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NAVARRA – ÁLAVA

Esta vez decidimos asistir a la Asamblea anual de Amigos del Románico a celebrar en Vitoria alargando unos días el viaje para aprovechar más el tiempo por el camino. Emprendimos pues viaje el día 17 de abril.

La llegada al Alto de Santa Bárbara ya anunciaba cielos limpios y paisajes verdes tras la lluviosa primavera.

001. Bajando el puerto de Santa Bárbara

La primera parada fue el monasterio de Leyre. No por muy conocido menos interesante.

Monasterio de Leyre
Monasterio de Leyre

He perdido la cuenta de las veces que hemos estado en él, pero la entrada por la Porta Speciosa sigue siendo cada vez un descubrimiento.

Puerta Speciosa
Porta Speciosa

La nave románica con su bóveda gótica merecen una detenida visita, siempre que sea en días de escasa asistencia (a evitar meses veraniegos y fines de semana).

Interior de la iglesia
Interior de la iglesia

Hay que dar la vuelta para ver la cabecera compuesta de tres ábsides.

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Leyre. Cabecera

Bajo ella está la cripta, construida no como lugar de enterramiento sino para nivelar el terreno, de tres naves, pero con la central dividida en dos por un tabique.

012. Monasterio de Leyre. Cripta
Leyre. Cripta

Los capiteles quedan a muy baja altura. De decoración geométrica y floral son quizás lo más original de esta cripta.

Leyre. Capitel de la cripta
Leyre. Capitel de la cripta

La siguiente parada fue Pamplona donde pernoctamos un par de días.

Dedicamos la primera tarde a pasear por Pamplona. Imposible empezar en mejor lugar que la Plaza del Castillo.

Pamplona. Plaza del Castillo
Pamplona. Plaza del Castillo
mposible empezar en mejor lugar que la Plaza del Castillo.
Pamplona. Plaza del Castillo

Fueron desfilando ante nuestros ojos los lugares más emblemáticos de la ciudad en su casco antiguo, sin olvidar el recorrido del popular encierro.

Ayuntamiento
Pamplona. Ayuntamiento
San Saturnino
Pamplona. San Saturnino
 Pamplona. La Agrícola
Pamplona. La Agrícola
 Pamplona. San Nicolás
Pamplona. San Nicolás
Plaza de Toros
Plaza de Toros
Pamplona. Monumento al encierro
Pamplona. Monumento al encierro

Al día siguiente madrugamos para poder ver Santa María de Eunate con la luz de la mañana y con la menor gente posible. Ambas cosas se cumplieron. No había nadie y el día era radiante. En completa soledad pudimos observar el exterior del templo y darnos un buen paseo por los alrededores hasta la hora de apertura.

Santa María de Eunate
Santa María de Eunate

La magia de Eunate es bien conocida. Hasta a los más descreidos frente a fuerzas telúricas y poderes del Averno nos cautiva su misterio. Algo tiene de especial.

034. Eunate
Santa María de Eunate
Santa María de Eunate
Santa María de Eunate
Santa María de Eunate
Santa María de Eunate

El interior, siempre con zonas en penumbra, rezuma paz y calma.

Santa María de Eunate
Santa María de Eunate

Tras Eunate era parada obligada Puente la Reina. Al llegar ya aparece la iglesia del Crucifijo con su nave románica y su adosada gótica.

Puente la Reina. Iglesia del Crucifijo
Puente la Reina. Iglesia del Crucifijo

Seguir por la calle Mayor hacia el puente es transitar por uno de los puntos más conocidos del camino de Santiago. Interesante fue la parada en la iglesia de Santiago con su interesantte portada tardorrománica y su magnífico interior gótico.

Puente la Reina. Iglesia de Santiago. Portada
Puente la Reina. Iglesia de Santiago. Portada
Puente la Reina. Iglesia de Santiago. Interior
Puente la Reina. Iglesia de Santiago. Interior

En el conocido puente finaliza la población.

Puente la Reina
Puente la Reina

Continuamos hacia Estella, deteniéndonos en el monasterio de Irache.

Monasterio de Irache
Monasterio de Irache
Monasterio de Irache. Interior de la iglesia
Monasterio de Irache. Interior de la iglesia
Monasterio de Irache. Cabecera de la iglesia
Monasterio de Irache. Cabecera de la iglesia

Una mañana tan intensa exigía una reposición de fuerzas adecuada, que realizamos en Estella, lugar donde comer bien no es una excepción.

Estella
Estella

Finalizada la comida nos dirigimos al monasterio de Iranzu, donde pasear por su claustro y dependencias es fenomenal para una buena digestión. Es de destacar la facilidad que hay en Navarra para visitar sus diferentes monumentos, sean estos de propiedad pública o privada. No vimos a nadie en Iranzu, los monjes debían estar en sus dependencias y nosotros solos gestionamos las entradas y realizamos la visita.

Monasterio de Iranzu. Claustro
Monasterio de Iranzu. Claustro
Monasterio de Iranzu. Claustro. Sala capitular
Monasterio de Iranzu. Claustro. Sala capitular
093. Monasterio de Iranzu. Cocina
Monasterio de Iranzu. Cocina

La iglesia es un buen ejemplo del austero estilo cisterciense.

 Monasterio de Iranzu. Iglesia
Monasterio de Iranzu. Iglesia

Tras un día tan intenso regresamos al hotel a Pamplona y dedicamos el resto de la tarde a pasear y tomar algo con tranquilidad.

El viernes volvimos a Estella pues alí además de comer hay infinidad de cosas que merece la pena ver.

Estella. Río Ega
Estella. Río Ega
Estella. Palacio de los Reyes de Navarra
Estella. Palacio de los Reyes de Navarra

Si algún lugar cabe destacar en la ciudad es indudablemente San Pedro de la Rúa. Su escalinata y portada de acceso ya preanuncian lo mucho que hallamos en el interior.

San Pedro de la Rúa
San Pedro de la Rúa
San Pedro de la Rúa. Interior de la iglesia
San Pedro de la Rúa. Interior de la iglesia

El claustro, del que desgraciadamente sólo se conservan dos alas, es capítulo aparte. Tanto los capiteles del ala norte, dedicados a la vida y pasión de Jesús y a los martirios de San Lorenzo, San Esteban y San Pedro, como los del ala oeste, de temática extraida del bestiario medieval, merecen ser contemplados con detenimiento.

San Pedro de la Rúa. Claustro. Ala oeste
San Pedro de la Rúa. Claustro. Ala oeste
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San Pedro de la Rúa. Claustro. Capitel en que Herodes da instrucciones para la matanza de los Inocentes
San Pedro de la Rúa. Claustro. Capitel con arpías
San Pedro de la Rúa. Claustro. Capitel con arpías

Nos acercamos desués al Museo del Carlismo, el único lugar que encontramos en Navarra donde no se podían hacer fotografías. Aparte de su contenido documental, tenían una exposición temporal de soldados de plomo referentes a las guerras carlistas, auténticamente interesante.

No quisimos dejar Estella sin acercarnos a San Miguel, que, excepto en las horas de culto, está siempre cerrada. Sin embargo, tuvimos la suerte de que el sacerdote entraba a arreglar algo en la iglesia y nos permitió la visita.

San Miguel
San Miguel

La portada norte, del románico tardío, es el atractivo principal de la iglesia.

San Miguel. Portada norte
San Miguel. Portada norte

Esta era nuestra segunda visita a Estella y constatamos que nos es necesario como mínimo una tercera por lo mucho que nos quedó por ver.

Por la tarde ya teníamos la cita con Amigos del Románico en Vitoria, por consiguiente emprendimos la ruta por el puerto de Azáceta, bellos paisajes y buena comida donde paramos.

Dejadas las maletas en el hotel, ya nos encontramos en él con varios Amigos. Con Paloma y Maribel partimos juntos hacia la ciudad para visitar la antigua catedral, cerrada al público desde 1994 y en obras hace bastantes años.

170. Vitoria

140. Catedral Vieja
Catedral Vieja

La visita de las catedral con casco y por pasillos y escaleras estrechos y, a veces, provisionales tiene su qué. Además de la posibilidad de captar detalles estructurales y ver cómo se construía (y cómo se reforma) es toda una lección para una mejor comprensión de esta obra y otras similares.

164. Catedral Vieja

Las deformaciones de arcos y bóvedas son perfectamente visibles desde perspectivas no habituales.

159. Catedral Vieja

No se suele ver el triforio así:

158. Catedral Vieja

La excepcional portada del siglo XIV completó adecuadamente la visita.

Catedral Vieja. Portal central
Catedral Vieja. Portal central

Un paseo por el casco antiguo de Vitoria nos acercó al coche para regresar al hotel.

Vitoria
Vitoria

Más de cincuenta estábamos ya en la primera cena de Amigos del Románico. Amistad, camaradería y buen yantar completaron el día.

El sábado las visitas previstas por la mañana no nos permitieron holgazanear en la cama. A las nueve estábamos en San Prudencio de Armentia donde una detenida visita y las explicaciones del doctor José Javier López de Ocariz, que nos guió en todas las visitas matinales, nos depararon un estupendo inicio de jornada.

San Prudencio de Armentia
San Prudencio de Armentia

la iglesia, de fines del XII y profundamente reformada en el siglo XVIII, conserva como elemento original el ábside.

183. Armentia. San Prudencio. Ábside
San Prudencio de Armentia

En el interior las transformaciones hacen difícil entender la apariencia original, pero sigue conservando detalles escultóricos magníficos.

San Prudencio de Armentia
San Prudencio de Armentia

El tetramorfos situado en los ángulos de arranque del cimborrio es de los más destacado.

San Prudencio de Armentia, Cimborrio. San Lucas
San Prudencio de Armentia, Cimborrio. San Lucas

Aunque la visita tenía como fin fundamental conocer el románico del lugar, me llamó fuertemente la atención un grupo escultórico en madera policromada del XVI, situado en el muro del evangelio.

184. Armentia. San Prudencio
San Prudencio de Armentia, Representación de Pentecostés

El pórtico contiene una serie de fragmentos escultóricos excepcionales, pese a su descontextualización.

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San Prudencio de Armentia. Tímpano del Cordero
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San Prudencio de Armentia. Tímpano de la Ascensión
San Prudencio de Armentia. Tímpano del Cordero
San Prudencio de Armentia. Anastasis y Santo Entierro

Los canecillos del mro sur constituyen son también de notable calidad y divertidos.

San Prudencio de Armentia.
San Prudencio de Armentia. Canecillos en el muro sur

Durante la visita a San Prudencio fue llegando más gente hasta completar el centenar muy largo que nos acabamos reuniendo durante la jornada.

San Prudencio de Armentia
San Prudencio de Armentia

De Armentia a Lasarte, muy cercano, para ver fundamentalemente los dos ventanales insertos en su ábside y muro sur, especialmente el del apostolado, auténtica obra de orfebrería. Evidentemente fuera de su ubicación original es posible que ambos provengan de Armentia.

Nuestra Señora de la Asunción de Lasarte
Nuestra Señora de la Asunción de Lasarte
Nuestra Señora de la Asunción de Lasarte
Nuestra Señora de la Asunción de Lasarte

De Lasarte nos alejamos algo más. Hacia Estíbaliz, santuario alavés por excelencia.

Santa María de Estíbaliz ya fue el plato fuerte de la jornada. Su fachada y espectacular portada (porta speciosa) obliga a detenerse largamente antes de pasar al interior.

Santa María de Estíbaliz
Santa María de Estíbaliz
191. Estíbaliz. Santa María
Santa María de Estíbaliz. Porta Speciosa

Sobre la portada se abre una ventana de similar mérito.

Santa María de Estíbaliz
Santa María de Estíbaliz. Ventana sobre la portada

Entre los ojos de la espadaña destaca una divertida ménsula .

Santa María de Estibaliz.
Santa María de Estibaliz.

La iglesia tiene tres ábsides con canecillos bajo el alero.

Santa María de Estibaliz
Santa María de Estibaliz. Äbsides

El central es el único cuyos canecillos están esculpidos y muestran motivos muy variados. Uno de ellos con un burro músico.

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Santa María de Estibaliz. Canecillo del ábside central

El interior tiene también una rica colección de capiteles y una pila bautismal fechada en el siglo XIII.

194. Estíbaliz. Santa María
Santa María de Estibaliz.
Santa María de Estibaliz. Capitel
Santa María de Estibaliz. Capitel
Santa María de Estibaliz. Pila bautismal
Santa María de Estibaliz. Pila bautismal

Buena parte del grupo se hizo la primera fotografía de rigor frente al santuario.

Estíbaliz

Comimos en el restaurante del santuario y en el mismo lugar tuvo lugar la Asamblea a lo largo de la tarde. Por la noche cena ligera y a descansar tras un día sumamente provechoso.

El domingo a continuar la lista de visitas previstas, centradas en el condado de Treviño. La primera parada en San Vicentejo.

198. San Vicentejo
San Vicentejo de Treviño

Para las explicaciones del día en San Vicentejo nos esperaba Ricardo Garay. Joven, entusiasta y buen conocedor de las iglesias de la zona, nos dio a lo largo de la mañana una buena muestra de como la historia del arte con gente como él tiene el futuro asegurado.

San Vicentejo plantea muchos enigmas a los historiadores del arte. Empezando por la fecha, grabada en un sillar junto a la puerta, que los hitoriadores interpretan en fechas desde poco más de la mitad del XII hasta inciado el XIII, y continuando por la no finalización del plan iniciado en la construcción. Sobre las influencias recibidas las discusiones son aún más amplias: el mundo musulmán, Languedoc, Borgoña, Bizancio, … son citados a la hora de definir la inspiración que guió a los autores de la zona de la cabecera.

Los adictos a lo esotérico encuentran también en esta iglesia uno de sus lugares misteriosos al que relacionan con los templarios (no hay esoterismo sin invocaciones templarias).

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San Vicentejo de Treviño. Ábside
San Vicentejo de Treviño. Ábside. Detalle
San Vicentejo de Treviño. Ábside. Detalle
San Vicentejo de Treviño. Portada
San Vicentejo de Treviño. Portada
San Vicentejo de Treviño
San Vicentejo de Treviño
San Vicentejo de Treviño
San Vicentejo de Treviño. Capitel del arco triunfal

La situación de San Vicentejo con los alrededores despejados nos permitió otra foto de grupo aún numeroso en la jornada dominical.

San Vicentejo 2

De San Vicentejo nos dirigimos a Uzquiano situado a corta distancia. El interés de Uzquiano radica más que en su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en la portada que se trajó de Ochate en 1964, ante la ruina de su iglesia y del pueblo en general. Sin embargo, Ochate sobrevive gracias a sus múltiples leyendas que lo convierten en foco de atracción para amantes de fantasmas, extraterrestres y otros elementos del lado oscuro.

203. Uzquiano
Uzquiano. Nuestra Señora de la Asunción

La portada de Ochate contiene un interesante conjunto de capiteles con motivos habituales en el románico.

Uzquiano. Portada de Ochate
Uzquiano. Portada de Ochate
Uzquiano. Portada de Ochate
Uzquiano. Portada de Ochate. Capiteles con matanza del cerdo y con rapaz capturando un conejo.
Uzquiano. Portada de Ochate. Capitel con
Uzquiano. Portada de Ochate. Capitel con arpías

Ya para finalizar salimos de Treviño y fuimos a Marquínez. En Marquínez la ermita de San Juan Bautista está alejada de la población, cerca de la peña donde se izaba el castillo de Arlucea.

Subiendo a San Juan
Marquínez. Subiendo a San Juan

San Juan tiene muy en cuenta en el desarrollo de su nave y ábside las proporciones.

Marquínez. San Juan
Marquínez. San Juan
Marquínez. San Juan. Ábside
Marquínez. San Juan. Ábside
Marquínez. San Juan
Marquínez. San Juan

En el muro sur destacan su portada y un par de elegantes ventanales.

Marquínez. San Juan. Portada
Marquínez. San Juan. Portada
Marquínez. San Juan. Ventana en muro sur
Marquínez. San Juan. Ventana en muro sur

Finalizado el programna de visitas regresamos al restaurante situado frente al hotel donde hicimos la última comida en común y nos despedimos hasta la próxima.

Ya sin el grupo, otra vez a Vitoria a acabar de pasar la tarde. Aún nos dio tiempo a callejear por los parques, paseos y casco antiguo de esa bien cuidada ciudad.

Vitoria
Vitoria
Vitoria
Vitoria
224. Vitoria. Plaza de España
Vitoria
Vitoria
Vitoria

Y el lunes por la mañana a casa, que hay que hacer pronto maletas para volver a salir.