cemento.

140. Pequín. Parque del Templo del Cielo. Sala de rogativas para las buenas cosechas

El orden y la simetría están presentes en todas las construciones del parque.

149. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Los más diversos juegos de mesa son practicados en los pasadizos y lugares sombreados. Las cartas.

151. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Una especie de dominó.

153. Pequín. Parque del Templo del Cielo

El ajedrez.

154. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Y otros juegos desconocidos entre nosostros.

156. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Las aficiones musicales suelen compartirse y se forman grupos a modo de rondallas.

155. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Y uno que me llamó mucho la atención. Varios virtuosos de la armónica, que acuden de sus casas hasta con los amplificadores, ponen el acompañamiento musical a señoras espontáneas que danzan a su son.

160. Pequín. Parque del Templo del Cielo

Del Parque del cielo al centro de la ciudad. El autocar nos dejó cerca del Centro Nacional para las Artes Escénicas, impresionante edificio de diseño vanguardista del arquitecto francés Paul Andreu, autor del Arco de la Défense en París. Es conocido, de forma algo despectiva, como El Huevo. Su construcción fue polémica sobre todo por hallarse tan cerca de lugares tan emblemáticos como la plaza de Tiananmén y la Ciudad Prohibida.

165. Pequín. Centro Nacional para las Artes Escénicas

La plaza de Tienanmén responde a los gustos y a la megalomanía propias de muchos dictadores comunistas. Un inmenso espacio para poder organizar desfiles militares y actos de adhesión al líder, incluso después de muerto al instalar allí su mausoleo.

164. Pequín

167. Pequín. Plaza Tiananmén

168. Pequín. Plaza Tiananmén

170. Pequín. Plaza Tiananmén. Monumento a los Héroes del Pueblo

Pese a su inmensidad hay zonas en que a todas horas está repleta de gente.

172. Pequín. Plaza Tiananmén

El edificio que todas las guías destacan como más relevante es el Gran Salón del Pueblo o Parlamento. No sé con qué ojos lo miran porque yo soy incapaz de verle el más mínimo atractivo.

166. Pequín. Plaza Tiananmén. Gran Salón del Pueblo

La entrada principal a la Ciudad Prohibida estaba cerrada y tuvimos que cruzar el parque Zhongshan para acceder a ella.

175. Pequín. Parque Zhongshan

La Ciudad reservada al emperador, su séquito y sus servidores durante quinientos años. Esta hoy abierta al público con la única condición de pagar la entrada. Consiste en una serie de edificios y patios que se extienden en dirección sur-norte.
El visitante es recibido primero por la Sala de la Armonía Suprema.

179. Pequín. Ciudad Prohibida

No todos los edificios son accesibles. Tampoco entramos en los que los son que suelen guardar diversas colecciones (joyas, relojes, …) dada la premura de tiempo que se da en todos los viajes organizados.

180. Pequín. Ciudad Prohibida

La Ciudad es muy grande, pero las multitudes son tales que hay lugares en los que cuesta moverse.

186. Pequín. Ciudad Prohibida

189. Pequín. Ciudad Prohibida

Después de la Sala de la Armonía Suprema viene la de la Armonía Intermedia

191. Pequín. Ciudad Prohibida

Queda claro que armonía y simetría son constantes.

200. Pequín. Ciudad Prohibida

202. Pequín. Ciudad Prohibida

Hacia el final es donde estaban los aposentos más íntimos del emperador.

205. Pequín. Ciudad Prohibida

A la salida es posible contemplar el gran foso y murallas que rodeaban todo el recinto.

208. Pequín. Ciudad Prohibida

El siguiente lugar a visitar fue una fábrica de sedas. una de las múltiples actividades que las agencias organizan para que los turistas puedan dedicarse a la compra y el consumo.

213. Pequín. Fábrica de sedas

214. Pequín. Fábrica de sedas

217. Pequín. Fábrica de sedas

Circulando por Pequín de tanto en tanto aún van apareciendo antiguos callejones con el sabor de antaño.

221. Pequín

En una de esas zonas se hallan la Torre de la Campana y la Torre del Tambor, en lo que era el centro de la antigua capital mongola. Desde los primeros siglos anteriores a nuestra era se fue extendiendo la costumbre en las ciudades chinas de erigir una torre con una campana que anunciaba el amanecer y otra con tambores para el anochecer. A veces tocaban todas las horas.

La Torre de la Campana es un sólido edificio original de la dinastía Ming, pero destruido por un incendio su estructura actual es del siglo XVIII.

225. Pequín. Torre de la Campana

Una empinada escalera da acceso a la sala donde se halla la campana, cuyo sonido podía escucharse a veinte kilómetros de distancia.

226. Pequín. Torre de la Campana

Desde arriba hay excelentes vistas de la ciudad, especialmente hacia el norte.

229. Pequín desde la Torre de la Campana

232. Pequín desde la Torre de la Campana

En el interior de la Torre de la Campana asistimos a la ceremonia del té donde fue posible ejercitar la práctica de las compras de muchas variedades de té e infinitos artilugios relacionados con su preparación y consumo.

237. Torre de la Campana. Ceremonia del té

A escasa distancia está la Torre del Tambor.

234. Pequín. Torre del Tambor

El cada vez más intenso tráfico en las grandes ciudades chinas ha arrinconado el uso de los antes populares triciclos, en este caso con motor, a los paseos de turistas.

238. Pequín

La intensidad el tráfico en algunos lugares contrasta con otros donde se ven calzadas sin apenas vehículos.

240. Pequín

Otro amanecer radiante el día de la visita a la Gran Muralla.

244. Hacia la Gran Muralla

Sólo llegar la impresión de una obra tan inmensa ante la cual se desborda la imaginación causa un notable impacto.

247. Gran Muralla

Por desgracia suelen visitarse los fragmentos de más fácil acceso, reconstruidos y seguros, y, claro, esto conlleva el precio de que estén frecuentados por multitudes y el recorrido por encima de la muralla parezca una procesión.

248. Gran Muralla

252. Gran Muralla

Enfrente se veía otro fragmento con menos amontonamiento de gente, pero seguirlo debe comportar más tiempo y eso es lo que suele faltar.

265. Gran Muralla

259. Gran Muralla

No hubo más remedio que para cumplir con el deber de hacer por lo menos un trocito de muralla ascender por los duros escalones a la primera, segunda o tercera -cada uno según su ánimo y velocidad trepadora- de las torres que se ven al fondo

260. Gran Muralla

Desde arriba se disfruta de una perspectiva muy distinta.
276. Gran Muralla

De la Gran Muralla a comer y de paso a visitar un taller de esmalte cloissoné.

285. Taller de cloisonné

Luego las tumbas Ming, de las que sólo vimos la de Chang Ling, del emperador Yongle (1402-1424).

La puerta del Supremo Favor ya es majestuosa.

290. Tumbas Ming. Tumba de Chaoling

La Sala de los Favores Ilustres es la estructura más destacada.

294. Tumbas Ming. Tumba de Chaoling

En su interior se halla una estatua moderna del emperador Yongle.

296. Tumbas Ming. Tumba de Chaoling

Fuera hay unos curiosos quemadores de incienso en cerámica amarilla (el color imperial).

302. Tumbas Ming. Tumba de Chaoling

A las tumbas conduce el llamado Camino del Espíritu, que parte de una entrada monumental y sigue por una larga avenida custodiada por estatuas humanas y animales. Iniciamos el recorrido a la inversa, o sea, desde las tumbas a la puerta.

309. Tumbas Ming. Camino Divino

A ambos lados íbamos dejando las estátuas. Guerreros

314. Tumbas Ming. Camino Divino

Caballos.

315. Tumbas Ming. Camino Divino

Leones

318. Tumbas Ming. Camino Divino

Elefantes

319. Tumbas Ming. Camino Divino

Y camellos.

321. Tumbas Ming. Camino Divino

Al final llegamos a la Gran Puerta de Palacio

333. Tumbas Ming. Camino Divino

En cuyo interior una tortuga con cabeza de dragón (el animal fantástico denominado “Bixi”) sostiene una estela que es considerada la mayor de China.

332. Tumbas Ming. Camino Divino

Nos quedaba un paseo por los huttong (callejones del Pequín tradicional de los que cada vez quedan menos) en rickshaw a pedales.

335. Pequín. en triciclo por los hutong

336. Pequín. en triciclo por los hutong

342. Pequín. en triciclo por los hutong

343. Pequín. en triciclo por los hutong

347. Pequín. en triciclo por los hutong

El triciclo lo combinamos con un paseo a pie.

353. Los Hutong

Y la visita a una vivienda (con tiendecita, lógicamente).

358. En un hutong

Los callejones son tranquilos y con poco movimiento.

359. En un hutong

Pero cerca hay zonas con más movimiento, bares y tiendas.

363. Pequín

368. Pequín

Allí se quedaron los huttong y nosotros a cenar y finalizar jornada.

376. Pequín. en triciclo por los hutong

De camino aún pasamos po el Galaxy Soho, complejo comercial, con ese diseño futurista que tanto parece complacer en la China actual.

377. Pequín.- Galaxi Soho

Madrugón y a volar hacia Xián desde el enorme aeropuerto pequinés.

378. Pequín. Aeropuerto

Xián no es considerada en China como una de sus grandes ciudades, pero llegando ya pudimos comprobar que aquí lo pequeño es enorme.

380. Llegando a Xian

382. Llegando a Xian

En alguno de esos rascacielos cabrían todos los vecinos de algún lugar que nosotros llamamos ciudad.

384. Llegando a Xian

La comida ya nos esperaba en uno de los restaurantes-teatro preparados para los turistas, similar al que por la noche nos acogería con el espectáculo.

386. Xian. Restaurante

Iniciamos la tarde en el recinto donde se encuentra el Museo de Xián, en el que no entramos.

396. Xian. Templo Jianfú

Donde nos dirigimos fue a través del parque a la Pequeña Pagoda de la Oca.

395. Xian. Templo Jianfú

En el parque bordean el camino pequeñas estatuas cuya finalidad era atar en ellas las caballerías. Más artístico que nuestras tradicionales argollas, seguro.

398. Xian. Templo Jianfú

La pagoda centra el templo de Jianfú.

400. Xian. Pequeña pagoda de la Oca

Es original de principios del siglo VIII y debido a los daños recibidos en la parte superior por un terremoto sólo se puede acceder a las primeras plantas de las quince de que consta.

403. Xian. Pequeña pagoda de la Oca

Xián conserva sus murallas del siglo XIV, época de la dinastía Ming, con varias puertas.

412. Xian. Murallas

Con un perímetro de catorce kilómetros, su extraordinaria anchura permite recorrerlas cómodamente en bicicleta e incluso en pequeños cochecitos eléctricos.

414. Xian. Murallas
422. Xian. Murallas

Se tienen excelentes vistas de la ciudad, tanto de la parte contenida dentro de las murallas como de la exterior.

416. Xian. Murallas

La monumentalidad de sus puertas y la altura de sus muros rememoran el gran pasado de Xián, más si se piensa que en la época Tang el recinto rodeado por ellas era incluso muy superior.

428. Xian. Murallas

429. Xian. Murallas

Por fin fuimos al hotel, pero únicamente a dejar las maletas y a un aseo rápido pues había que partir de inmediato hacia la cena-espectáculo.

430. Xian. Hotel

Un teatro similar al que habíamos comido nos acogió.

433. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

En la cena se nos sirvió comida china, sin que faltasen en modo alguno las setas, muy abundantes en la gastronomía china, pero generalmente de especies cultivables.

435. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

El plato fuerte eran sin embargo los raviolis Jiaozi, con muchas variedades rellenas de los ingredientes más diversos y en las que incluso las formas de la pasta guardan relación con el contenido.

437. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

Tras la cena el espectáculo de música y danza, que intenta emular el ambiente palaciego de la época de la dinastía Tang (618-907), que tuvo su capital en Xián.

440. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

441. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

Los instrumentos tradicionales tiene un papel fundamental en la orquesta.

460. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

447. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

Las danzas son de gran vistosidad y colorido.

450. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang
472. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

En el centro de todo el espectáculo está siempre la pareja imperial.

474. Xian. Cena-espectáculo de la Dinastía Tang

Regresando al hotel vimos las murallas iluminadas, pero sólo parcialmente pues caía algo de lluvia lo que es causa de una notoria disminución de la iluminación.

476. Xian

Y llegó el día del gran descubrimiento en Xián, los Guerreros de Terracota.

Antes, pero, todavía hicimos una pausa en un taller donde se fabrican y venden copias de los guerreros.

487. Xian. taller de reproducción de guerreros

489. Xian. Taller de reproducción de guerreros

El mausoleo con el ejército de los Guerreros está bastante alejado del centro de Xián, pero por el camino rascacielos y rascacielos se van sucediendo para hacerse una idea de la inmensidad de las ciudades chinas.

481. Xian

Desde su descubrimieento en 1974 se ha ido excavando esta inmensa tumba correspondiente al primer emperador de la dinastía Quin, Quin Shi Huang (210-209 a. C.), y han aparecido millares de soldados de arcilla. Las excavaciones continúan y lo ya excavado se presenta in situ agrupado en tres fosas. La primera es la más espectacular con todos los guerreros ordenados en formación.

500. Xian. Los guerreros

Mirándolos de cerca se comprueba como no hay dos de iguales.

505. Xian. Los guerreros

502. Xian. Los guerreros

Aunque la restauración haya ayudado a su alineamiento, es de suponer que originalmente ya fueron situados en formación.

507. Xian. Los guerreros

En los rostros se percibe la diversidad de facciones y de edad de los modelos.

511. Xian. Los guerreros

También se conservan los caballos que tiraban de los carros, que al ser de madera han desaparecido hace siglos.

513. Xian. Los guerreros

514. Xian. Los guerreros

Las filas prosiguen hasta el fondo.

527. Xian. Los guerreros

Entre las excavaciones un guerrero algo más moderno dotado hasta con ventilador.

554. Xian. Los guerreros

De espaldas puede verse como no se ahorró el más mínimo detalle en la fabricación.

557. Xian. Los guerreros

En la segunda fosa pueden verse en vitrinas algunos guerreros de modo más próximo.

574. Xian. Los guerreros

575. Xian. Los guerreros

577. Xian. Los guerreros

Así como los fragmentos hallados aún sin restaurar.


584. Xian. Los guerreros

En la tercera de las fosas hay menos figuras, tratándose mayoritariamente oficiales, en muchos casos acompañados de los caballos que tiraban de su carruajes.

594. Xian. Los guerreros

582. Xian. Los guerreros

Al salir del recinto de los Guerreros nos cogió un fuerte chaparrón. Afortunadamente al llegar a Xián para comer ya había amainado bastante.

Por la tarde acudimos a la Gran Mezquita, situada en pleno barrio musulmán. Fue fundada en 742 para atender a la población musulmana de la ciudad. Los creyentes musulmanes son de etnia hui vinculada a los antiguos comerciantes que hacían la ruta de la seda.

604. Xian. Gran Mezquita

Pese a tratarse de una mezquita, toda su arquitectura y ornamentación son profundamente chinas.

605. Xian. Gran Mezquita

610. Xian. Gran Mezquita

614. Xian. Gran Mezquita

El único lugar no accesible es la sala de oración.

613. Xian. Gran Mezquita

La mayoría del grupo acudió luego a sesiones de reflexología podálica mientras unos pocos permanecimos por las callejuelas del barrio repletas de tiendas y algunos cafés donde no se podía ni tomar cerveza.

A cenar, a dormir y a preparar un nuevo madrugón para iniciar pronto la marcha hacia el aeropuerto a tomar el vuelo que nos conduciría a Guilin.

618. Xian. Hacia el aeropuerto

 Siempre se acumula algún retraso, pero finalmente llegamos al aeropuerto de Guilin.

619. Aeropuerto de Guilin

Nos habían anunciado Guilin prácticamente como un pueblo. En alguna época tal vez lo fue, pero ya por el camino grúas y rascacielos fueron nuestros acompañantes.

620. Hacia Guilin

El paisaje sí que era verde y neblinoso según lo previsto

622. Hacia Guilin

Lo primero que hicimos, tras dejar las maletas y comer, fue acudir al parque llamado del Amor por el motivo de muchas de las esculturas que lo decoran.

626. Guilin

Desde él se divisa bien la colina de la Trompa del Elefante.

637. Guilin. Colina de la Trompa del Elefante

632. Guilin. Colina de la Trompa del Elefante

Con su caverna de la Media Luna.

634. Guilin. Colina de la Trompa del Elefante

Las vistas sobre el río Li son también preciosas.

639. Guilin

Unos niños se entrenaban para la pesca con cormorán. Este era el modo que usaban tradicionalmente los pescadores. Adiestrados cormoranes se lanzan sobre los peces y los atrapan, pero una cuerda atada a su cuello les impide tragárselos y así aportan su presa a la barca.

640. Guilin. Cormoranes pescadores

El parque es tranquilo y cuidado

644. Guilin

646. Guilin

647. Guilin

648. Guilin

Aquí sí que se vendía en todas partes gran variedad de frutas, cosa que no habíamos visto en el norte de China.

650. Guilin

Fuera de la zona de pago del parque eran numerosos los jugadores de cartas. Aparentemente sin dinero, pero mis dudas tengo.

651. Guilin

Guilin es también una ciudad moderna como puede verse en el centro de la ciudad.

653. Guilin

654. Guilin

Contemplando bellos paisajes nos dirigimos a la Cueva de la Flauta de Caña para lo cual hay que subir unas cuantas escaleras, lo que unido al calor y a la elevadísima humedad nos hizo sudar de lo lindo.

656. Guilin

La cueva contiene curiosas formaciones de estalactitas y estalagmitas como tantas otras, pero en este caso las luces de neón más que resaltar los encantos naturales parecen transformar la cueva en un club de carretera.

658. Guilin. Cueva de la Flauta de Caña

664. Guilin. Cueva de la Flauta de Caña

670. Guilin. Cueva de la Flauta de Caña

672. Guilin. Cueva de la Flauta de Caña

679. Guilin. Cueva de la Flauta de Caña

680. Guilin. Cueva de la Flauta de Caña

De la cueva a una, más que fábrica, tienda de perlas

683. Guilin. Fábrica de perlas

Tal vez lo más atractivo de la visita las modelos que lucían las perlas.

686. Guilin. Fábrica de perlas

También en Guilin la tradicional bicicleta va siendo sustituida por las bicicletas de motor eléctrico, tan silenciosas que, como circulan incluso por las aceras, pueden ser un auténtico peligro. ¡Suerte de la habilidad de los conductores!

689. Guilin

Después de cenar, un paseo por la calle comercial completó la jornada que, comparada con las anteriores, había sido bastante relajada

690. Guilin

Guilin, pese a ser una ciudad de cientos de miles de habitantes, no tiene un  centro tan enorme como otras y llegamos al hotel a pie sin excesivo esfuerzo.

695. Guilin

El día siguiente partíamos de Guilin, pero no sería volando. Primero a la estación fluvial.

702. Guilin. Puerto fluvial

Allí entre los diversos tenderetes las frutas en lugar predominante.

703. Guilin. Puerto fluvial

El recorrido de más de cuatro horas a lo largo del río Li entre Guilin y Yangshuo lo realizan a diario muchas embarcaciones

709. Guilin. Río Li

Los relieves cársticos que constituyen ese paisaje tan especial de la zona no nos abandonan durante todo el recorrido

710. Guilin. Río Li

712. Guilin. Río Li

Entre el verdor de las orillas aparecen numerosos grupos de gaviotas, patos y otras aves.

713. Guilin. Río Li

La lentitud de la marcha permite disfrutar con calma de la belleza de los paisajes que, como al parecer ocurre habitualmente, se veían entre brumas pareciendo reproducciones de las habituales pinturas chinas.

715. Guilin. Río Li

723. Guilin. Río Li

730. Guilin. Río Li

736. Guilin. Río Li

737. Guilin. Río Li

 Comimos en el barco. No veíamos la cocina, pero sí la del barco vecino. No creo que ganasen en Masterchef.

741. Guilin. Río Li. Preparando la comida

742. Guilin. Río Li. Preparando la comida

La navegación seguía su curso .

748. Guilin. Río Li

749. Guilin. Río Li

755. Guilin. Río Li

757. Guilin. Río Li

En las orillas también se apreciaba la vida campesina.

767. Guilin. Río Li

768. Guilin. Río Li

En alguna zona los relieves que bordean el río son más escarpados y puntiagudos

770. Guilin. Río Li

774. Guilin. Río Li

779. Guilin. Río Li

El entretenimiento en el último tramo era identificar los paisajes que se reproducen en el reverso del billete de veinte yuans.

795. Guilin. Río Li

801. Guilin. Río Li

Desembarcamos en Yangshuo y al hotel donde ya nos esperaban las maletas que habían llegado en autobús. La calle comercial principal de Yangshuo, como es normal en una población turística, estaba animada.

808. Yangshuo

Las callejuelas laterales, menos

811. Yangshuo

Después en pequeños vehículos nos desplazamos a los alrededores plagados de arrozales. Paramos en una vivienda tradicional.

815. Yangshuo. Por los arrozales. Vivienda tradicional

La señora de la casa seguía moliendo la soja al estilo tradicional.

818. Yangshuo. Por los arrozales. Vivienda tradicional

También elaboraban el tradicional licor de escolopendras.

822. Yangshuo. Por los arrozales. Vivienda tradicional

Los arrozales estaban espléndidos

829. Yangshuo. Por los arrozales

El arroz ya crecido apenas dejaba vislumbrar el campesino y el búfalo.

831. Yangshuo. Por los arrozales

El calcáreo paisaje seguía haciendo de telón de fondo.

833. Yangshuo. Por los arrozales

La actividad en estas aldeas sigue siendo predominantemente la agricultura.

838. Yangshuo. Por los arrozales

La pesca, en la que va disminuyendo el uso de los cormoranes, es la otra actividad predominante.

843. Yangshuo. Por los arrozales

Desgranar cacahuetes tiene aquí una finalidad básica diferente a la que tiene entre nosotros, la elaboración de aceite.

844. Yangshuo. Por los arrozales

Antes de cenar aún correteamos por las tiendecitas, que como en un zoco cualquiera ofrecen los más diversos productos.

846. Yangshuo

849. Yangshuo

Los caracoles de múltiples variedades y cocinados de mil formas son un manjar habitual en china. Éstos con guindillas tenían muy buen aspecto.

850. Yangshuo

Algunas niñas parecían una reencarnación de las juventudes de la Revolución Cultural que siguiendo el Libro Rojo arrasaron China en la época maoísta. No hubo manera de entenderse para saber qué estaban haciendo.

851. Yangshuo

Nos habíamos quedado a dormir en Yanshuo, lo que no es habitual entre los turistas occidentales. El objetivo era asistir al espectáculo de luz y sonido Impression Sanjie Liu. Dirigido por Zhang Yimou, a cargo de quien fue también la apertura de los Juegos Olímpicos de Pequín, más de seiscientos participantes en un maravilloso entorno natural ofrecen un espectáculo que vale la pena ver y oír. ¡Lástima de la actitud de los espectadores chinos! Se mueven, hablan en voz alta, tararean las canciones del espectáculo, se levantan, se van media hora antes de acabar, …

857. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

859. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

864. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

869. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

874. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

876. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

892. Yangshuo. Espectáculo de luz y sonido en el río

Por la mañana a Guilin, al aeropuerto para volar con destino a Shanghai.

En Shanghai aeropuerto de última hora.

899. Aeropuerto de Shangai

Con el tren de levitación magnética esperándonos.

900. Shangai. Tren de levitación magnética

En pocos minutos estás en el centro de Shangai. Pese a estar capacitado para ir mucho más rápido en este corto trayecto su velocidad máxima es la que se ve.

905. Shangai. Tren de levitación magnética

En el centro de Shanghai nos dirigimos al Bund, zona de los antiguos edificios coloniales para desde el malecón sobre el río Huangpú contemplar enfrente, en Püdong, el ultramoderno distrito financiero.

910. Shangai. Pudong

916. Shangai. Pudong

Con sus colosales rascacielos.

918. Shangai. Pudong

926. Shangai

927. Shangai

928. Shangai

Después de comer subimos a la planta ochenta y ocho de la torre Jinmao, donde hay un mirador para contemplar la ciudad desde las alturas. Una débil llovizna alternaba con momentos de niebla, pero la sensación de vértigo ante este desmesurado afán de conquistar el cielo persistía.

930. Shangai. Desde la Torre Jinmao

934. Shangai. Desde la Torre Jinmao

El vértigo ya no es metafórico sino real al asomarse al interior de la torre que tiene un hueco interior que abarca todos los pisos superiores.

937. Shangai. Interior de la Torre Jinmao

Parecía que el sol iba a aparecer, pero finalmente no lo hizo.

938. Shangai. Desde la Torre Jinmao

Descendimos y volvimos al Bund para pasear por la calle Nanjing.

943. Shangai. Calle Nanjing

944. Shangai. Calle Nanjing

Después de cenar a tomar un barco para contemplar ambas orillas del río con los edificios más emblemáticos iluminados.

950. Paseo por el río Huangpu

953. Paseo por el río Huangpu

960. Paseo por el río Huangpu

964. Paseo por el río Huangpu

968. Paseo por el río Huangpu

969. Paseo por el río Huangpu

990. Paseo por el río Huangpu

991. Paseo por el río Huangpu

Segundo día en Shanghai con algo de lluvia. Alteramos el orden de las visitas para acomodarnos al tiempo. Empezamos por el Templo de los Budas de jade. Fue construido en 1911 para albergar las antiguas estatuas de Buda en jade que se hallaban en otro templo desaparecido.

1006. Shangai. Templo de los Budas de Jade

En el primer Pabellón denominado del Gran Salón se hallan grandes estatuas de fieros guardianes, ante las cuales también se postran los fieles.

1011. Shangai. Templo de los Budas de Jade

1013. Shangai. Templo de los Budas de Jade

Y una de Buda vencedor de los demonios.

1020. Shangai. Templo de los Budas de Jade

En el piso superior está el gran Buda de jade sentado, de casi dos metros.

Hay otro Buda de jade, reclinado y de menor tamaño.

1026c

Más a la vista está este otro enorme, de piedra, que es una donación moderna de Singapur.

1026. Shangai. Templo de los Budas de Jade. Buda recostado

Del templo a comer con la sensación de hacerlo cada día más temprano. La rueda de cristal con la comida china nos esperaba.

1029. Shangai. Restaurante

El restaurante estaba junto al bazar Yu, gran acumulación de pequeños comercios.

1033. Shangai. Bazar Yu

Muchos dedicados a la alimentación, donde es habitual adquirir la comida preparada para llevársela a casa o para consumirla en la propia calle.

1034. Shangai. Bazar Yu

Junto al bazar están los jardines de Yuyuán, construidos en el siglo XVI por la familia Pan, oficiales destacados durante la dinastía Ming

1038. Shangai. Jardines de Yuyuán

1041. Shangai. Jardines de Yuyuán

En sus estanques abundan las carpas doradas y las tortugas.

1044. Shangai. Jardines de Yuyuán

1046. Shangai. Jardines de Yuyuán

Otro paseo por el bazar.

1035. Shangai. Bazar Yu

Como había cesado al lluvia algún vendedor de paraguas dormitaba esperando el próximo chaparrón.

1054. Shangai. Bazar Yu

Paseando por el viejo Shangai fuimos en busca del autocar.

1056. Shangai

En plena calle se subastaban joyas de imitación. Subastas y juego son muy del gusto chino.

1057. Shangai

Los callejones son un profundo contraste con los enormes rascacielos situados a escasa distancia.

1058. Shangai

Con el autocar llegamos al objetivo, el Museo de Shanghai. Para entrar a hacer cola, algo a lo que ya nos habíamos ido acostumbrando en China.

1061. Museo de Shangai

El Museo de Shangai tiene varias plantas. Con el tiempo que disponíamos no era posible verlo todo. Por consiguiente seleccionamos según nuestras preferencias. Primero nos dirigimos en la planta baja a la galería de escultura china antigua.

Abundan las esculturas representativas de Bodhisattva (representación de cualquiera que esté en el camino de la budeidad para ayudar a todos los demás seres) como ésta en madera correspondiente a la dinastía Jin (1115-1234).

1065. Museo de Shangai. Bodhisattva. Madera. Jin Dynasty, 1115-1234

O ésta, mucho más antigua, de la dinastía Tang  (610-907), en que ya aparecen las características femeninas que a menudo caracterizan a las representaciones del bodhisattva.

1082. Museo de Shangai. Bodhisattva. Dinastía Tang 610-907

O esta otra en bronce dorado de la dinastía Sui (581-618)

1087. Museo de Shangai. Bodhisattva. Bronce dorado. Sui 581-618

También hay representaciones del propio Buda como este Vairocana, el Buda Cósmico, en broce dorado con partes pintadas en rojo, lo que era habitual para dar más calidez al dorado. Proviene del Reino de Dali (1163).

1067. Museo de Shangai. Buda Mahavairocana. Bronce. Reino de Dali, 1163

O éste, tanmbién en broce dorado, de la dinastía Tang (618-907)

1070. Museo de Shangai. Buda. Bronce dorado. Dinastía Tang 618-907

Hay bastantes representaciones de lokapala como ésta en piedra de la dinastía Tang (618-907). Los lokapala son los guardianes de las direcciones, generalmente son cuatro correspondientes a los puntos cardinales.

1074. Museo de Shangai. Lokapala. Piedra. Dinastía Tang 618-907

Una de las piezas más conocidas es la Estela de los diez mil budas. Dinastía Zhou del norte (557-581). hace referencia a un antiguo milagro de Buda en el que se multiplicó a sí mismo. Así puede hacerse presente en todos los tiempos y lugares a la vez.

1092. Museo de Shangai. Estela de mil Budas. Piedra. Dinastía Zhou del norte. 557-581

Hay obras muy antiguas como esta encantadora tocadora de laúd de la época de la dinastía Han oriental (25-220)

1097. Museo de Shangai. Tocadora de laüd. Cerámica. Dinastía Han del este. 25-220

En la misma planta baja está la otra sección de nuestro interés: la colección de broces antiguos.

Son muchísimos y variados los recipientes para vino. Los hay de mediados dinastía Shang. XV-XIII a. C.

1107. Museo de Shangai. Vasija para vino. Mediados dinastía Shang. XV-XIII a. C.

O de finales de la misma. XIII-XI a. C. como los siguientes1109. Museo de Shangai. Vasija para vino . Finales dinastía Shang. XIII-XI a. C.

1114. Museo de Shangai. Vasija para vino . Finales dinastía Shang. XIII-XI a. C.

Estos recipientes de la misma época eran para comida.

1116. Museo de Shangai. Vasija para comida. Finales dinastía Shang. XIII-XI a. C.

1121. Museo de Shangai. Vasija para comida con cuatro cabezas de carnero. Finales dinastía Shang. XIII-XI a. C.

Como éste de época no tan antigua. Última dinastía Zhou occidental. 900-771 a. C.

1124. Museo de Shangai. Vasija para comida. Última Dinastía Zhou occidental. 900-771 a. C.

También había recipientes para agua, decorados con todo tipo de animales acuáticos, que ofrecen la particularidad de ser giratorios. Primera dinastía Zhou oriental. 770-700 a. C.

1125. Museo de Shangai. Recipiente para agua. Primera 770-700 a. C.

Hay también instrumentos musicales, predominando las campanas. Campanas grabadas con el nombre del fabricante Marquis Su de Jin. Hacia 850 a. C.

1128. Museo de Shangai. Campanas de Marquis Su de Jin. Hacia 850 a. C.

O ésta de la época de la última dinastía Zhou occidental. 900-771 a. C.

1129. Museo de Shangai. Instrumento musical con cuatro tigres. Última Dinastía Zhou occidental. 900-771 a. C.

Contemporáneo de la campana anterior es este recipiente para vino.

1131. Museo de Shangai. Vasija para vino. Última Dinastía Zhou occidental. 900-771 a. C.

Más reciente este otro del siglo VII a. C.

1136. Museo de Shangai. Vasija para vino con dragón. 700-600 a. C.

Y éste de 500-476 a. C.

1132. Museo de Shangai. Vasija para vino con cabeza de buey. 500-476 a. C.

No tuvimos tiempo para ver las restantes secciones del museo. Había que ir a cenar y de allí al circo a contemplar las habilidades de los famosos acróbatas chinos.

1141. Shangai. Circo de acrobacia

Los acróbatas son muy buenos y los ejercicios muy variados.

1145. Shangai. Circo de acrobacia

1146. Shangai. Circo de acrobacia

1147. Shangai. Circo de acrobacia

El espectáculo final con ocho motocicletas girando a toda velocidad en una esfera en la que apenas caben es impresionante. ¡Lástima que no haya cámaras portátiles para grabar esas escenas!

1149. Shangai. Circo de acrobacia

Llegó nuestro último día en China. Empezamos con una visita a Zhujiajiao, a unos treinta kilómetros de Shanghai. Es una pequeña ciudad muy turística por la cual atraviesan múltiples riachuelos y canales.

1151. Zhujiajiao

1154. Zhujiajiao

1161. Zhujiajiao

Las calles están llenas de tiendas dedicadas al turismo, pero a veces aparece algún atractivo distinto. En un rincón cualquiera el feriante aparece inmune ante la proximidad de los perdigones dirigidos a los globos.

1152. Zhujiajiao

La comida china ofrecida es muy diferente a la que se ve en los restaurantes chinos de Europa.

1155. Zhujiajiao

Algunas calles aún mostraban poco movimiento al ser hora temprana.

1164. Zhujiajiao

1165. Zhujiajiao

Visitamos el templo taoísta. No supe encontrarle ningún atractivo especial.

1168. Zhujiajiao. Templo taoista

Las figuras veneradas como “dioses” (o no sé bien qué representan) resultan más bien infantiles o incluso ridículas. Lo cierto es que no vimos ningún devoto. Parece ser un lugar exclusivo para turistas.

1175. Zhujiajiao. Templo taoista

Lo único que me llamó la atención fue una serie de pinturas representando los tormentos del infierno. La verdad es que muy parecidos a los de nuestra cultura.

1177. Zhujiajiao. Templo taoista

Tomamos luego una barca para hacer un recorrido por los canales.

1184. Zhujiajiao. Paseo por los canales

1190. Zhujiajiao. Paseo por los canales

1192. Zhujiajiao. Paseo por los canales

1194. Zhujiajiao. Paseo por los canales

Algunas imágenes son ciertamente de cuento.

1198. Zhujiajiao. Paseo por los canales

1204. Zhujiajiao. Paseo por los canales

1206. Zhujiajiao. Paseo por los canales

Regresamos a Shanghai para ir al Jardín Botánico. En el largo trayecto cruzamos la moderna ciudad. Con sus cruces de autopistas a diversos niveles.

1215. Shangai

Sus amplias avenidas.

1216. Shangai

Sus rascacielos.

1217. Shangai

Pero también pudimos observar los contrastes de una planificación urbanística que parece en algunas zonas improvisada.

1219. Shangai

 

Finalmente llegamos al Jardín.

1227. Shangai. Jardín botánico

En agosto por lo que se ve la floración es escasa y debe haber épocas en que debe ser más atractivo.

1230. Shangai. Jardín botánico

De todos modos no faltaban las notas de color.1237. Shangai. Jardín botánico

Recorrimos el parque en pequeños coches eléctricos.

1240. Shangai. Jardín botánico

1241. Shangai. Jardín botánico

Y ahí se acabó. Al aeropuerto de Shanghai a tomar el vuelo hacia Pequín para conectar con el que nos iba a devolver a Barcelona. Otro palizón, pero ya para llegar a casa.

 

Comentarios en: "CHINA" (2)

  1. Josep Mª Santacana Toldrá dijo:

    Con este amplio resumen, nos has regalado un documento de nivel, que nos permite disfrutar de esos recuerdos ahora tan próximos. Quizás se encuentra a faltar una referencia a una compra masiva de camisas a precio de regateo. Felicitaciones por el trabajo. Saludos.

  2. Pepita i Maria Teresa dijo:

    Ens ha agradat molt el relat. Molt bona feina. salutacions

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