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Sant Jaume de Sant Cristòfol

El pueblo de Sant Cristòfol está completamente deshabitado desde hace años. Tal vez el mejor camino sea por una pista que sale a la izquierda, pasado Molí Nou. También se puede ir pasando por el Mas Perdiguers, hasta donde en 1994 se asfaltó el camino.

La iglesia de Sant Jaume es una construcción bastante modificada y en estado ruinoso como los restantes edificios del pueblo. En el muro norte tiene adosada una casa. El muro sur está rodeado por el cementerio, cuya puerta está totalmente escondida e impracticable por la vegetación. En este muro hay dos ventanas de arco de medio punto doveladas, típicamente románicas, y quedan parte de las lesenas que debieron decorar todo el edificio.

El aparejo es de sillares sin pulimentar, pero colocados formando hiladas. La cabecera original -trilobulada la consideran en Catalunya Romànica- ha desaparecido, en su lugar se ven al exterior unos muros de piedras pulimentadas con un arco central bajo un dintel de madera, que tiene encima una ventana rectangular, y dos hornacinas, una a cada lado; la vegetación oculta toda la parte superior y el enlace con los muros laterales.

La puerta es de arco de medio punto dovelado, que arranca de una imposta; en la jamba de la izquierda una piedra está grabada con una especie de árbol, en la de la derecha otra parece tener grabado un dos. En el lado izquierdo de la puerta hay un arco dovelado rellenado con piedras.

La puerta original ha estado sustituida por una metálica. Para entrar en la iglesia hace falta bajar dos escalones.

En el interior, un tabique tras el altar cierra la nave. Esta se cubre con bóveda de cañón medio hundida. En la entrada hay un coro y la escalera que sube al mismo, también medio hundidos. Adosados a la escalera hay un “recipiente”, medio de obra y medio de madera, con tapa, similar al que hay en la cercana iglesia de Sant Martí de Puig, y una rústica pila. Todo el interior está enyesado. En el muro norte un pequeño altar muestra la fecha de 1839, que debe corresponder al enyesado y las últimas modificaciones. Hay también una capilla  vaciada en el muro sur, y sendos ábsides vaciados a ambos lados de la zona del presbiterio: el del mur norte es apuntado y tiene dos ménsulas que salen del fondo,

y el del mur sur es de arco de medio punto. Este último tiene encima una ventana rectangular. En 1990 solo quedaba un fragmento del campanario -originalmente de espadaña de dos ojos-, que a principios de los años ochenta del siglo pasado aún estaba entero, y en 1995 ya había caído por completo con la parte superior de la fachada.

En 1998 se restauró el tejado se limpió la maleza que cubría buena parte de los muros.

Parece que la advocación original era Sant Cristòfol, de ser así esta seria la iglesia del monasterio de Sant Cristòfol “que est in valle Taravallensi”, citada en el acta de consagración de Santa Cecilia d’Elins, y que Vidal-Vilaseca sitúan en el castillo de Salinoves.

Entre los restos de las casas hay un curioso depósito excavado en la roca de notable tamaño.

Solo una casa al sudoeste, de todo el pueblo, conserva las paredes y la cubierta íntegras.

 

Bibliografia:

BARAUT I OBIOLS, Cebrià: Les actes de consagracions d’esglésies del bisbat d’Urgell (segles IX-XII), “Urgellia” (la Seu d’Urgell), vol. I, 1978, p. 151-154.

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edición, Barcelona, 1977), p. 228.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, p. 291-294.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p.148.

VIDAL-VILASECA: El romànic de la Noguera, Barcelona, 1984, p. 444-448.

Santa Anna de La Fabregada

Hay que seguir la pista que va hacia el norte desde la piscifactoría de Molí Nou siguiendo por la orilla derecha del Rialb hasta que se acaba el asfalto. Allí una pista en subida a la izquierda señalizada Edra  se aleja del río, siguiendo el barranco de La Fabregada, y en dos kilómetros de fuerte subida, difíciles para un automóvil normal, conduce  a la  capilla y algo más arriba a la casa de La Fabregada. Se puede llegar también por una mala pista que sale cerca del puerto de Comiols.

Pequeña capilla románica de época tardía.

El muro del evangelio y el frontis queden ocultos en su zona inferior por un campo, actualmente allanado a un nivel bastante más alto que la iglesia.

Es de una nave encabezada por un ábside semicircular.

La nave se cubre con bóveda de cañón, sostenida por dos arcos fajones, el más cercano a la cabecera algo apuntado. Los dos arrancan de pilastras sin base diferenciada. Un arco en gradación da paso al ábside. Hay un pequeño nicho cuadrangular en el muro de la epístola, cercano a los pies, y otro similar en el mismo muro en la pilastra del arco preabsidal.

El suelo está enlosado y todo el interior enyesado.

La puerta, en el muro de la epístola, es dovelada, sobre una sencilla imposta. Las dovelas quedan enmarcadas exteriormente por un semicírculo de pequeñas losas colocadas en vertical.

En el frontis hay una ventana en forma de cruz latina.

En el muro de la epístola otras dos ventanas, formada por pequeñas dovelas y tapiada la más cercana a los pies, y más rústica la próxima a la cabecera. Les ventanas abiertas permiten la entrada de golondrinas que anidan en el interior de la iglesia.

El fragmento de muro de la epístola entre el ábside y la puerta queda cerrado por una pared muy rústica, que forma un recinto cuadrado, accesible por una puerta a poniente, donde debió haber estado el cementerio. Actualmente todo este espacio está lleno de zarzas y maleza.

El aparejo es de sillares irregulares formando hiladas. Exteriormente está toda cubierta con losas.

En Catalunya Romànica la fechan en el siglo XI,  a pesar de no mostrar el más mínimo vestigio de decoración lombarda. El extraordinario parecido de esta iglesia con la cercana de Sant Ponç de Martimà, que sí muestra en el ábside restos de dicha decoración, podría inclinarnos hacia esa datación.

Algo más arriba de la capilla se halla el mas de La Fabregada, aún habitado en 1991 y ya abandonado en 1994. A pesar de eso, la iglesia se conserva en buen estado, adornada y arreglada.

 

Bibliografia:

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edición, Barcelona, 1977), p. 224.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, p. 300.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p.135.

VIDAL-VILASECA: El romànic de la Noguera, Barcelona, 1984, p. 587-588.

El Castellot de la Serra

En un pequeño montículo, tras unos campos de cultivo, a la izquierda de la carretera de Ponts a Folquer, una vez pasada la masía de La Serra.

El castillo se extendía en un tozal alargado en dirección norte-sur. La zona superior es más accesible por el noroeste. La parte amurallada cierra en un rectángulo la parte sur del tozal.

Quedan fragmentos de muros, el más largo y mejor conservado al este, cara  a la carretera, con siete u ocho hiladas de sillares de buen tamaño y bien alineados.

Al otro lado del cerro los fragmentos conservados son más altos y quedan restos visibles entre la vegetación, sobre todo en los ángulos.

Por la superficie se puede ver abundante material cerámico, mucho fácilmente identificable como medieval.

El lugar es conocido tradicionalmente por los habitantes de La Serra como “el Castellot”. Está situado enfrente del tozal de Montmagastre con el que mantiene una excelente comunicación visual.

Son tan solo unas ruinas y que, pese a que su acceso no es difícil, no parecen haber llamado mucho la atención hasta ahora. De todos modos, no hay duda de que estamos ante un castillo altomedieval. Por eso es sorprendente que en ningún lugar se hable de él y no tengamos ningún tipo de documentación. Pudiera ser que algunos documentos que se cree hacen referencia al castillo de Torreblanca (conocido popularmente también como “Castellot”).

También es posible la relación de esta construcción, muy cercana a Bellfort,  con la encomienda hospitalera de San Salvador de Isot.

Sant Miquel de Montmgastre

A Montmagastre se va por una desvío a la izquierda de la carretera de Artesa de Segre a Tremp, pasado Vall-llebrera y antes de llegar a Montargull. Desde la carretera hay casi seis kilómetros, asfaltados desde 1992, hasta la pequeña agrupación de casas y granjas que constituye el núcleo del actual Montamagastre. La iglesia y el castillo están en el tozal que domina el pueblo, lugar visible desde muy largas distancias. Se ha de subir a pie campo a traviesa atravesando yermos, cultivos y, más arriba, las ruinas del antiguo pueblo. La subida no es larga, pero si dura debido a que no hay apenas rastro de camino.

La iglesia es de origen románico, citada en 1011.

De la obra primitiva se conservan el ábside y la cripta, inaccesible cuando estuve. El ábside está decorado con arcuaciones y columnas con pequeños capiteles lisos, que sustituyen a las típicas lesenas. Tiene una ventana con arco de medio punto formado con pequeñas dovelas.

Su interior está medio tapado por un tabique.

La bóveda de la nave, apuntada en la parte que se conserva, está mayoritariamente hundida.

Toda la parte occidental de la iglesia es fruto de una reforma del siglo XVII. Se nota perfectamente el lugar de unión entre ambas épocas constructivas.

La portada actual en el muro sur muestra en la clave la fecha de 1643.

De esa reforma deben ser también dos capillas que hay abiertas en el muro norte. La bóveda de esta zona se ha hundido y parte del campanario, de la misma época, también.

La maleza se va apoderando de todo el interior.

El aparejo de la parte original es de sillarejo bien alineado.

En la parte moderna es de sillares, muchos de ellos trabajados con la bujarda.

En 1085 constaba esta iglesia como abadía canonical. Luego pasó a ser un priorato dependiente de Áger. En los siglos XIV y XV empezó a decaer y fue suprimido e integrado por completo a Áger.

Los restos del castillo se sitúan unos cien metros a levante de la iglesia.

De él queda la base de una torre, construida con grandes sillares rectangulares bien alineados

y la cisterna con parte de la bóveda que la cubría.

Algunos amontonamientos de piedras en la parte más alta del tozal, en las cercanías de donde está el hito del vértice geodésico, puede que sean también restos del castillo.

El castillo parece que es de origen árabe (documentado en 926), si bien ja era reconquistado a principios del siglo XI. Debió tener gran importancia a causa de su privilegiada situación, ya que este punto es visible desde lugares muy alejados en todas direcciones. Fue centro de la baronía del mismo nombre. Fue derruido por Pedro el Grande a finales del siglo XIII. En 1413 Fernando de Antequera lo cedió a Ramón de Bagés.

En el Museo de Artesa se conservaban (1994) unas yeserías procedentes de aquí de más que probable origen islámico.

Bibliografia:

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edición, Barcelona, 1977), p. 225.

BURON, Vicenç:  Castells romànics catalans. Guia, Ediciones Mancús, Barcelona, 1989, p. 177.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, p. 184-189.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p. 43.

VIDAL-VILASECA: El romànic de la Noguera, Barcelona, 1984, p. 421-424.

VILLANUEVA, Jaime: Memorias cronológicas de los Condes de Urgel. Transcripción y notas de Cristián Cortés, ed. Romeu, Balaguer, 1976, pàg. 270.

 

Santa Eulàlia de Pomanyons.

Siguiendo la pista que desde Gualter se dirigía a la piscifactoria de Molí Nou, a los cinco kilómetros se encuentra la iglesia, a la izquierda de la pista.

Es una pequeña iglesia de una nave precedida por un ábside semicircular. El ábside está sobrealzado hasta alcanzar la altura de la nave y situado sobre una roca. En el centro tiene una ventana de doble derrame.

La portada está en el muro de la epístola y muy desfigurada, habiendo desaparecido las dovelas. La cierra una puerta metálica y de un horrible color azulado. Por el interior es de medio punto. Se accede a ella mediante unos rústicos escalones.

Al frontis muestra una ventana en forma de cruz latina, muy deteriorada por el interior. Debajo de ella una amplia grieta llega hasta el suelo.

El aparejo es cuidado en la base del ábside con sillares cuadrados o rectangulares. bien trabajados y alineados. No así en el resto con sillares de todos los tamaños, algunos muy grandes y sin desbastar. La cubierta es moderna a dos aguas.

La bóveda es de cañón y dos peldaños dan acceso al ábside que se abre a la nave mediante un doble arco en reducción.

En conjunto su aspecto es bien curioso.

Esta iglesia quedaba bajo las aguas del embalse de Rialb y fue trasladada más arriba. Este es el aspecto con el que ha quedado.

Bibliografia:

BURON, Vicenç: Esglésies romàniques catalanes. Guia, Artestudi edicions, Barcelona, 1980 (1ª edició, Barcelona, 1977), p. 226.

Catalunya Romànica, vol. XVII, la Noguera, Barcelona, 1994, pp. 277-278.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Maria: Inventari d’esglésies, vol. 12, Noguera, Arxiu Gavín, Valldoreix, 1982, p.150.

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