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Archivo para la Categoría "Románico por Europa"

SANTA ANA DE LA FABREGADA. LA BARONÍA DE RIALB

Santa Anna de La Fabregada

Hay que seguir la pista que va hacia el norte desde la piscifactoría de Molí Nou siguiendo por la orilla derecha del Rialb hasta que se acaba el asfalto. Allí una pista en subida a la izquierda señalizada Edra  se aleja del río, siguiendo el barranco de La Fabregada, y en dos kilómetros de fuerte subida, difíciles para un automóvil normal, conduce  a la  capilla y algo más arriba a la casa de La Fabregada. Se puede llegar también por una mala pista que sale cerca del puerto de Comiols.

Pequeña capilla románica de época tardía.

El muro del evangelio y el frontis queden ocultos en su zona inferior por un campo, actualmente allanado a un nivel bastante más alto que la iglesia.

Es de una nave encabezada por un ábside semicircular.

La nave se cubre con bóveda de cañón, sostenida por dos arcos fajones, el más cercano a la cabecera algo apuntado. Los dos arrancan de pilastras sin base diferenciada. Un arco en gradación da paso al ábside. Hay un pequeño nicho cuadrangular en el muro de la epístola, cercano a los pies, y otro similar en el mismo muro en la pilastra del arco preabsidal.

El suelo está enlosado y todo el interior enyesado.

La puerta, en el muro de la epístola, es dovelada, sobre una sencilla imposta. Las dovelas quedan enmarcadas exteriormente por un semicírculo de pequeñas losas colocadas en vertical.

En el frontis hay una ventana en forma de cruz latina.

En el muro de la epístola otras dos ventanas, formada por pequeñas dovelas y tapiada la más cercana a los pies, y más rústica la próxima a la cabecera. Les ventanas abiertas permiten la entrada de golondrinas que anidan en el interior de la iglesia.

El fragmento de muro de la epístola entre el ábside y la puerta queda cerrado por una pared muy rústica, que forma un recinto cuadrado, accesible por una puerta a poniente, donde debió haber estado el cementerio. Actualmente todo este espacio está lleno de zarzas y maleza.

El aparejo es de sillares irregulares formando hiladas. Exteriormente está toda cubierta con losas.

En Catalunya Romànica la fechan en el siglo XI,  a pesar de no mostrar el más mínimo vestigio de decoración lombarda. El extraordinario parecido de esta iglesia con la cercana de Sant Ponç de Martimà, que sí muestra en el ábside restos de dicha decoración, podría inclinarnos hacia esa datación.

Algo más arriba de la capilla se halla el mas de La Fabregada, aún habitado en 1991 y ya abandonado en 1994. A pesar de eso, la iglesia se conserva en buen estado, adornada y arreglada.

 

Bibliografia:

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edición, Barcelona, 1977), p. 224.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, p. 300.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p.135.

VIDAL-VILASECA: El romànic de la Noguera, Barcelona, 1984, p. 587-588.

EL CASTELLOT DE LA SERRA. LA BARONÍA DE RIALB

El Castellot de la Serra

En un pequeño montículo, tras unos campos de cultivo, a la izquierda de la carretera de Ponts a Folquer, una vez pasada la masía de La Serra.

El castillo se extendía en un tozal alargado en dirección norte-sur. La zona superior es más accesible por el noroeste. La parte amurallada cierra en un rectángulo la parte sur del tozal.

Quedan fragmentos de muros, el más largo y mejor conservado al este, cara  a la carretera, con siete u ocho hiladas de sillares de buen tamaño y bien alineados.

Al otro lado del cerro los fragmentos conservados son más altos y quedan restos visibles entre la vegetación, sobre todo en los ángulos.

Por la superficie se puede ver abundante material cerámico, mucho fácilmente identificable como medieval.

El lugar es conocido tradicionalmente por los habitantes de La Serra como “el Castellot”. Está situado enfrente del tozal de Montmagastre con el que mantiene una excelente comunicación visual.

Son tan solo unas ruinas y que, pese a que su acceso no es difícil, no parecen haber llamado mucho la atención hasta ahora. De todos modos, no hay duda de que estamos ante un castillo altomedieval. Por eso es sorprendente que en ningún lugar se hable de él y no tengamos ningún tipo de documentación. Pudiera ser que algunos documentos que se cree hacen referencia al castillo de Torreblanca (conocido popularmente también como “Castellot”).

También es posible la relación de esta construcción, muy cercana a Bellfort,  con la encomienda hospitalera de San Salvador de Isot.

SANT MIQUEL DE MONTMAGASTRE (Anya, municipio de Artesa de Segre)

Sant Miquel de Montmgastre

A Montmagastre se va por una desvío a la izquierda de la carretera de Artesa de Segre a Tremp, pasado Vall-llebrera y antes de llegar a Montargull. Desde la carretera hay casi seis kilómetros, asfaltados desde 1992, hasta la pequeña agrupación de casas y granjas que constituye el núcleo del actual Montamagastre. La iglesia y el castillo están en el tozal que domina el pueblo, lugar visible desde muy largas distancias. Se ha de subir a pie campo a traviesa atravesando yermos, cultivos y, más arriba, las ruinas del antiguo pueblo. La subida no es larga, pero si dura debido a que no hay apenas rastro de camino.

La iglesia es de origen románico, citada en 1011.

De la obra primitiva se conservan el ábside y la cripta, inaccesible cuando estuve. El ábside está decorado con arcuaciones y columnas con pequeños capiteles lisos, que sustituyen a las típicas lesenas. Tiene una ventana con arco de medio punto formado con pequeñas dovelas.

Su interior está medio tapado por un tabique.

La bóveda de la nave, apuntada en la parte que se conserva, está mayoritariamente hundida.

Toda la parte occidental de la iglesia es fruto de una reforma del siglo XVII. Se nota perfectamente el lugar de unión entre ambas épocas constructivas.

La portada actual en el muro sur muestra en la clave la fecha de 1643.

De esa reforma deben ser también dos capillas que hay abiertas en el muro norte. La bóveda de esta zona se ha hundido y parte del campanario, de la misma época, también.

La maleza se va apoderando de todo el interior.

El aparejo de la parte original es de sillarejo bien alineado.

En la parte moderna es de sillares, muchos de ellos trabajados con la bujarda.

En 1085 constaba esta iglesia como abadía canonical. Luego pasó a ser un priorato dependiente de Áger. En los siglos XIV y XV empezó a decaer y fue suprimido e integrado por completo a Áger.

Los restos del castillo se sitúan unos cien metros a levante de la iglesia.

De él queda la base de una torre, construida con grandes sillares rectangulares bien alineados

y la cisterna con parte de la bóveda que la cubría.

Algunos amontonamientos de piedras en la parte más alta del tozal, en las cercanías de donde está el hito del vértice geodésico, puede que sean también restos del castillo.

El castillo parece que es de origen árabe (documentado en 926), si bien ja era reconquistado a principios del siglo XI. Debió tener gran importancia a causa de su privilegiada situación, ya que este punto es visible desde lugares muy alejados en todas direcciones. Fue centro de la baronía del mismo nombre. Fue derruido por Pedro el Grande a finales del siglo XIII. En 1413 Fernando de Antequera lo cedió a Ramón de Bagés.

En el Museo de Artesa se conservaban (1994) unas yeserías procedentes de aquí de más que probable origen islámico.

Bibliografia:

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edición, Barcelona, 1977), p. 225.

BURON, Vicenç:  Castells romànics catalans. Guia, Ediciones Mancús, Barcelona, 1989, p. 177.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, p. 184-189.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p. 43.

VIDAL-VILASECA: El romànic de la Noguera, Barcelona, 1984, p. 421-424.

VILLANUEVA, Jaime: Memorias cronológicas de los Condes de Urgel. Transcripción y notas de Cristián Cortés, ed. Romeu, Balaguer, 1976, pàg. 270.

 

SANTA EULÀLIA DE POMANYONS. ( LA BARONIA DE RIALB)

Santa Eulàlia de Pomanyons.

Siguiendo la pista que desde Gualter se dirigía a la piscifactoria de Molí Nou, a los cinco kilómetros se encuentra la iglesia, a la izquierda de la pista.

Es una pequeña iglesia de una nave precedida por un ábside semicircular. El ábside está sobrealzado hasta alcanzar la altura de la nave y situado sobre una roca. En el centro tiene una ventana de doble derrame.

La portada está en el muro de la epístola y muy desfigurada, habiendo desaparecido las dovelas. La cierra una puerta metálica y de un horrible color azulado. Por el interior es de medio punto. Se accede a ella mediante unos rústicos escalones.

Al frontis muestra una ventana en forma de cruz latina, muy deteriorada por el interior. Debajo de ella una amplia grieta llega hasta el suelo.

El aparejo es cuidado en la base del ábside con sillares cuadrados o rectangulares. bien trabajados y alineados. No así en el resto con sillares de todos los tamaños, algunos muy grandes y sin desbastar. La cubierta es moderna a dos aguas.

La bóveda es de cañón y dos peldaños dan acceso al ábside que se abre a la nave mediante un doble arco en reducción.

En conjunto su aspecto es bien curioso.

Esta iglesia quedaba bajo las aguas del embalse de Rialb y fue trasladada más arriba. Este es el aspecto con el que ha quedado.

Bibliografia:

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edició, Barcelona, 1977), p. 226.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, pp. 277-278.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p.150.

ALBA DE TORMES. SAN JUAN

San Juan de Alba de Tormes

Situada en la plaza de la población, es un ejemplo del románico-mudéjar tan usual en algunas comarcas castellano-leonesas. Está dedicada a San Juan Bautista y a San Juan Evangelista.

De finales del siglo XII o principios del XIII, consta de tres naves y tres ábsides, de los cuales solo dos -el central semicircular y el sur poligonal- son visibles exteriormente pues el norte queda oculto por una vivienda que se adosó a la iglesia.

En el siglo XVIII se añadió el campanario, realizado mitad en piedra, mitad en ladrillo, se suprimió el pórtico románico y se le pusieron a la iglesia muchos añadidos barrocos  En 1957 se realizó una profunda restauración, eliminando los elementos barrocos para devolverle su aspecto medieval.

Los ábsides se levantan sobre un zócalo de piedra , que tiene encima una franja de ladrillo y sobre ella, a su vez, otra franja de piedra. Constan de dos pisos de arcos doblados (triplicados en el piso inferior del ábside sur) de medio punto. En los arcos del piso superior en el ábside central se abren vanos aspillerados de iluminación, solo visibles dos pues el otro queda en el interior de la casa adosada.

En el ábside sur los arcos exteriores reposan sobre columnas cuyas basas y capiteles son de piedra. Los capiteles muestran algunos motivos muy sencillos

que alternan con otros con representaciones animalísticas.

El actual pórtico es fruto de la restauración de 1957

En su entrada -al este- se colocaron dos capiteles románicos con monstruos a los que salen tijas vegetales de la boca.

El interior sorprende por su amplitud. Esta sensación se debe a que eliminaron los arcos formeros de separación entre las naves en el siglo XV y unos grandes arcos escarzanos perpendiculares al eje de la iglesia los sustituyeron y son los que soportan la actual cubierta de madera.

La cabecera conserva su estructura románica, si bien la bóveda del presbiterio en el ábside central fue sustituida por una cúpula sobre pechinas. Además los muros de este ábside han sido parcialmente revocados.

En los ábsides laterales se ha respetado más el original y lucen su románico de ladrillo tanto en el largo tramo presbiterial con su bóveda de cañón, sostenida por un arco fajón, como en la bóveda de cuarto de esfera que lo cierra. Las columnas que sostienen los arcos fajones y los arcos triunfales de acceso al ábside son de ladrillo, pero como en el exterior con las basas y capiteles en piedra. El fondo está decorado con frisos de esquinillas y arquerías en ladrillo

Ábside norte

Ábside sur

Entre un rico contenido artístico de épocas diversas destaca en esta iglesia el maravilloso apostolado tardorrománico que rodea el altar mayor. probablemente formaba parte de una portada desaparecido.

Jesús centra la escena rodeado por los doce apóstoles, entre los cuales San Pablo sustituye a Judas, sentados en tronos. Muchas de las imágenes conservan buena parte de su policromía. Pese a su hieratismo, vestuario y peinados nos acercan ya al gótico.

Jesús en el centro sobresale de los demás por su altura, quedando clara la jerarquización. En la mano derecha porta un báculo en forma de tau y en la izquierda un curioso cetro con una flor de lis.

Entre los apóstoles se identifican claramente San Pedro con la llave.

San Juan, imberbe, aunque se le pintó con posterioridad una barba.

Santiago el Mayor con su manto decorado con vieiras.

Y San Pablo identificado por una pronunciada calvicie y portando un filacterio en vez del libro que llevan todos los demás.

Adosada al muro sur del presbiterio hay una imagen e la Virgen con el Niño, que se considera formaba parte del mismo grupo que el apostolado. Es la única con Cristo que va calzada y su trono es similar al de San Pablo y distinto a los demás.

Virgen

 

Quizás estas dos figuras ocupaban otra posición o estaban en otro lugar. Aquí se pueden ver los tronos de ambas.

En el muro septentrional hay un deteriorado Calvario con Cristo, la Virgen y San Juan, de madera policromada del siglo XIII, que se halló emparedado en la iglesia de Santiago. 

De la iglesia de San Miguel, que se derrumbó en 1977,  proceden dos imágenes de santos que también se hallaron emparedadas en los muros. Una de ellas es fechable en el siglo XII.

La otra ya es plenamente gótica.

La pila bautismal de granito es notoriamente antigua, probablemente medieval, aunque resulta difícil fecharla con más precisión.

Presidiendo la capilla del ábside sur está la muy curiosa y simpática escultura en piedra de la Virgen de la Guía, gótica del siglo XV, procedente de la desaparecida ermita del mismo nombre, derribada a principios del siglo XX.

En el ábside norte está instalada la capilla del Santísimo en la que se admira la gran talla del denominado Cristo de las Batallas, del siglo XIV.

El templo es un auténtico museo con obras -además de las ya citadas- procedentes de diversas iglesias de Alba de Tormes de épocas renacentista y barroca.

Finalizo con el retablo Mayor, obra realizada por Luís González en 1742, que ocupaba anteriormente el ábside central y actualmente ha sido trasladado a los pies de la iglesia.

Esta iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en 1993.

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