Relatos de viajes, excursiones y más.

Es una de las cinco grandes iglesias románicas de Auvernia. Debe su nombre a su situación en el barrio del Port (antiguo mercado). Fue fundada, según la tradición pòr San Avit en el siglo VI. Incendiada por los normandos, fue reconstruida en los siglos XI y XII.

Está construida en arcosa (un tipo de roca arenisca) rosada. Hace unos años se limpió todo el aparejo, se renovaron las cubiertas y se pintó el interior con el color claro que tenía en el siglo XIX.

La fachada oeste es sobria. Sobre ella se levanta un campanario cuadrado que se construyó en el siglo XIX para sustituir el original hundido por un terremoto en el XV. La puerta abierta en ella queda escondida por un pórtico del siglo XVI con añadidos modernos.

No es posible rodear la iglesia por el norte debido a diversas construcciones que tiene a ese lado. Por el lado sur sí se obtiene una buena visión. Cinco grandes arcos sostenidos por pilastras corresponden a los cinco tramos de las naves. Por encima, los vanos que dan luz al triforio.

En este lado se abre la portada románica, datada a finales del XII. Muy mutilada durante la Revolución, aún conserva buena parte de su decoración. Cierra la portada un dintel triangular bajo el tímpano. Está rodeada por esculturas, probablemente descontextualizadas, algunas de las cuales han recuperado algo de la policromía dieciochesca. Arriba a la izquierda La Anunciación, a la derecha la Natividad. Debajo a la izquierda Isaías, a la derecha San Juan Bautista.

En el tímpano aparece el Pantocrátor entre dos serafines. A sus pies  el león de San Marcos y el toro de San Lucas; los otros dos evangelistas debieron ser destruidos. Y en el dintel, de izquierda a derecha, la Adoración de los Magos, la Presentación en el Templo y el Bautismo de Jesús.

En el transepto sur destaca un capitel con el sacrificio de Isaac.

La cabecera es un ejemplo típico del románico auvernés. El cierre semicircular del coro se eleva por encima de las capillas radiales. Muestra bellos mosaicos, realizados con piedras de colores, formando flores y estrellas bajo el alero sostenido por canecillos de rollos.

Tres vanos de medio punto se abren en cada capilla radial. Cierran con decoración de billetes. Sobre ellos hay también mosaicos.

También están esculpidos los capiteles que culminan las columnas entre las ventanas.

Los ábsides del transepto añaden armonía y proporcionalidad a la cabecera, siendo su decoración parecida a la de las capillas radiales.

Los edificios cercanos impiden una completa visión de conjunto de la cabecera. Hace unos años se habilitó un mirador, pero actualmente está cerrado.

El campanario que se levanta sobre la cúpula es una reconstrucción del siglo XIX.

Se accede al interior, bien desde el portal oeste o bien desde una puerta gótica abierta en la fachada sur.

La planta de la iglesia es de tres naves con transepto encabezada por un coro semicircular con deambulatorio. La armonía de conjunto resalta tan pronto se entra. La proporción aúrea está detrás de toda la obra.

La nave principal se cubre con bóveda de cañón

Las naves laterales con bóvedas de aristas.

Cierra el crucero una cúpula sobre trompas.

Tribunas altas como en muchas iglesias auvernesas rodean la nave principal.

El coro es sobreelevado y al deambulatorio se abren cuatro capillas radiales.

A las capillas se las ha dotado de una policromía muy subida respecto a las tonalidades del resto de la iglesia.

Los capiteles, en las naves y en el coro, son esculpidos. Abundan los historiados. Destacan los del coro y deambulatorio. Entre ellos uno con un tema muy repetido en la zona: el castigo del avaro.

Alguno más original. Un donante laico ofrece un capitel a la iglesia.

Otros con temas conocidos pero presentados de forma novedosa. El ángel apareciéndose a José en el sueño.

O el castigo de Dios a Adán, que no quiere asumir la culpa solo y arrastra a Eva.

Muy auversiano es también el tema del ladrón de ocas.

En la nave hay otros capiteles de interés. Éste con dos evangelistas (en ningún otro se ven los dos que faltan).

También de temática muy de la zona, el mono ensogado

O las tentaciones en el desierto.

Incluso los capiteles con decoración vegetal denotan buenos escultores.

Bajo el coro se halla la cripta que reproduce la planta de la cabecera.

En ella se distingue el brocal de un pozo del siglo XVI, pero el pozo es anterior a la fundación de la iglesia.

Sobre el altar de la cripta hay una Virgen Negra del siglo XVIII, que sustituyó un icono bizantino del siglo XIII. La devoción a esta Virgen subsiste aún hoy en día. El domingo siguiente al 15 de mayo acuden multitudes a venerarla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: