SOPEIRA. SANTA JUSTA DE AULET

Santa Justa o San Clemente de Aulet

Pasados los túneles de Escales, poco antes de llegar a Aulet una corta pista a la derecha conduce a las ruinas de los edificios construidos para albergar a los trabajadores de la presa. La ermita está situada sobre el embalse, en el punto más alto. Las coordenadas UTM son 31 T 0313861 y 4689818.StaJusta2

Pequeña iglesia cubierta con bóveda de cañón y encabezada por un ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera.

Prácticamente sólo queda de la obra original el ábside y un corto tramo de la nave. El resto de la nave es un añadido posterior muy burdo.

En el ábside se ha vaciado parte del muro a cada lado posiblemente para ampliar el espacio para el culto. En el fondo muestra un nicho cuadrangular.

Interior del ábside

Interior del ábside

En la parte añadida se abre la puerta adintelada a poniente. Otra puerta, actualmente tabicada, de arco de medio punto se abría también en este tramo en la cara norte.

Cabecera y muro norte

Cabecera y muro norte

Quedan restos de muro en el lado sur más hacia poniente lo que hace suponer que la nave era mucho más larga. Fue acortada casi hasta el ábside y luego se levantó el tramo occidental actual.

El aparejo es de mampostería muy irregular ligado con barro y muestra restos del revocado que lo cubría. La cubierta es de tejas.

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Este edificio aparece como románico en muchas obras. Su orientación, la estructura interior del ábside y el encaje con la nave pueden sugerirlo, pero la rusticidad del aparejo hace pensar en una obra de época incierta construida según el modelo tradicional. La parte añadida a poniente es indudablemente mucho más reciente. El hecho de que Aulet ya aparezca citado en el siglo IX induce a dar antigüedad a este edificio.

Unos metros al noroeste de la iglesia, en la época de las obras hidroeléctricas, se levantó un campanario en forma de imán.

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Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 154-155.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 482.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 160-161.

SOPEIRA. SAN SERNI DE AULET

San Serni de Aulet

Sobre el cruce de la carretera al Valle de Arán y el desvío que va a Betesa y Santorens. Es accesible en cinco minutos por una senda medio perdida que sale de la carretera al Valle de Arán unos metros más allá del cruce indicado o también por una senda similar, que antes de llegar se transforma en camino, en el mismo tiempo. Desde la carretera a Betesa es visible entre la vegetación. Las coordenadas UTM son 31 T 0313022 y 4690276.

Iglesia de una nave encabezada por un extraño ábside semicircular.

Este ábside es ultrapasado y era introducido por un largo arco presbiterial, que se hundió juntamente con la bóveda del ábside, que era mayoritariamente de tosca.

Ábside. Interior

Resulta curioso que por el exterior sea plano por el centro y por el sur, dando la sensación de poligonal. Por el contrario la parte norte y el interior –de manera extraña en el muro sur- siguen la curvatura que les es propia. Creo que en época muy temprana el ábside y su bóveda se abrieron, desviándose la parte sur hacia el eje central de la iglesia. Al reconstruirse la bóveda se debieron reunir los fragmentos de muro que quedaban, reforzándose con mortero exteriormente, dando la actual sensación de lados de un polígono.

Ábside. Exterior

La parte occidental de la nave conserva su encaballada de madera sosteniendo las tejas revestida interiormente con yeso, aguantando milagrosamente la viga del eje central.

Interior hacia los pies

Los muros laterales de la nave muestran varias capas de revocado bajo el enyesado actual. Recorren los muros laterales sendos bancos de piedra adosados, casi cubiertos por los escombros.

Interior de la nave

Puerta a poniente de arco rebajado, que estaba protegida por una cubierta de madera, de la que sólo quedan hincadas en el muro las dos vigas que la sostenían. Por el interior el arco de la puerta es apuntado y cae perpendicularmente al sur y en curva por el norte.

La puerta de madera sostiene fragmentos de cemento y algún sillar que amenazan desplomarse cuando se abra. La entrada al interior es mucho más fácil por el lado norte del ábside, cuyos restos quedan a nivel del suelo exterior, ya que la iglesia se construyó con un importante desnivel estando al norte el terreno más elevado.

En el muro sur hay una ventana aspillerada, con forma cuadrada y derrame en el interior.

Todos los muros muestran restos de revocado, sobre todo los muros sur y oeste

El aparejo es de sillares escodados pero sin pulir. La cubierta es de tejas sobre el envigado.

Citada en 926 y varias veces más a lo largo del siglo X, quienes la han estudiado suelen remontar su origen a esa época. La existencia del amplio arco presbiterial acercaría la fecha. Creo que ambas hipótesis son compatibles: la iglesia dataría del siglo X, pero el primitivo hundimiento del ábside que he mencionado conduciría a una reconstrucción ya del siglo XI. El resto de la nave no creo que sea original, más bien fruto de alguna reforma de época indeterminada en la que se habrían aprovechado los sillares de la primera iglesia.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 155-157.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 481-482.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 162-163.

MONTAÑANA Y SOPEIRA

El sábado, día 20 de octubre, se celebró la VIII jornada de románico local, organizada por Amigos del Románico de Aragón.

Las inclemenencias meteorólogicas hicieron desistir a muchos de asistir. Los que acudimos tuvimos la suerte de disfrutar de un día muy agradable sin que la lluvia nos visitase en absoluto.

Nos encontramos a las diez a la entrada de Montañana  con Javier, el guía oficial de la localidad, a quien hay que agradecer su dedicación e interés.

Con breves paradas en la capilla de San Juan y el Ayuntamiento, y en el puente medieval, que cruza el barranco de San Juan, fuimos ascendiendo hasta las fortificaciones y Nuestra Señora de Baldós.

Capilla de San Juan

Ayuntamiento

Puente

Durante la subida otro alto en la casa que irá destinada a museo.

Dejamos a un lado la torre de la cárcel antes de la definitiva subida.

Torre de la Cárcel

En lo alto la recientemente restaurada Nuestra Señora de Baldós nos aguardaba con su espléndida portada.

Nuestra. Sra. de Baldós

La portada y sus posibles interpretaciones, en las que los conocimientos bíblicos van parejos a la riqueza imaginativa, nos entretuvieron largo rato.

Nuestra Señora de Baldós. Portada.

En el interior las pinturas góticas situadas a los pies del templo nos detuvieron también lo suficiente para que tuviésemos que acelerar un poco en la bajada para visitar San Juan.

Nuestra Señora de Baldós. Pinturas. Detalle

San Juan ha quedado muy bien, sobre todo para quienes recordamos como estaba hace unos años.

San Juan

Finalizada la visita a Montañana, fuimos raudos a los coches para dirigirnos a Sopeira donde nos esperaban en el restaurante de Casa Pase. La comida espléndida. Lugar pues altamente recomendable para cuantos vayan a visitar Santa María de Alaón.

La visita a Santa María de Alaón como siempre, más que satisfactoria para cualquier aficionado al románico. La compañía como guía de la profesora Gloria Francino, persona de esas que al estar enamoradas de su pueblo ponen aún más de relieve sus tesoros, nos acabó de hacer la visita aún más provechosa y placentera.

Nuestra Señora de Alaón

Nuestra Señora de Alaón. Interior

La visita a la cripta con sus inscripciones y los mosaicos del presbiterio -únicos en nuestra zona- merecieron largo rato nuestra atención.

Nuestra Señora de Alaón. Mosaicos del presbiterio.

Nuestra Señora de Alaón. Mosaicos del presbiterio

Para culminar la jornada nos dirigimos a Graus para escuchar la conferencia del presidente de AdR, Juan Antonio Olañeta, sobre el Crismón.

Y qué mejor para acabar que unas cañas antes de volver cada uno a su lugar de origen, excepto yo, que por esta vez acabé una salida en mi casa.