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ESCOCIA

Salida de Barbastro el día 13 de julio de 2013 en dirección al aeropuerto de Barcelona. Breves paradas en Binefar y Lérida para recoger algunos de los viajeros. Aún se añadieron otros en Barcelona. Con puntualidad partimos hacia Edimburgo donde al llegar nos dirigimos al hotel inmediatamente.

Edimburgo. Llegada al hotel
Edimburgo. Llegada al hotel

Dejamos inmediatamente nuestras pertenencias, tras comprobar el calor que hacía en las habitaciones, y nos dirigimos  a realizar una visita panorámica de las principales plazas y avenidas de la ciudad.

Edimburgo
Edimburgo
08. Edimburgo
Edimburgo
10. Edimburgo
Edimburgo

El autobús nos dejó en la Milla Real, centro de encuentro de nativos y turistas de la ciudad.

Edimburgo. Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Muchos edificios de relieve aparecen a lo largo de la calle.

Edimburgo. Royal Mile. Antiguo Parlamento
Edimburgo. Royal Mile. Antiguo Parlamento
Edimburgo. Royal Mile. Catedral de St. Gilles
Edimburgo. Royal Mile. Catedral de St. Gilles

Entre ellos alguna iglesia destinada a otros usos con sus salas de exposiciones y cafetería, caso frecuente en Escocia.

35. Edimburgo. Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Y encantadores patios interiores.

Edimburgo. Royal Mile. Patio interior
Edimburgo. Royal Mile. Patio interior

Así como edificios viistables de épocas pasadas.

Los gaiteros en Escocia pueden aparecer en cualquier lugar.

Edimburgo. Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Pensadores escoceses universales como el empirista D. Hume y el padre de la economía moderna A. Smith, aunque éste último no edimburgués, son recordados en la Royal Mile.

Edimburgo. Monumento a D. Hume
Edimburgo. Monumento a D. Hume
Edimburgo. Monumento a A. Smith
Edimburgo. Monumento a A. Smith

Continuamos callejeando por esta espléndida ciudad, bajando hasta la calle Princes por pintorescas calles también animadas.

Edimburgo
Edimburgo

Ya junto a la calle Princes se halla la Galería Nacional, donde se encuentra la principal colección escultórica y pictórica de Escocia.

Edimburgo. Galería Nacional
Edimburgo. Galería Nacional

Los artistas a pie de calle abundan también en la zona, generalmente con alguna gaita aunque se trate de música muy actual.

Edimburgo
Edimburgo

La calle Princes ofrece magníficas vistas sobre la ciudad antigua, los jardines y el castillo.

Edimburgo. La ciudad antigua desde la calle Princes
Edimburgo. La ciudad antigua desde la calle Princes
Edimburgo. Jardines
Edimburgo. Jardines
Edimburgo. El castillo desde Princes street
Edimburgo. El castillo desde Princes street

Destaca en la calle Princes el monumento a W. Scott, el escritor historicista que tanto divulgó, con más o menos fidelidad, la Escocia de las tierras Altas y de los clanes, y hoy día omnipresente en los billetes escoceses.

Edimburgo. Monumento a W. Scott
Edimburgo. Monumento a W. Scott

El regreso al hotel fue un agradable paseo al estar situado no lejano al centro.

El segundo día estuvo íntegramente dedicado a la visita de la ciudad de Edimburgo.

Lo inciamos en el palacio de  Holyroodhouse, residencia de los monarcas británicos cuando van a Edimburgo.

Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse

A la entrada ya aparece un blasón con los principales símbolos escoceses: bandera con la cruz de San Andrés, unicornio, león rampante y flor de cardo.

Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse

Son de interés el patio y los jardines, desde donde se puede apreciar como la mayor parte del edificio es reconstruida en época reciente.

Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse

De todos modos, aún queda parte de la zona que fue habitada por María Estuardo.

Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse

Se visita también buena parte del interior.

Edimburgo Palacio de Holiroodhouse
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse

Lo que particularmente encontré más interesante son los restos de la abadía, con esas arquerías que tanto me recuerdan a San Juan de Duero.

Edimburgo Palacio de Holiroodhouse. Abadía
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse. Abadía
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse. Abadía
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse. Abadía
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse. Abadía
Edimburgo Palacio de Holiroodhouse. Abadía

Enfrente del palacio se halla el actual edificio del Parlamento escocés, obra del arquitecto Enric Miralles. Discutida y discutible como tantas obras arquitectónicas actuales situadas junto a construcciones con siglos de historia detrás.

Parlamento de Escocia
Parlamento de Escocia

Del palacio nos dirigimos hacia el castillo. Para llegar a él hay que pasar por la Royal Mile.

Edimburgo.  Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Los artistas callejeros están a todas horas presentes. Entre ellos nos tropezamos con el hombre invisible.

Edimburgo.  Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Se accede al castillo al final de la Royal Mile.

Edimburgo. acceso al castillo
Edimburgo. acceso al castillo

Desde el interior del castillo son más impactantes las vistas que la propia construcción.

Edimburgo desde el castillo
Edimburgo desde el castillo
80. Edimburgo. Castillo
Edimburgo desde el castillo

Pero también hay puntos de interés como la capilla de Santa Margarita.

Edimburgo. Castillo. Santa Margarita
Edimburgo. Castillo. Santa Margarita

Lástima que la gran afluencia de público no permitiese delitarse demasiado con esta pequeña joya.

Edimburgo. Castillo. Santa Margarita
Edimburgo. Castillo. Santa Margarita

Hay sitio en el castillo hasta para un cementerio de los perros de los soldados.

Edimburgo. Castillo. Cementerio de los perros de los soldados
Edimburgo. Castillo. Cementerio de los perros de los soldados

El aspecto del castillo es más imponente y majestuoso desde abajo.

Edimburgo. Castillo
Edimburgo. Castillo

No suelo prestar demasiada atención a los lugares donde comemos durante los viajes, pero esta vez el local tenía su interés. Ghillie-Dhu es un bar-pub, restaurante-auditorio, situado en un antiguo edificio religioso.

Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
124. Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
125. Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
126. Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu
Edimburgo Restaurante Ghillie-Dhu

Tras la comida, de nuevo a la Royal Mile, ahora para visitar los subterráneos correspondientes a los antiguos callejones, superpuestos unos a otros que configuraban la ciudad, hoy situados bajo el Ayuntamiento.

Edimburgo. Acceso a Mary King's Closed
Edimburgo. Acceso a Mary King’s Closed
Edimburgo. Mary King's Closed
Edimburgo. Mary King’s Closed
Edimburgo. Acceso a Mary King’s Closed

A la salida, nosotros nos dimos otra vuelta por la Royal Mile.

Edimburgo. Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

El edificio del Ayuntamiento es uno de los puntos de interés y lugar oportuno para descansar un rato en la plaza sombreada.

Edimburgo. Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Más abajo se halla la casa de Jhon Knox, considerado el padre del presbiterianismo y de la Reforma protestante en Escocia.

Edimburgo. Royal Mile. Casa de Jhon Knox
Edimburgo. Royal Mile. Casa de Jhon Knox

Donde terminaba la ciudad un pub de nombre sugerente.

Edimburgo. Royal Mile
Edimburgo. Royal Mile

Descendimos luego hacia la parte baja de la ciudad desembocando en el Archivo Nacional

Edimburgo. Archivo Nacional
Edimburgo. Archivo Nacional

Desde allí seguimos descendiendo por Leith Street desde donde hay buenas vistas sobre Calton Hill.

Edimburgo. Leith Street
Edimburgo. Leith Street
Edimburgo. Calton Hill
Edimburgo. Calton Hill

Antes de regresar nos paramos en la catedral católica de Santa María.

Edimburgo. Catedral de Santa María
Edimburgo. Catedral de Santa María
144. Edimburgo. Catedral de Santa María
Edimburgo. Catedral de Santa María

Proseguimos el paseo por la ciudad nueva.

Edimburgo. Plaza San Andrés
Edimburgo. Plaza San Andrés

Pasamos por la iglesia de San Andrés y San Jorge. En ella las malas lenguas atribuyen sus formas redondeadas a no dejar rincones para esconderse a la hora de la colecta a los siempre ahorradores escoceses.

Edimburgo. San Andrés y San Jorge
Edimburgo. San Andrés y San Jorge

Los jardines bajo Princes Street estaban llenos aprovechando el domingo y el tiempo auténticamente veraniego y caluroso para lo que están acostumbrados en Escocia.

Edimburgo. Jardines bajo Princes street
Edimburgo. Jardines bajo Princes street

Retornamos al caluroso hotel atravesando animadas calles, en las que se ofrecía al paseante todo tipo de productos, incluidas paellas con aspecto de mortero para la construcción.

Edimburgo. Al fondo, Princes street
Edimburgo. Al fondo, Princes street y el castillo

El lunes emprendimos la ruta hacia el norte, hacia las «highlands», poco pobladas, con increibles paisajes y de duro clima.

La primera parada fue en el pueblecito de Pitlockry.

Pitlockry
Pitlockry
158. Pitlockry
Pitlockry

Los paisajes verdes se iban sucediendo hasta llegar a Fort Williams.

De Pitlockry a Fort Williams
De Pitlockry a Fort Williams

Rebaños de ovejas daban vida a los campos.

166. De Pitlockry a Fort Williams

En Fort Williams nos detuvimos a comer.

Fort Williams
Fort Williams. Lago Linnhe
172. Fort Williams
Fort Williams
175. Fort Williams
Fort Williams

Por la tarde, en dirección norte, los colores seguían ofreciendo todas las gamas del verde.

Hacia Fort Augusta
Hacia Fort Augusta

Sólo pequeños caseríos y alguna destilería de whisky rompían la monotonía.

Destilería Ben Nevis
Destilería Ben Nevis

Una breve parada en Fort Augusta nos permitió contemplar el paso de pequeñas naves por las esclusas del canal Caledonia antes de llegar al Lago Ness.

Fort Augusta
Fort Augusta
180. Fort Augusta
Fort Augusta

Como en cualquier lugar con afluencia turística, algún gaitero.

183. Fort Augusta
Fort Augusta
186. Fort Augusta
Fort Augusta. Río Oich

El castillo de Urquart es la antesala de la travesía naútica por el lago Ness. Es un castillo que no ha sufrido las reconstrucciones de muchos otros castillos escoceses y conserva todo su sabor.

Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart
199. Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart
211. Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart
214. Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart

Inevitable, como siempre, el gaitero con el «kilt».

Castillo de Urquhart
Castillo de Urquhart

En el embarcadero del castillo tomamos la nave para recoorer el Lago Ness. La tarde era soleada. Quizás por eso Nessie no apareció: le deben ir mejor los días de abundante niebla, mayoritarios en la zona.

De todos modos, el lugar respira inquietud y misterio.

Alejándonos del castillo de Urquhart
Lago Ness. Alejándonos del castillo de Urquhart
224. Lago Ness
Lago Ness
226. Lago Ness
Lago Ness

Descendidos del barco en el hotel Clansman.

Centro comercial y hotel Clansman
Centro comercial y hotel Clansman

 Tras un rato dedicado a las compras de recuerdos del bichito del lago y reincorporados al autocar, continuamos hacia Inverness, presidida por su reconstruido castillo.

Inverness. Castillo
Inverness. Castillo

Era temprano, pero ya habían cerrado muchas tiendas y como en cualquier otra ciudad escocesa poca vida se veía por las calles.

Inverness
Inverness

La catedral también estaba cerrada.

Inverness. Catedral
Inverness. Catedral

Subimos al castillo desde donde se contemplan bellas vistas.

Inverness. Desde el castillo
Inverness. Desde el castillo

Pernoctar lo hicimos en Aviemore, estación invernal, muy frecuentada en época de esquí, pero cerca de ninguna parte en verano.

Nos alojamos en un hotel ya con años, sin embargo las vistas desde las habitaciones eran magníficas.

Aviemore. Hotel
Aviemore. Hotel
Aviemore. Desde la habitación
Aviemore. Desde la habitación

Compañeros habituales en los jardines del hotel y alrededores son los conejos.

Aviemore. Jardines del hotel
Aviemore. Jardines del hotel

El siguiente día a madrugar y hacia las Tierras Altas por las nada anchas ni fáciles carreteras escocesas.

De Aviemore hacia las Tierras Altas
De Aviemore hacia las Tierras Altas

La primera parada fue para ver la cascada de Measach en un paraje exhuberante.

252. Cascada de Measach
Cascada de Measach
256. Cascada de Measach
Cascada de Measach

Los paisajes seguían verdes.

Siguiendo hacia las Tierras Altas
Siguiendo hacia las Tierras Altas
265. Siguiendo hacia las Tierras Altas
Siguiendo hacia las Tierras Altas

Otro alto en el camino en Little Loch Broom.

Little Loch Broom
Little Loch Broom
Little Loch Broom
Little Loch Broom

Más montes y bosques junto al mar del Norte.

Siguiendo hacia las Tierras Altas
Siguiendo hacia las Tierras Altas
278. Siguiendo hacia las Tierras Altas
Siguiendo hacia las Tierras Altas

Finalmente llegamos a Inverewe Garden, jardines con plantas de climas más cálidos que los propios de Escocia.

Inverewe Garden
Inverewe Garden
288. Inverewe Garden
Inverewe Garden
289. Inverewe Garden
Inverewe Garden
299. Inverewe Garden
Inverewe Garden
302. Inverewe Garden
Inverewe Garden

Comimos en una posada campestre en Gairloch, cerca de Inwerebe Garden.

305. Gairloch
Gairloch
306. Gairloch
Gairloch

Por la tarde regresamos a Aviemore, con breve parada en Loch Maree.

Loch Maree
Loch Maree

Y otra más larga en el castillo de Cawdor, que es conocido como castillo de Macbeth, pese a ser de construcción muy posterior a los hechos narrados en la obra. De todos modos, en la tranquilidad de sus jardines se puede reflexionar y recordar al protagonista: la vida no es más que una sombra que pasa, deteriorado histrión que se oscurece y se impacienta el tiempo que le toca estar en el tablado y de quien luego nada se sabe; es un cuento que dice un idiota, lleno de ruido y de furia, pero falto de toda lógica.

Castillo de Cawdor
Castillo de Cawdor
318. Castillo de Cawdor
Castillo de Cawdor
Castillo de Cawdor. Jardines
Castillo de Cawdor. Jardines
316. Castillo de Cawdor
Castillo de Cawdor. Jardines

Para acabar de dar emoción al día nos perdimos por una camino estrechísimo, con paso muy justo para un solo vehículo. Cuando parecía que el camino ya no podía empeorar más apareció un puente aún más estrecho cuyo cruce no era apto para cardíacos. Como bien está lo que bien acaba, al fin llegamos a una carretera más amplia que acabó conduciéndonos a nuestro destino. La experiencia nos aportó parajes formidables y contemplación de faisanes y ardillas.

El miércoles de nuevo hacia las Tierras Altas. Bosques, lagos y niebla.

En dirección a la isla de Sky
En dirección a la isla de Skye
324. En dirección a la isla de Sky
En dirección a la isla de Skye

Antes de llegar a la isla de Skye opparada obligada en el fotografiadísimo y muy utilizado cinematográficamente (Los Inmortales, Braveheart, …) castillo de Eilean Donan.

Si en algún momento del viaje fue deseable la típica bruma de estos lares, fue aquí. El espectáculo del castillo y su ubicación es único.

Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
351. Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
339. Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
340. Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
353. Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
354. Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan
358. Castillo de Eilean Donan
Castillo de Eilean Donan

Entramos en la isla de Skye a través del puente construido en 1995 y proseguimos bordeando la isla y empapándonos de increibles paisajes.

Isla de Skye
Isla de Skye

Alcanzamos finalmente los acantilados de Kilt Rock. El viento era fuerte lo que en vez de ser un inconveniente es algo positivo. El viernto al pasar por entre los barrotes de la barandilla protectora nos obsequia con una pieza musical maravillosa. ¡Sorprendente e insólito!

Isla de Sky. Acantilados de Kilt Rock
Isla de Sky. Acantilados de Kilt Rock
366. Isla de Sky. Acantilados de Kilt Rock
Isla de Sky. Acantilados de Kilt Rock

Regresando hacia el sur paramos a comer en la pintoresca población de Portree, que ya habíamos atravesado por la mañana.

Isla de Sky. Portree
Isla de Sky. Portree
Isla de Sky. Portree
Isla de Sky. Portree

Después en dirección a Armadale, siempre entre verdor y agua abundantes.

Isla de Sky
Isla de Sky

En Armadale a embarcar el autocar (y nosotros) en el ferry hasta Mallaig.

Isla de Sky. Armadale. estación del ferry
Isla de Sky. Armadale. Estación del ferry
377. Ferry de Armadale a Mallaig
Isla de Sky. Armadale. El ferry a punto de partir

En Mallaig continuamos por carretera para contemplar el viaducto que atraviesa el tren a vapor de Mallaig a Fort Williams, famoso por aparecer en las películas de Harry Potter.

Glenfinnan Viaduct (Puente Harry Potter)
Glenfinnan Viaduct (Puente Harry Potter)
384. Glenfinnan Viaduct (Puente Harry Potter)
Glenfinnan Viaduct (Puente Harry Potter)

Cerca de donde paramos está el monumento al príncipe Carlos Eduardo Estuardo, el último de los Estuardo que intentó tomar la corona apoyado por numerosos escoceses de las Tierras Altas.

Glenfinnan. Monumento al príncipe Carlos Eduardo Estuardo
Glenfinnan. Monumento al príncipe Carlos Eduardo Estuardo

En Fort Williams nos alojamos en un hotel, que bien podía ser escenario para una terrorífica novela gótica, por su aspecto y sobre todo por sus fantasmagóricos ruidos nocturnos. No habría viaje a Escocia completo sin un alojamiento de esa índole.

Fort Williams. Hotel
Fort Williams. Hotel

El jueves tocaba la isla de Mull. en Oban embarcábamos de buena mañana hacia la isla.

Ferry Oban-Craignure
Oban. Embarcadero del ferry

Desde tierra o desde el agua, paisaje y paisaje.

Ferry Oban-Craignure
Ferry Oban-Craignure

De la isla de Mull recorrimos la carretera que la bordea por el norte. Particularmente tenía un interés especial por visitar el sur con la isla de Iona y su  monasterio de San Columbano, así como la isla de Staffa. ¡Otra vez será! ¡Habrá que volver!

Isla de Mull
Isla de Mull
396. Isla de Mull
Isla de Mull

La llegada a Tobermory tuvo también su emoción. El autocar recorrió toda la estrechita calle que bordea el mar hasta el final: el agua. Aunque parezca increible, ahí consiguió dar la vuelta.

Tobermory. Directos al agua
Tobermory. Directos al agua

Tobermory es un pequeño pueblo turístico de barquitos y casitas de colores.

Tobermory
Tobermory
405. Tobermory
Tobermory
407. Tobermory
Tobermory
409. Tobermory
Tobermory

Se celebraban en Tobermory los Juegos de las Tierras altas, competiciones muy populares que se desarrollan en toda la zona durante el verano. Es normal esos días ver a competidores o también a espectadores vistiendo el tradicional «kilt».

Asistentes a los Juegos de las Tierras Altas
Asistentes a los Juegos de las Tierras Altas

Por la tarde una de las visitas obligatorias en Escocia: una destilería de whisky.

Tobermory. Destilería
Tobermory. Destilería

En la destilería, pequeña y familiar, la cata fue poco escocesa, más bien generosa y probamos  sus productos. Lo cierto es que no noté ningúna sensación maravillosa, pero como poco o nada entendido en la materia, mi opinión es completamente intrascendente.

Tobermory. Productos de la destilería
Tobermory. Productos de la destilería

Un último paseo por Tobermory y otra vez hacia el ferry.

Tobermory
Tobermory
Isla de Mull
Isla de Mull

Con aceptable tiempo valía la pena ir en cubierta.

Ferry de Isla de Mull a Oban
Ferry de Isla de Mull a Oban

Algún castillo misterioso asomaba entre la niebla.

422. Ferry de Isla de Mull a Oban
Ferry de Isla de Mull a Oban

Otros preferían recuperar fuerzas en lugares más cómodos. Por ejemplo, nuetro guía.

427. Ferry de Isla de Mull a Oban. El guía
Ferry de Isla de Mull a Oban

En Oban aún tuvimos tiempo para callejear por la población y el puerto.

Oban
Oban
430. Oban
Oban
431. Oban
Oban

Tras cenar, contemplamos una bella y lenta (como suele ser en esas latitudes) puesta de sol.

445. Oban. Puesta de sol
Oban
458. Oban. Puesta de sol
Oban

El día siguiente regreso ya hacia tierras más pobladas. Día espléndido y muchos lagos y colinas a lo largo del trayecto.

De Oban a Stirling
De Oban a Stirling
470. De Oban a Stirling
De Oban a Stirling

En una de las paradas pudimos contemplar con detenimiento a un toro peludo, llamado Hamish. Habíamos visto algún rebaño desde el autocar, pero no nos habíamos acercado a ninguno de ellos. Este ejemplar está habituadísimo a los turistas, que lo fotografían, lo acarician y le dan de comer. ¡Las fresas le encantan!

Kilmahog. Highland (toro peludo)
Kilmahog. Highland (toro peludo)
482. Kilmahog. Highland (toro peludo)
Kilmahog. Highland (toro peludo)

La visita importante fue el castillo de Stirling.

Stirling. Castillo
Stirling. Castillo
496. Stirling. Castillo
Stirling. Castillo
498. Stirling. Castillo
Stirling. Castillo
500. Stirling. Castillo
Stirling. Castillo
506. Stirling. Castillo
Stirling. Castillo
509. Stirling. Castillo
Stirling. Castillo

Junto al castillo se extiende un cementerio típicamente escocés en el cual destacan muchas cruces célticas.

Stirling. Cementerio junto al castillo
Stirling. Cementerio junto al castillo

También desde el castillo se divisa el monumento a William Wallace, héroe popular escocés cuya vida narra la película Braveheart, que en este lugar obtuvo una notable victoria sobre los ingleses.

Stirling. Monumento a W. Wallace desde el castillo
Stirling. Monumento a W. Wallace desde el castillo

Del castillo descendimos a la ciudad donde tuvimos algo de tiempo para dar un paseo por el centro.

Stirling
Stirling

En Stirling comimos en el hotel Golden Lion, construido nada menos que en 1786.

Stirling. Hotel Golden Lion
Stirling. Hotel Golden Lion

La última noche en Escocia la pasamos en Glasgow, donde llegamos pronto y tuvimos tiempo de recorrer las principales calles comerciales del centro antes de iniciar la visita guiada.

Glasgow
Glasgow
521. Glasgow
Glasgow

Unas galerías dedicadas exclusivamente a las joyas y diamantes (Argyll Arcade) son uno de los lugares más conocidos y exclusivos de la zona comercial.

522. Glasgow
Glasgow. Argyll Arcade
528. Glasgow
Glasgow
530. Glasgow
Glasgow

En George Square, la plaza mayor de Gllasgow, se halla el Ayuntamiento, cuya planta baja puede recorrerse libremente y desde donde puede contemplarse su monumental escalera.

Glasgow. Ayuntamiento
Glasgow. Ayuntamiento
537. Glasgow. Ayuntamiento
Glasgow. Ayuntamiento
540. Glasgow. Ayuntamiento
Glasgow. Ayuntamiento

Desde el Ayuntamiento cogimos el autocar para realizar una visita panorámica de la ciudad.

Paramos para ver la catedral presbiteriana. Yendo hacia ella pasamos por la que es considerada la casa más antigua de Glasgow, de la segunda mitad del siglo XV.

Glasgow. La casa más antigua
Glasgow. La casa más antigua

La catedral presbiteriana es la única de Escocia que se salvó de la destrucción durante las revueltas de la reforma del siglo XVI. El edificio y su cripta del siglo XIII son muy interesantes. ¡Lástima de la brevedad de la visita!

Glasgow. Catedral presbiteriana
Glasgow. Catedral presbiteriana
Glasgow. Catedral presbiteriana
Glasgow. Catedral presbiteriana
549. Glasgow. Catedral presbiteriana
Glasgow. Catedral presbiteriana
551. Glasgow. Catedral presbiteriana
Glasgow. Catedral presbiteriana

El cementerio sobre la colina cercana también hubiese merecido acercarnos a él, pero las prisas sólo nos permitieron contemplarlo de lejos.

Glasgow. Cementerio desde la catedral prebiteriana
Glasgow. Cementerio desde la catedral prebiteriana

Con el autocar recorrimos las principales avenidas de la ciudad hasta detenernos, aquí ya con más tiempo, en la Universidad, impresionante ejemplo de arquitectura victoriana.

Glasgow. Universidad
Glasgow. Universidad
557. Glasgow. Universidad
Glasgow. Universidad
558. Glasgow. Universidad
Glasgow. Universidad
560. Glasgow. Universidad
Glasgow. Universidad

Después de cenar, como la universidad y el parque  Kelvingrove  estaban muy cercanos al hotel, nos dimos un paseo por la zona.

Glasgow. Kelvingrove park
Glasgow. Kelvingrove park
571. Glasgow. Avda. de la Universidad
Glasgow. Avda. de la Universidad
574. Glasgow. Avda. de la Universidad
Glasgow. Avda. de la Universidad
575. Glasgow. Universidad
Glasgow. Universidad
Glasgow. Museo Kelvingrove por la noche
Glasgow. Museo Kelvingrove por la noche

Llegó el último día. Como aún teníamos tiempo antes de partir hacia el aeropuerto de Edimburgo quisimos acercarnos al museo  Kelvingrove. No abrían hasta las diez, casi la hora de irnos. Por consiguiente, otra visita pendiente, Ocupamos el tiempo dando una vuelta por los alrededores.

Glasgow. Museo Kelvingrove
Glasgow. Museo Kelvingrove
585. Glasgow
Glasgow
587. Glasgow
Glasgow
589. Glasgow
Glasgow

¡En marcha!. Y sin incidencias al aeropuerto.

Aeropuerto de Edimburgo
Aeropuerto de Edimburgo

Un poquito tarde salíamos de Edimburgo, pero sin más novedades aterrizamos en Barcelona donde ya nos esperaba el autocar para llevarnos a casa.

Todo lo bueno se acaba, pero también se agradece el regreso. Así podremos preparar otra salida.